Obras

Risk level on Medellín’s hillsides is being analyzed
Analizan nivel de riesgo en laderas de Medellín
Autor: León David Marín Alvarez
28 de Noviembre de 2016


Hasta el momento, el estudio ha evidenciado que las construcciones de estas zonas no están preparadas para soportar eventos de movimientos en masa o avenidas torrenciales.



Universidad Eafit

El territorio de Blanquizal es uno que se analiza en el estudio.

En un 60% aproximadamente avanza un estudio realizado por la Universidad Eafit y que tiene como objetivo analizar 19 zonas con condición de riesgo en las laderas de Medellín. 


Con los resultados finales que se obtengan en la investigación se conocerá el nivel de riesgo de las construcciones y se generarán recomendaciones que servirán para la construcción de obras y también para tomar medidas en materia de prevención de desastres y planeacion del territorio, explicó el ingeniero geólogo Marco Fidel Gamboa Ramírez, docente del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad Eafit y coordinador del proyecto. 


De acuerdo con lo encontrado en campo, hasta el momento se ha evidenciado que en su mayoría las viviendas localizadas en las zonas de riesgo “son muy precarias en términos estructurales”, señaló el ingeniero. 


En materia de vulnerabilidad “las construcciones no están preparadas para soportar eventos de movimientos en masa o avenidas torrenciales”, dijo.


Las zonas que se encuentran estudiando se localizan en la cuenca de la quebrada Santa Elena y la cuenca de la quebrada La Iguaná. También se adelantan los estudios en un sector conocido como Brisas del Jardín, que se ubica en la comuna 3, zona Nororiental, comentó.


Los aspectos analizados son amenaza, que puede ser por deslizamiento o por avenidas torrenciales ; la vulnerabilidad; y también el riesgo, que se determina gracias a los dos primeros. “Al cruzar la amenaza con la vulnerabilidad se puede establecer cuál es el nivel de riesgo real que hay”, explicó el coordinador del estudio.


Respecto a las amenazas por movimiento en masa “estamos adelantando una serie de perforaciones; estamos haciendo unos estudios de estabilidad; recorridos con geólogos para poder definir específicamente cuál es el nivel de amenaza real de la zona”, señaló Gamboa Ramírez.


También, “adicionalmente a la evaluación de la amenaza, estamos haciendo un análisis de vulnerabilidad”, por lo que el grupo de investigación cuenta con ingenieros civiles estudiando cuál es el estado de cada construcción o vivienda”.


Finalmente, para analizar el nivel de riesgo por avenidas torrenciales “estamos realizando levantamientos topográficos de las quebradas y ejecutando estudios hidrológicos e hidráulicos”, acotó.


En el equipo de trabajo participan geólogos, ingenieros civiles, geotecnistas, e hidrólogos, así como una profesional en el área social.



“Es fundamental”

Para Carlos Alberto Gil, exdirector del Dagrd, y experto en Gestión del Riesgo de Desastres, un estudio de este tipo puede ayudar a determinar qué tipo de construcciones se pueden ejecutar en las laderas, porque “hemos poblado las laderas de manera desordenada. Muchas de las viviendas tienen deficiencias en cuanto a su construcción, no tienen obras de mitigación que puedan soportar el peso de todas las viviendas que tenemos.


Explicó que mientras más se construya en las laderas, mayor será el riesgo de deslizamiento.


Mencionó también que las zonas donde se presentan más deslizamientos, especialmente en época de invierno, son las comunas 1, 3, 8 y 13.


“Este estudio es fundamental, y sobre todo para que la gente vaya entendiendo cuál es el verdadero riesgo que tiene donde se está viviendo y el riesgo que tendría si siguiéramos nosotros poblando las laderas”, puntualizó.