Obras

Mayor’s Office analyzes option of removing pedestrian bridges
Alcaldía analiza opción de quitar puentes peatonales
Autor: León David Marín Alvarez
12 de Diciembre de 2016


Los puentes peatonales (o antipeatonales, como también los llaman) se diseñaron para evitar que los vehículos se detuvieran y no para beneficiar a los transeúntes.



Fotos: David Marín

Muchos transeúntes prefieren cruzar la calle a nivel para no esforzarse subiendo las escaleras de los puentes peatonales.

Desde el sector donde se localiza el centro comercial San Diego, Sandra García cruza la Avenida El Poblado por el puente peatonal pintado con rayas negras y blancas como una cebra. Va en compañía de sus tres hijos y su esposo.


Faltándole escasos peldaños para terminar de bajar, hacia el sector de Almacentro, el pequeño Tomás resbala y cae sentado. Rápidamente se levanta llorando, se soba las nalgas y busca consuelo en sus padres.


Sandra dice que cruzan por el puente buscando mayor seguridad para los niños, aunque aclara que “es un puente muy empinado” y que su hijo se cayó porque los bordes de las escaleras se encuentran muy gastados, por lo que “él pisó la pestañita y se resbaló”.


No faltan los que atraviesan la Avenida El Poblado sin importarles si la luz es verde, amarilla o roja porque su meta es cruzar lo más rápido posible y subir las escaleras además de un esfuerzo físico requiere de más tiempo.


Sin embargo, muchos peatones prefieren esperar a que cambie el semáforo debajo del puente para cruzar la calle con tal de no “escalar” los empinados peldaños. Es el caso de Dora Sánchez, de 69 años. “A mí me duele mucho una pierna y la doctora me prohibió subir y bajar escalas”, cuenta después de cruzar la calle.


Buscan desmontarlos


Dice Juan Camilo Gómez González, gerente de Movilidad Humana de Medellín, que las personas no usan los puentes porque hacen una valoración natural de lo que significa en tiempo y en distancia y van a buscar el trayecto más corto porque los puentes peatonales fueron pensados para favorecer los vehículos y no para las personas, por lo que los transeúntes siempre buscarán el recorrido más corto “y en función de eso pueden sacrificar su propia percepción de seguridad o la de otras personas”.


Comenta el gerente que la Administración Municipal se encuentra actualmente realizando análisis en aras de reemplazar los puentes por cruces peatonales seguros.


Así, desde la Secretaría de Movilidad se adelantan estudios a través de la Gerencia de Movilidad Humana y el Observatorio de Movilidad “tomando las cifras de accidentalidad, tomando los reclamos de personas con observaciones puntuales sobre este tipo de cruces o dificultades o incluso los mismos reportes que se tienen en redes sociales para validar cuáles deben ser los tratamientos”, explica.


Dice que para implementar estos pasos peatonales a nivel se debe partir por identificar los flujos naturales de los peatones. “Eso es lo que nosotros desde la Gerencia de Movilidad Humana hemos llamado la estructuración de redes camineras para Medellín”.


Explica que “la gente encuentra flujos naturales precisamente por donde el recorrido es menor y se hace menos esfuerzo o incluso donde hay más atractivos en el camino, como tiendas para recargar el celular o la tarjeta Cívica y adicional donde se tienen condiciones que favorecen la caminabilidad, o sea condiciones como el confort, como encontrar sombra”.


Hay quienes se abstienen de cruzar la calle por los puentes peatonales por ahorrar tiempo y no recorrer una mayor distancia.


Cultura ciudadana y educación


“El 2016 fue como ese año de planeación y de levantar información y en el 2017 no vamos a salir con una campaña sino que vamos a salir con la promoción del modelo de cultura. Esto es un tema de largo plazo”.


Manifiesta que se debe trabajar en la educación y la cultura ciudadana para implementar un cambio de este tipo debido a la costumbre a los puentes peatonales, especialmente por parte de muchos conductores.


De acuerdo con los estudios adelantados, y al preguntarle a la ciudadanía qué necesita Medellín para mejorar su movildad “la gente no nos respondió infraestructura o más puentes, intercambios o semáforos. La gente nos contestó: necesitamos más educación y más cultura”, añade.


“Puede que en esta Administración no logremos un cambio definitivo pero lo que sí queremos dejar es una semilla para que independiente de la Administración este modelo de cultura se siga aplicando, y como en todo proceso de cultura, se puede necesitar hasta generaciones y una generación puede equivaler alrededor de 20 años (…), por eso hablamos de un proceso de maduración, que implementaremos entre 2017 a 2019”, subraya.