Nacional

Santos and Maduro promise commercial bonanza
Santos y Maduro se prometen bonanza comercial
2 de Agosto de 2014


Cartagena fue ayer el escenario del cuarto encuentro entre ambos mandatarios, que se resguardaron en un hotel de la protesta ciudadana que en las primeras horas de la mañana se desarrolló en el centro en contra de la visita.


Foto: EFE 

Nicolás Maduro y Juan Manuel Santos volverán a encontrarse el próximo 7 de agosto, cuando Maduro asista a la investidura de Santos para el periodo 2014-2018.

Cynthia de Benito


Cartagena, EFE


Los presidentes Juan Manuel Santos y Nicolás Maduro se prometieron ayer una época de bonanza comercial con el impulso de una batería de medidas económicas que se fundamentarán en una nueva tasa de cambio para las transacciones entre Colombia y Venezuela.


Pese a que inicialmente se presentó como un cónclave contra el contrabando fronterizo, la reunión llegó hasta la raíz del intercambio económico entre ambos países al comprometerse a crear un nuevo sistema comercial basado en una tasa de cambio alternativa.


A partir de ahora ambos países realizarán sus intercambios comerciales en moneda local, y el sistema cambiario para homologar esas cantidades no tendrá como referencia el dólar, según explicaron los presidentes, sino una nueva tasa que será fijada por el Gobierno venezolano y que aún está por definir.


“Lo único que queda por determinar es el tipo de cambio a que se van a hacer transacciones en moneda local, es decir, bolívares con pesos, pero los excedentes deben ser convertidos a una moneda internacional”, afirmó Santos en su intervención.


En palabras del presidente venezolano, se trata de impulsar un “proceso de fortalecimiento” del comercio bilateral a partir del pago en moneda local.


Al término de la declaración de ambos mandatarios, el ministro de Interior de Venezuela, Miguel Rodríguez Torres, y el de Hacienda de Colombia, Mauricio Cárdenas, escenificaron la firma del convenio.


Su contenido apunta que esta nueva tasa regirá también para las remesas que los más de dos millones de colombianos que residen en Venezuela envían a su país de origen, y que se han reducido como consecuencia de la crisis económica venezolana.


Asimismo, los acuerdos económicos entre ambos países incluyen la revisión del pago a proveedores colombianos por parte del Ejecutivo de Maduro, que adeuda una cantidad aproximada de 300 millones de dólares, afirmó el ministro de Hacienda de Colombia, Mauricio Cárdenas, tras la reunión bilateral.


Para certificar que esta y otras medidas económicas se cumplen, Maduro anunció reuniones periódicas entre los Gobiernos de Colombia y Venezuela.


“Hemos aprobado crear una mesa económica de trabajo permanente, (...) para que mensualmente se reúnan en Colombia o Venezuela y revisemos, como decimos los venezolanos ‘al pelo’ el cumplimiento de cada política aprobada en el campo de la economía”, aseguró.


Más inteligencia


El otro gran acuerdo firmado fue el convenio de acuerdo sobre el transporte internacional de carga y transporte de pasajeros y carga por carretera, que se espera favorezca el intercambio de productos.


Respecto al contrabando fronterizo, sobre el que ambos países trazaron un plan el pasado febrero, Santos y Maduro se comprometieron a fortalecer la integración de los servicios de inteligencia, sobre todo en el aspecto financiero.


“Vamos a trabajar juntos, las dos entidades, para ir detrás del dinero de estas mafias que están alimentándose del contrabando”, declaró Santos, en tanto que Maduro especificó que este “plan de choque” atacará todas las estructuras de esta actividad ilegal.


En otros apartados, actualizaron el desarrollo de diversas infraestructuras, como el puente de Tienditas, entre el estado venezolano de Táchira y Norte de Santander, que Santos espera tener finalizado para julio de 2015.



Encuentro

El presidente Juan Manuel Santos, y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, iniciaron ayer su reunión bilateral en un recinto blindado en el Hotel Hilton de Cartagena para evitar posibles protestas durante el encuentro.


Santos llegó casi cuarenta minutos antes de la hora prevista. Su rápida entrada, donde apenas si tuvo tiempo para ser recibido por una banda de música escolar, escenificó el deseo por llamar lo menos posible la atención, e incluso los turistas alojados en el hotel se vieron sorprendidos cuando la delegación del Gobierno colombiano pasó junto a ellos.


Aún más discreta fue la llegada de Maduro, que pasó enseguida, acompañado por su esposa, a la sala donde se desarrolla el encuentro.


El enclave escogido se encuentra rodeado por una plaza que fue cortada al tráfico desde primeras horas de la mañana, en previsión de que eventuales manifestantes se acercaran a protestar.


Y es que en el centro de la ciudad cerca de medio centenar de manifestantes, en su mayoría pertenecientes al partido opositor Centro Democrático, fundado por el expresidente y senador Álvaro Uribe, se concentraron con pancartas para expresar su rechazo a la visita de Maduro.