Internacional

Uncertainty about dialogue in Venezuela grows
Crece incertidumbre por el diálogo en Venezuela
8 de Diciembre de 2016


El Gobierno y la oposición continúan dilatando el proceso de diálogo. Ahora entró en una fase de relanzamiento, que será “reactivado” el próximo 13 de enero.


Foto: EFE 

La Unasur y el Vaticano son los mediadores del diálogo entre la oposición venezolana y el Gobierno. 

EFE


internacional@elmundo.com 


El diálogo político que se inició en Venezuela hace poco más de un mes se encuentra en una fase de revisión con miras a un relanzamiento a principios del 2017, bajo los exhortos de los acompañantes internacionales que piden prudencia a los voceros del Gobierno y de la oposición.


Los delegados de ambas partes sostuvieron esta semana reuniones por separado con los acompañantes internacionales del diálogo del Vaticano y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), después de que la oposición se rehusara a participar en la tercera plenaria.


Tras una larga jornada de reuniones en Caracas, el enviado del Vaticano, monseñor Claudio María Celli, anunció que este proceso será “reactivado” el próximo 13 de enero, ya que a partir de ahora se iniciará una etapa de revisión que permita la “consolidación y sostenibilidad” de estas conversaciones.


Etapa que, advirtió ayer el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, resulta muy lejana si lo que quieren es resolver los problemas del país.


“Señores, de aquí al 13 de enero ha pasado de todo en este país”, dijo Torrealba al señalar que “en una crisis política los tiempos hay que evaluarlos de una manera diferente” y que “en las crisis la situación se deteriora de manera galopante”.


Él descartó que la MUD respalde  los acuerdos establecidos en el marco del diálogo con el Gobierno de Nicolás Maduro que tienen que ver con la liberación de políticos presos y la apertura de un canal humanitario que permita la llegada de alimentos y medicinas.


Por su parte, el Vaticano expresó en una carta privada su “preocupación” por lo poco alentador que han sido los resultados del diálogo y además solicitó cumplir con el compromiso de un calendario electoral para una salida a la crisis.


La Santa Sede a su vez demanda que “las partes concuerden con el calendario electoral que permita a los venezolanos decidir sin dilaciones su futuro”, indica parte de la misiva firmada por Pietro Parolin, secretario de Estado de su Santidad en un documento de carácter “confidencial”. 


Parolin manifestó su “dolor y preocupación” en que cuanto ha sucedido hasta ahora desde que se iniciaron las conversaciones el pasado 30 de octubre no le “parece alentador”.


“Me refiero en particular al hecho a que estamos asistiendo a un inquietante retraso a la adopción de las medidas necesarias para la aplicación concreta de los acuerdos”, indicó sin precisar si con ello se refiere a los compromisos adquiridos por los opositores o por el Gobierno.


El prelado puso como prueba de ello el hecho de que pese a haberse comprometido al respeto y el reconocimiento mutuo, los actores políticos venezolanos continúan haciendo “declaraciones o se toman decisiones que no favorecen el entendimiento entre las partes”.



La oposcición no caerá en el “juego” .

El alcalde venezolano Carlos Ocariz, portavoz de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en el diálogo con el Gobierno, dijo ayer que la alianza no caerá “en el juego” de darle tiempo al chavismo en la mesa de conversaciones mientras este, asegura, no cumple sus acuerdos.


“No vamos a caer en ese juego de darle tiempo para buscar excusas para poder dar respuesta al pueblo, nosotros no vamos aceptar eso”, dijo Ocariz en nombre del partido Primero Justicia (PJ), que es uno de los cuatro partidos de la MUD que representan a la oposición en las conversaciones. 


Ocariz dijo que “el diálogo tiene que ser con resultados, no solamente hablar por hablar” y cuestionó “los tiempos políticos de los representantes de Unasur” que, dijo, “pareciera que son distintos a los del pueblo que está pasando hambre”.