Infraestructura

Missing complaints of child abuse
Sin denuncias por abuso a niños
Autor: Redacción EL MUNDO
31 de Mayo de 2011


Aunque ocurre a la vista de todos, las denuncias por explotación sexual son mínimas, por esta razón el Icbf afirma que no se puede actuar con facilidad.

Foto: Giuseppe Restrepo 

La escena es repetitiva en las calles de Medellín, es un delito y aún así las autoridades solo actúan cuando existe una denuncia formal

La principal traba para la protección de los derechos de los niños y adolescentes explotados sexualmente es la auto percepción: ellos no se consideran víctimas. Así lo señala Balsina Hurtado, trabajadora social del programa de Prevención de Explotación del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, regional Antioquia, a propósito de las graves denuncias hechas por EL MUNDO en su edición del domingo.


En ese informe, un grupo de periodistas señaló los sitios exactos de la prostitución infantil en la ciudad, perfectamente identificados en calles, avenidas y esquinas del centro de Medellín.


El problema es crítico, al punto que mientras este hecho, considerado como delito en Colombia, ocurre a plena luz del día y a los ojos de todo el mundo, el año pasado, por ejemplo, solo se instauraron 32 denuncias.


“No quiere decir que solo se hayan presentado esos casos, lo que quiere decir es que no lo consideramos malo. Para la mayoría de la sociedad esos niños, por estar en la calle, no merecen derechos”, explica Nury Cecilia Hurtado, defensora de Familia del Icbf.


La tesis la aprueba Hurtado, quien reconoce que no solo el común de la gente entiende la prostitución infantil como algo explicable sino que, incluso, algunas personas justifican el abuso: “cuando llegamos a los hoteles del centro a hacer operativos para identificar a los menores, son ellos mismos los que nos corren, nos dicen que les estamos acabando el negocio”, dice la funcionaria.


Aunque el Icbf no tiene cifras que evidencien la problemática, se teme que la prostitución infantil haya aumentado en los últimos años. Alguna pista parece sugerir el hecho de que los 266 cupos existentes en diferentes fundaciones contratadas por el instituto para atender a esta población vulnerada, fue necesario aumentarlos a 466 este año. 


 “A nosotros nos llega un menor por maltrato, y solo durante el proceso nos damos cuenta de que también era abusado o explotado sexualmente. Por eso ninguno está en el programa de protección solo por este hecho”, explica Claudia Restrepo Molina, psicóloga del programa de Protección del Icbf.


La pregunta que formuló EL MUNDO en sus informes del fin de semana sigue sin respuesta: ¿Qué presente y qué futuro le espera a una ciudad cuyos niños, decenas de ellos, se prostituyen en sus esquinas, bajo la luz de los semáforos, a ojos de las autoridades, de la sociedad entera?, ¿cómo cortar semejante círculo de agresión contra los más vulnerables?



Explotación sexual

En la Ley 1329 de 2009 se establecieron las penas para el Proxenitismo con Menor de edad, entendido como aquella persona que con ánimo de lucro para sí o para un tercero, organice, facilite o participe de cualquier forma de comercio carnal o explotación sexual de un menor de 18 años de edad, la cual incurrirá en prisión de 14 a 25 años. También está considerado como delito el hecho de solicitar o demandar realizar acceso carnal o acto sexual con menor de 18 años mediante pago o promesa de pago.




Atención integral

No son pocas las leyes destinadas a la protección de los menores de edad víctimas de la explotación sexual y abuso sexual. Sin embargo, las autoridades afirman que existe un hueco entre tanta norma que impide judicializar a los responsables; también se necesitó de una ley, la 1146 del 2007, para que se conformara un comité interinstitucional para la prevención y atención de las víctimas y obliga a las EPS a prestar la atención necesaria, en un proceso que va desde los 6 meses hasta años de ayuda psicológica y física por lo que implica.




Auto regulación del turismo

El Artículo 10 de la Ley 1336 de 2009, fue el primer paso que dieron las autoridades para prevenir la explotación sexual con fines turísticos en el país, esta cita que: Los prestadores de servicios turísticos y los establecimientos que presten el servicio de hospedaje no turístico deberán adoptar, fijar en lugar público y actualizar cuando se les requiera, códigos de conducta eficaces, que promuevan políticas de prevención y eviten la utilización y explotación sexual de niños, niñas y adolescentes en su actividad.
Incluso señala penas que van hasta la extinción de dominio para los que infrinjan la ley.