Infraestructura

It is good to get dirty
Ensuciarse hace bien
Autor: Carolina Pérez Ramirez
17 de Septiembre de 2011


Aunque en Colombia las madres conoces la importancia del juego en el desarrollo, un poco más de la mitad de la población realmente lo permite. Los niños que no se ensucian no desarrollan el sistema inmunológico.

Foto: Giuseppe Restrepo 

El juego debe estar vigilado por los padres, acompañado de mensajes gestuales que garantizan que no se expongan demasiado a la suciedad.

Eso de “déjelo que coma tierra para que coja defensas” ya no solo un dicho de abuelas. Por el contrario la hipótesis está apoyada en la ciencia. Recientes estudios encontraron una relación directa entre el juego al aire libre de los niños, con exposición a agentes patógenos, y el buen desarrollo del sistema inmunológico.


Es decir, el polvo y otros elementos propios de aire libre hacen niños más sanos y con menos reacciones alérgicas.


Recientes estudios internacionales demuestran que en la medida en la que los niños juegan al aire libre desarrollan mejor su sistema inmunológico, es decir, tienen menos enfermedades y alergias.


El Psicólogo Clínico John Richer, consultor de la clínica de la Universidad de Oxford, afirma que no se trata de llevarlo a extremos, “es innegable que tenemos agentes que son muy resistentes y nos hacen mal, pero en un ambiente controlado dejar que los niños corran libres y que exploren su entorno no solo es saludable para su desarrollo motriz”, asegura.


Es lógico, cuando un niño tiene la libertad para ensuciarse mientras juega tiene la facilidad para aprender los procesos cognoscitivos y la adaptación a su entorno, “el mundo real es sucio, por eso los niños tienen que aprender a adaptarse a su entorno”, explica Richer.


Según el experto, si un niño entra en contacto con la tierra y se expone a sus microbios el sistema inmune los va a identificar y evita que se desarrolle hipersensibilidad.


En Colombia


En Colombia, según una investigación de la firma TNS Quanta el 95 por ciento de las madres encuestadas reconoce la importancia del juego al aire libre, sin embargo, solo 70 de cada 100 madres permiten que sus hijos lo hagan.


Según Beatriz Caba, directora del programa de la Asociación por el Derecho del Niño a Jugar de Argentina, el adulto es parte fundamental en el desarrollo, “puede ser facilitador o un obstaculizador, el problema es que le damos prioridad al desarrollo de la lógica matemática por sobre la lúdica”.


Según la investigación patrocinada por Univeler en Colombia estos permisos se dan o no dependiendo del clima, por ejemplo en Medellín los niños juegan más los fines de semana y utilizan menos las consolas de video comparados con los niños de Bogotá, en Barranquilla por ejemplo las madres le da menor importancia al juego en el desarrollo del niño.



El equilibrio


Según John Richer tampoco se trata de dejar a los niños corran sin supervisión de un adulto, sino que debe haber un equilibrio entre los métodos d elimpieza y la exposición a agentes patógenos.


Este equilibrio se logra a través del contacto con lo sucio, para aprender a adaptarse a él, por ejemplo la tierra o polvo, contiene incontables microorganismos esenciales para la vida, lo mismo que el intestino del ser humano contiene una gran cantidad de bacterias escenciales para la digestión.