Derechos Humanos

Illegal mining causes child recruitment to shoot up
Minería ilegal dispara el reclutamiento infantil
Autor: Deisy Johana Pareja
4 de Diciembre de 2012


Los grupos armados reclutan niños para que sus industrias ilegales operen con facilidad e impunidad.

Foto: Cortesía 

Es tendencia que los grupos armados capten niños indígenas para buscar oro y carbón. Sin embargo, según expertos, las dinámicas de reclutamiento forzado cambian constantemente.

Las bandas criminales reclutan niños para obligarlos a trabajar en minas ilegales, fenómeno que creció porque la minería se convirtió en un combustible de guerra y los pequeños en mano de obra barata.


David Turizo, subdirector nacional de Infancia y Adolescencia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, explica que los ilegales vinculan menores de edad a sus grupos armados para recolectar oro, platino, esmeraldas y carbón. 


Las principales víctimas de reclutamiento para esta industria ilegal son indígenas y afrodescendientes entre ocho y diez años. Las subregiones más afectadas del departamento son Bajo Cauca, Nordeste y Urabá. 


Investigadores del Icbf detectaron un aumento significativo en esas zonas en el último año. El experto asegura que los ilegales prefieren las manos pequeñas porque pueden llegar a puntos  más angostos para extraer las piedras preciosas.


“Una vez los delincuentes controlan la minería ilegal como fuente de financiación, vinculan más y más niños a sus grupos para que pasen trabajos pesados y peligrosos que afectan su salud”, precisa .


En la minería del carbón, los criminales pueden contratar dos niños por el costo de un adulto, además los pequeños no tienen noción del peligro para ejercer esas tareas.


Según las investigaciones del Icbf, los niños son obligados a entrar a socavones para extraer carbón, donde están expuestos a explosiones, derrumbes y asfixia.


Estas tareas pueden ocasionar enfermedades respiratorias, intoxicación crónica, retraso en su crecimiento, deterioro neurológico y accidentes que pueden originar lesiones y discapacidades.


Turizo advierte que a esto se le suma que en las zonas de explotación minera hay un incremento de violencia sexual, por lo que las niñas que son reclutadas por estos grupos pueden ser víctimas de trata de blancas y en  muchos casos son explotadas para las dos funciones.


Los niños además son usados como “carritos” para transportar droga y armas en zonas rurales y urbanas. Por ejemplo, el Icbf registró un menor de cinco años al que los grupos ilegales le metían cocaína en sus bolsillos. Los delincuentes aprovechan porque ellos no son objeto de requisa para las autoridades.


“En muchos casos los menores de edad son seducidos con dinero, celulares y otros lujos, pero cuando se trata de niños, las familias son amenazadas y los pequeños son raptados de sus hogares por las bandas criminales”, concluye  Turizo.



Riesgo para indígenas


Willian Carupia, presidente de la Organización Indígena de Antioquia, OIA, denuncia que 23 niños de su comunidad han sido víctimas de reclutamiento forzado en el departamento, en lo que va del año, de los cuales seis tenían ocho años y eran de resguardos del Nordeste y Bajo Cauca.


Carupia cree que el 80 por ciento de los menores de edad reclutados fueron seducidos o raptados para trabajar en minería ilegal y en cultivo de drogas ilícitas.


Los grupos armados aprovechan que los resguardos indígenas son territorios sagrados, a los que la fuerza pública no puede ingresar, para hacer sus fechorías.