Derechos Humanos

¿La hora del Eln?
Autor: Jaime Darío Zapata Villarreal
14 de Mayo de 2016


El 30 de marzo de este año fue anunciado por el presidente Juan Manuel Santos el Acuerdo marco con el Eln que daría paso a establecer mesa de diálogo.


Foto: EFE 

El negociador de Colombia, Frank Pearl, estrecha la mano del jefe de la delegación del Eln, Antonio García.

 

Cuando el presidente Juan Manuel Santos pidió hace unos días públicamente al Eln gestos de paz (que cesaran el secuestro y la delincuencia) para ver si era posible, ahora sí, “sentarse a negociar la paz” como se está haciendo actualmente con las Farc, la opinión pública no tardó en reaccionar: ¿están dadas las condiciones, es viable negociar con esta guerrilla a pesar de sus últimas acciones? 


La respuesta de la guerrilla, más que apaciguar los ánimos, agudizó aún más la tensión existente: “La condición que el presidente Santos interpuso al proceso de diálogo con el Eln se ha convertido en un impedimento para la paz”, anunció la agrupación en su cuenta oficial de Twitter, y agregó en otro tweet: “La pretensión de hacer imposiciones a la otra parte evidencia que el Gobierno no tiene la intención de cumplir los pactos”. 


Para Jorge Gallego Durán, docente de la Universidad del Rosario y experto en conflicto armado, al contrario de lo que se piensa estos choques entre Gobierno y Eln más que ser un escollo para iniciar las conversaciones son un síntoma de que las partes se están preparando para un inminente diálogo: “Lo que están haciendo ambos es endurecer sus posiciones para ganar poder de negociación. Los  últimos sucesos, de parte y parte, lo que buscan es ablandar al contrario. Al recrudecer el secuestro y la delincuencia el Eln no está haciendo otra cosa que fijar su estrategia, y así mismo cuando el Gobierno captura o da un golpe directo a este grupo”.


En consonancia con lo anterior, en días pasados el Ejército y la Policía Nacional, en una operación conjunta, dieron de baja al máximo cabecilla del frente Resistencia Cimarrón del Eln, alias "franklin"  o "el  mocho”, como parte de la ofensiva del Gobierno ante el recrudecimiento de las acciones del grupo insurgente. Asimismo, la Fiscalía  anunció que la cúpula del Eln deberá responder por 15.800 crímenes que comprenden acciones como el secuestro, asesinato, violaciones, entre otros delitos de lesa humanidad. 


Ante las condiciones fijadas por el Gobierno y el pronunciamiento de la Fiscalía, Nicolás Rodríguez Bautista, alias gabino y jefe máximo del Eln, indicó que estos condicionamientos y “amenazas” lo único que hacen es entorpecer el comienzo de los diálogos e ir en contra de los ánimos de paz: “¿Qué tal que colocáramos como condición para continuar los diálogos que liberaran a los guerrilleros que están en las cárceles en condiciones infrahumanas y muriendo por falta de atención médica del Estado?”.



Lo acordado hasta ahora

Reconociendo que la paz es un bien supremo de toda democracia, y con el objetivo de ponerle fin al conflicto armado, erradicar la violencia de la política; ubicando en el centro el tratamiento a la situación de las víctimas; y avanzar hacia la reconciliación nacional mediante la activa participación de la sociedad en la construcción de la paz estable y duradera, las delegaciones hemos acordado:


1. Instalar una mesa de conversaciones pública en Ecuador.  2. Las sesiones de la mesa se realizarán en Ecuador, Venezuela, Chile, Brasil y Cuba. 3. Estos países junto con Noruega serán los garantes. 4. Adelantar conversaciones directas e ininterrumpidas entre las delegaciones del Gobierno y el Eln. 5. Ejecutar con la mayor celeridad y rigurosidad la agenda. Desarrollar la siguiente agenda:


1. Participación de la Sociedad en la Construcción de la Paz.


2. Democracia para la Paz.


3. Transformaciones para la Paz.


4. Víctimas.


5. Fin del Conflicto Armado.


6. Implementación.