Antioquia

El Suroeste doesn´t want its gold removed
El Suroeste no quiere que le saquen su oro
Autor: Luisa Fernanda Toro Arroyave
29 de Febrero de 2012


El Suroeste tiene área protegida declarada por Corantioquia desde el año 2009, que son 30.000 hectáreas que cubren municipios como Jardín, Támesis, Jericó, Caramanta y Andes.

Mucha preocupación es lo que sienten los habitantes y dirigentes del Suroeste antioqueño con los proyectos mineros que se vienen desarrollando en esta subregión antioqueña.


“La minería para nosotros es un riesgo, pero para el Estado es una oportunidad, multinacionales exploran nuestros suelos y a raíz de ello llegan los ilegales a saquear, ambos hacen daño a nuestro medio ambiente”, dijo Juan Carlos Castro, gerente de Asociación Biabuma, cooperativa campesina agroecológica que a su vez integra el Cinturón Occidental Ambiental, COA, colectivo que busca generar resistencia ante el fenómeno de la minería. 


Después del Plan Nacional Minero que hizo el país en el 2006, el Ministerio de Minas y Energía incluyó municipios que nunca han tenido vocación minera, como Valparaíso, Jardín, Támesis, Jericó, Tarso, Pueblorrico y Caramanta, “este ultimo por su cercanía con Marmato tiene un poco de minería pero muy artesanal y nunca se había generado un fenómeno como el que está sucediendo”, dijo Castro. 


Según el gerente de Biabuma, geológicamente esta zona hace parte de un ramal de la cordillera Occidental que se conoce como el Cinturón de Oro, que nace en Marmato, Caldas, localidad que tiene más de 450 años de historia minera, ubicado en el límite con Caramanta, Suroeste de Antioquia. Este Cinturón comprende a su vez los municipios de Riosucio y Supía (Caldas);  y Valparaíso, Jardín, Támesis, Jericó, Tarso, Pueblorrico, Caramanta y Andes. 


La riqueza aurífera de este Cinturón ha despertado el interés de las multinacionales. En Jardín existen cinco títulos mineros otorgados a las empresas AngloGold Ashanti Colombia (tres) y Bullet (dos), este ultimo abarca, por un lado 1.200 hectáreas y, de otro, 800 hectáreas. Y por lo menos otras 25 peticiones de exploración minera de multinacionales en el territorio que se encuentran en espera.


De igual forma, en Támesis hay solicitudes de exploración sobre el 85% de su territorio y desde hace un año la empresa Sol Vista S.A. realiza trabajos de exploración gracias a un título minero entregado por el Ministerio de Minas y la Secretaría de Minas del departamento de Antioquia.


“El problema es que la comunidad de Támesis no quiere minería y en una presentación que hizo Sol Vida en el Concejo Municipal exponiendo su proyecto, el pueblo protestó e hizo marchas oponiéndose a la minería, incluso el Concejo de Támesis, por unanimidad ratificó que no quiere la minería pues es en esta zona donde nacen todas las aguas del Suroeste antioqueño”, comentó Juan Martín Vásquez Hincapié, alcalde de Támesis, quien además agregó que los alcaldes no tienen nada que hacer frente a la minería legal, “pues los permisos para la minería los otorga, en el caso de Antioquia, el secretario de Minas del departamento o el Ministerio de Minas por orden del Código Minero, los alcaldes en esa situación estamos en una seria desventaja para la protección del territorio”. 


El auge minero ha traído otras consecuencias indeseadas. Desde hace por lo menos cuatro años, personas provenientes de Amalfi, Segovia y Remedios (Nordeste antioqueño), como también de Tarazá, Bajo Cauca, se han desplazado hasta el municipio de Jardín, sobre todo a los fondos de los cañones de los ríos San Juan, Santa Inés y Santa Rita, con dragas y retroexcavadoras, metiéndose al cauce de los ríos “de manera totalmente ilegal, sin ningún permiso, destruyendo todo a su paso, revolcando los ríos, echando mercurio, contaminando las aguas del río San Juan que es la cuenca más importante de todo el Suroeste”, dijo Germán Adolfo Buitrago Franco, director de la Unidad Agroambiental del municipio de Jardín.


La sociedad civil desde que tuvieron conocimiento de los trabajos que se adelantan en el territorio mediante foros y actividades informativas en Jericó, Támesis, Caramanta, Jardín, además de los resguardos indígenas, ahí se formó el Cinturón Occidental Ambiental, COA, conformada por organizaciones de la sociedad civil que por medio de acciones desde la denuncia, desde la demanda legal, desde la acción popular, entre otros, buscan generar resistencia ante el fenómeno de la minería.




DMI


Según Germán Adolfo Buitrago Franco, director de la Unidad Agroambiental del municipio de Jardín, la construcción de la carretera Jardín-Támesis, en 1997, tenía como motivo principal, más que unir los municipios, hacer explotación minera a cargo de empresas privadas. "En ese momento se creó un movimiento importante. Se desarrolló la asociación de reservas de la sociedad civil, que son zonas protegidas por la Ley 99 de 1994, que son zonas declaradas por la sociedad civil y que se fueron fortaleciendo para la conservación. Desde ahí se empezó a hablar del Distrito de Manejo Integrado, y queremos que la gente sepa qué es y cómo también fortalecer las áreas de conservación por medio de corredores biológicos", dijo Buitrago.





Del Gobierno


Para la secretaria de Minas de Antioquia, Claudia Cadavid Márquez, en el tema minero no hay mucho que se pueda decir porque todo está reglamentado mediante el código minero y el trabajo de la Secretaría es vigilar que los títulos otorgados cumplan a cabalidad con esta norma, que no tiene en cuenta la conveniencia o el querer de las comunidades. "Tengo conocimiento de la insatisfacción de los habitantes frente a los proyectos mineros y estamos en conversaciones con los nuevos gobiernos para que se informen sobre la legislación minera y puedan hacer una veeduría ciudadana y para que tanto el Gobierno Municipal y el ente territorial estén atentos", comentó Cadavid Márquez.


El periódico El Mundo intentó comunicarse con Corantioquia, quien es el ente territorial encargado del Suroeste antioqueño para preguntarle sobre las normas ambientales que deben cumplir los proyectos mineros, así como para brindar información sobre las medidas que se están tomando con la minería ilegal en la zona, pero a pesar de diversas llamadas no fue posible obtener una respuesta.