Fútbol en el Mundo

A victory to breathe easy
Un triunfo para descansar
19 de Diciembre de 2016


El Barça se despidió del 2016 en la Liga en su estadio con un buen sabor. Recortando tres puntos al líder, que tiene un partido menos, pero, sobre todo, destila buenas sensaciones para el camino que resta en 2017.


Foto: EFE 

Luis Suárez llegó ayer a 98 goles en 117 partidos que ha jugado con el Barcelona.

Resumen EFE


La clase de Andrés Iniesta y Leo Messi y los dos goles anotados por Luis Suárez resultaron fundamentales en la victoria (4-1) del Barcelona ayer ante el Espanyol en el derbi catalán, un partido en el que los azulgrana pusieron fin a una racha de nueve encuentros invicto de los blanquiazules.


El Barcelona fue superior a un rival que tuvo bajas determinantes para hacer su fútbol y nunca encontró la manera de frenar a un equipo que jugó muy cómodo y que volvió a encontrarse con su mejor versión.


La derecha de seda de Andrés Iniesta presidió el juego de ataque del Barça, que tuvo suficiente con la calidad de su capitán, los chispazos de los tres de arriba y una presión coral para imponerse a un valiente Espanyol, que jugó con pretensiones, pero que apenas inquietó la meta de Ter Stegen.


Sin Leo Baptistao, Víctor Sánchez ni Hernán Pérez, la apuesta de Quique Sánchez Flores fue diferente a la que tenía a los blanquiazules con un invicto durante las últimas nueve jornadas.


Ayer no fue lo mismo. El Espanyol jugó con determinación y el Barça lo puso en su sitio a base de jugadas a la contra. La jugada del 1-0 fue el resumen: una recuperación del argentino, un pase excelente de Iniesta y una gran resolución de Suárez.


La inercia del partido no cambió, el Espanyol siguió fiel a su intento de fútbol creativo, pero el Barça tenía claro cómo podía hacerle daño. Si en el inicio fue a base de contras, después hizo valer la posesión del balón para no sufrir.


Y el Barça no sufrió. El Espanyol no disparó ni una sola vez a puerta en los primeros 45 minutos.


En el último cuarto de hora, Iniesta pidió el balón y mandó en el juego. Los de Quique Sánchez Flores no podían sacar el balón jugado ante un Barça que firmó una muy buena primera parte.


En el segundo tiempo, el fútbol del local se detuvo. Parecía que sus acciones estaban al ralentí, salvo cuando Messi o Iniesta entraba en juego. Hasta que ambos se asociaron y el Espanyol no pudo frenarlos.


El 2-0 nació con dos regates de Iniesta en tres metros; y cuatro más de Messi en una baldosa. El diez azulgrana remató, Roberto, quien entró por el lesionado Diego López, no acertó a despejar y Luis Suárez anotó el 2-0 (min. 67). Al minuto siguiente, el partido quedó finiquitado con otra acción de Messi, quien sirvió a Jordi Alba y el disparo cruzado del lateral azulgrana acabó en la red (3-0, min.68).


En una gran jugada colectiva, David López se sumó al ataque y en una acción de Piatti y Gerard Moreno, la concretó el central para poner el 3-1 a once minutos del final, pero aquí no acabó todo. Aún el Barça marcó un tanto más, en una acción vistosa de Luis Suárez, quien sirvió el 4-1 para Messi, quien sorprendió a Roberto con un toque sutil (m. 89).


Al final, Andrés Iniesta manifestó que fue “un derbi intenso. Estamos felices de terminar el año ganando en casa en Liga”. 


Por su parte, el técnico del Espanyol, Quique, expresó que a los jugadores del Barcelona “es “muy difícil frenarlos. Estamos hablando de los mejores jugadores del mundo generando fútbol, belleza y espacio”.