Cultural

A century of “Thoughts of an old man”
Un siglo de Pensamientos de un viejo
Autor: Nathalia Baena Giraldo
28 de Abril de 2016


En 1916, cuando Fernando González tenía 20 años, se publicó su obra Pensamientos de un viejo, que tuvo como dedicatoria: “A vosotros, amigos míos, mi sombra os oculta mis pensamientos”.


Han pasado 100 años desde la publicación de la obra Pensamientos de un viejo del maestro Fernando González Ochoa. En su nombre, la Corporación Otraparte realizará esta noche, a las 7:30, la presentación de la edición conmemorativa de Pensamientos de un viejo, publicada por el Fondo Editorial Eafit.


La conmemoración y presentación de la nueva edición de la obra tendrá como invitados a Luis Fernando Múnera López, investigador de la relación entre el  movimiento Panida y de don Fidel Cano, quien escribió el prólogo a la primera edición de Pensamientos de un viejo; con el exdecano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica de Oriente, miembro correspondiente de la Academia Antioqueña de Historia, profesor en la Escuela de Ingeniería de Antioquia, en la Facultad de Minas de la Universidad Nacional y columnista en EL MUNDO y en Mirador de Suroeste.


“¿Cómo un autor que escribió este libro hace un siglo, le interesa a chicos de 15 y 20 años?”, se preguntó Gustavo Restrepo Villa, director de la Corporación Otraparte, quien aseguró que a pesar de que su obra cumple 100 años, se mantiene vigente y es un autor que sigue vivo en sus letras: “Ahí radica su importancia, pues es un clásico, uno que siempre estará ahí y qué mejor manera de conmemorarlo que con una nueva edición de su libro”.


-Fondo Editorial Eafit

Esta es la edición conmemorativa de la obra Pensamientos de un viejo publicada por el Fondo Editorial Eafit.


Claudia Ivonne Giraldo Gómez, jefe encargada del Fondo Editorial Eafit, explicó que este libro tiene “dos cosas muy lindas: que es un libro escrito por un Fernando González muy joven, pues tenía 20 años cuando lo escribió. Él era un niño escribiendo como un viejo, en el que conjugaba lo poético, lo filosófico, lo humano. Esta obra se convierte en una herencia temprana para un ser humano, como un camino, como un derrotero”.


Para ella, la importancia de su obra radica en que “de alguna manera, al pasar por el pensamiento del maestro González, nosotros estamos mirándonos como comunidad, como sociedad, desde una perspectiva del pasado pero con todo lo que de visionario tuvo y lo que no hemos y no cambiado. Por ejemplo las denuncias al mercantilismo, al capitalismo y otras más que siguen siendo igual y esto es triste porque en vez de mejorar hemos empeorado”.


Restrepo Villa, por su parte, planteó que hay tres grandes temas fundamentales en la obra de Fernando González: “El primero son las preguntas eternas de la filosofía: quién es el ser humano, para qué nacimos, para qué la vida y lo extraño que es vivir; el segundo es la pregunta del ser mestizo latinoamericano: quiénes somos en relación con Europa y con Estados Unidos, ¿por qué siempre nos estamos comparando con ellos? Y de ahí su idea de que nosotros somos un pueblo nuevo sobre la tierra y que tenemos el deber de desarrollar nuestra propia personalidad. El tercero es la mística, la búsqueda espiritual”.




“Un filósofo de vida”

Fernando González Ochoa nació el 24 de abril de 1895 en Envigado, Antioquia.


Su primaria la estudió en una escuela religiosa y su bachillerato lo cursó como interno en el Colegio de San Ignacio de Loyola, el cual era dirigido por padres jesuitas. En quinto de bachillerato fue expulsado por transmitirle a sus compañeros sus pensamientos filosóficos y por desobedecer las normas religiosas de la institución. Debido a esa expulsión escribió su obra Pensamientos de un viejo, publicada en 1916. Un año después se graduó como bachiller en filosofía y letras de la Universidad de Antioquia, y en 1919 recibió el título de abogado por la misma institución. La hija de Carlos E. Restrepo, Margarita Restrepo Gaviria, fue su esposa desde 1922. Entre las obras de González Ochoa están Viaje a pie (1929), El maestro de escuela (1941), Mi Simón Bolívar (1930), Don Mirócletes (1932), El hermafrodita dormido (1933), Mi compadre (1934), El remordimiento (1935), Cartas a Estanislao (1935), Los negroides (1936), Santander (1940), Libro de los viajes o de las presencias (1959), La tragicomedia del padre Elías y Martina la velera (1962) y Salomé (1984). González Ochoa murió a causa de un infarto el 16 de febrero de 1964.