Cultural

Soledad Acosta de Samper, a year to remember her
Soledad Acosta de Samper, un año para recordarla
Autor: Natalia Gil García
8 de Abril de 2013


Publicaciones, obras teatrales, conversatorios, entre otras actividades, se realizarán a lo largo de este año para recordar y conocer la vida y obra de una de las precursoras de la literatura escrita por mujeres en el país.


Foto: Cortesía 

 

Soledad Acosta fue la esposa del escritor y político colombiano José María Samper, quien no impidió su crecimiento intelectual a pesar de la época marcada por el machismo.

 


Para conmemorar los cien años de su fallecimiento y reconocer la importancia de su labor como periodista, novelista e historiadora en la Colombia del siglo XIX, el Ministerio de Cultura declaró el 2013 como el año de Soledad Acosta de Samper, una mujer que, aunque poco conocida, fue una influyente intelectual de su época, y cuya producción literaria abarcó más de 20 novelas, 50 narraciones breves y cientos de artículos de diversos temas.


Carolina Alzate, investigadora y profesora de literatura de la Universidad de los Andes,  es quizá de las pocas que se ha atrevido a adentrarse en la amplia obra de esta autora. Así habla ella de Soledad Acosta.


-¿Quién fue Soledad Acosta de Samper?


“Soledad Acosta fue una escritora muy importante y muy prolífica del siglo XIX que perteneció a la primera generación nacida después de la Independencia, la misma de Jorge Isaacs. Esta generación fue la que desde la literatura, la política, la historia, la geografía y desde todos los ámbitos del conocimiento y de la vida nacional, trató de construir el país, de entender qué era Colombia física y simbólicamente. Entonces, ella  le dedicó su vida a escribir iniciando con la literatura, luego la novela histórica, la historia y varios textos sociales de diversos tipos, incluidos cinco periódicos que dirigió, todo esto para tratar de conformar una idea de nación y de lo que esperaba y quería que fueran las mujeres de esa nación”.


-¿Cuál fue su contribución a la literatura colombiana?


“Su rasgo más característico fue que se concentró principalmente en los personajes femeninos. En la época las mujeres tenían una educación muy elemental, eran más bien inspiradoras de los escritores, las musas. Esto le molestaba mucho a ella porque los personajes femeninos usuales en la literatura de la época eran mujeres como ´María´, de Jorge Isaacs, que casi no hablaban, que tenían una educación muy elemental, que callaban casi toda la novela. Ella quería mujeres que pudieran tener una educación seria, que pudieran contribuir al desarrollo del país, que tuvieran una independencia intelectual que les permitiera diseñar sus propios destinos”.


-¿Cómo fue su participación en otras publicaciones?


“Ella hizo principalmente periódicos y estos eran de corte cultural, fundamentalmente. Ella misma los dirigió y los fundó. En particular, el primer periódico que ella hizo se llamaba La Mujer, el primero fundado y dirigido por una mujer, y  hecho solamente para mujeres. Fue el único proyecto que trató de hacer en conjunto, los demás fueron periódicos solamente de ella. En estos, publicó novelas por entregas, el papel de la mujer en la historia de la civilización por capítulos, recetas de  cocina, cosas de ese corte”.


-¿Por qué usó seudónimos en sus publicaciones?


“En la época los autores en general usaban los seudónimos. En el caso de ella fue ligeramente diferente. Hacia final de siglo le preguntaron sobre sus seudónimos, y ella dijo que ‘por la natural timidez a echar a la luz su nombre’ los usaba.


“A pesar de su firmeza, esta actitud vista en retrospectiva es muy cautelosa, porque las mujeres no debían estar en el espacio público, es decir, para muchos lo que ella hacía era ser una mujer pública, en resumidas cuentas, ser una prostituta. Que una mujer saliera de su casa y entrara al terreno de lo público a través de la escritura era muy complicado en su época.


“Ella lo pudo hacer porque tenía un papá que fue considerado un gran ilustrado, que se empeñó en darle muy buena educación, y luego se casó con José María Samper, quien tampoco obstaculizó su desarrollo intelectual. Pero eso no quiere decir que haya sido bien aceptada  en su época, a pesar de que se la conocía, nunca sus obras recibieron el reconocimiento que recibieron los autores hombres, y yo incluso creo que se la silenció de tal manera que pasó al siglo XX en el anonimato”.


-¿Cuáles fueron sus principales influencias?


“La influencia principal de Soledad Acosta fue la de aquellas mujeres que pensaban que podían hacer cosas diferentes a las que hacían las mujeres de Colombia. Que podían leer, estudiar, escribir, hablar y muchas cosas más. Eso fue una lucha de ella toda su vida.


“Ya en la literatura, las novelas que leía pertenecían principalmente al realismo de 1840. A ella también le gustaban los románticos y todo lo que leía su generación, por ejemplo, las obras de Madame de Staël, pero se inclinaba más por el Realismo, por autores como Honore de Balzac. De igual manera estuvo muy metida en temas intelectuales, en política y en algo que podríamos llamar como protofeminismo, pero en sus textos también hay muchas citas de mujeres que no son muy conocidas hoy en día”.


-¿Por qué Soledad Acosta no es recordada hoy en día?


“Por varias cosas. En general nuestro siglo XIX es muy desconocido. Si pensamos en nuestra literatura del siglo XIX nuestro primer referente es Jorge Isaacs, que fue muy promovido por la generación de esa época. José María Vergara y Vergara, que podríamos decir que era el que mandaba la parada en la escena literaria de la época, fue el que lanzó a ´María´  como nuestra gran novela, y de ahí para acá ‘María’ es una lectura que se ha promovido constantemente.


“A estas alturas la obra de Isaacs debe tener más de 200 ediciones, mientras los libros de Soledad Acosta tienen todos, o casi todos, apenas dos ediciones, la primera y las que estamos haciendo recientemente. Entonces, para que un autor llegue a nuestros días se necesitan varias cosas: que haya sido leído y que haya sido promovido en su época. A esta autora se le leyó muy poco y nunca se le promovió porque los temas que expuso fueron complejos y raros. Todo eso contribuyó a que su legado desapareciera fácilmente. Pero no le ocurrió solamente a ella,  en cada uno de los países de Latinoamérica había por lo menos una mujer como Soledad Acosta de Samper y en general ninguna tuvo reconocimiento”.


-¿Qué tan fácil es conseguir hoy una de sus obras?


“Yo creo que ahora es relativamente fácil. Poco a poco ha ido saliendo material de esta autora en algunas librerías. Lo que pasa es que la producción de ella es muy amplia, entonces hemos comenzado a publicarla lentamente para animar a la gente para que la lea y entienda la importancia que tiene para el patrimonio cultural de este país”.



Más programación

 


La conmemoración del año de Soledad Acosta de Samper incluirá varias actividades, dentro de las que se encuentran:


Una exposición sobre la autora que se planea abrir en septiembre próximo en las instalaciones del Museo Nacional, en Bogotá.


El Simposio Internacional Soledad Acosta de Samper que se realizará entre el 29 y el 31 de octubre.


La presentación durante la Feria Internacional del Libro de Bogotá, de las novelas “Laura”, “Constancia” y “Una venganza”, una coedición del Instituto Caro y Cuervo y la Universidad de los Andes de estas tres obras de la autora colombiana.


Montaje teatral de la obra “Las víctimas de la guerra”, de Soledad Acosta de Samper.


Planeación de la cátedra permanente de Soledad Acosta de Samper entre la Universidad de los Andes y el Instituto Caro y Cuervo.


En el transcurso del año, se lanzará una estampilla con la efigie de la escritora colombiana.