Cultural

War and marginality in the work of a poet
Guerra y marginalidad en la obra de un poeta
Autor: Yeison Camilo Garcia Garcia
21 de Julio de 2014


El poeta Sesay aseguró, en una conversación con EL MUNDO, que escribe para generar avances en la transformación de la mente y el espíritu humanos.


Foto: Cortesía 

El escritor Gbanabom Hallowell expresó que, entre los poetas de su generación, tanto de Sierra Leona como del extranjero, “Oumar Farouk Sesay se destaca como el más lírico, alcanzándonos más en sonidos que en palabras”.

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Twitter: @yecgarcia


Sierra Leona es el país de origen del poeta Oumar Farouk Sesay, quien ha escrito poniendo en consonancia las funciones sociales y políticas de la poesía. Él es uno de los autores invitados al 24° Festival Internacional de Poesía, de Medellín, que se realizará en diferentes escenarios de la ciudad, entre el 19 y 27 de julio de este año.


Según Sesay, en sus poemas ha abordado diversos temas, tan concretos como un día en la playa o tan abstractos como los sentimientos. Aunque hay un elemento recurrente en aquellos textos: “El ser  marginado en la sociedad -como un campesino que huye de sus tierras para evadir la violencia- y la naturaleza -como un ave que busca el bosque, pero encuentra edificaciones de cemento-”. 


Concepción, método y estilo


El poeta explicó que concibe a la poesía como “el lenguaje del alma”, capaz de utilizar un discurso como instrumento para expresar verbal y racionalmente las ideas y sentimientos humanos. “Es un puente entre lo emotivo y lo racional, que emplea los recursos literarios para expresar lo que fluye desde adentro, lo esencial, que en ocasiones es casi intraducible”.


Además, indicó que la poesía es otra forma de conocimiento, adicional a las prácticas formales, como la estadística y la demografía, que cumplen con parámetros y procedimientos establecidos. Mientras que un poema “captura la esencia o sustancia de los seres, aquello que los mueve, para aportar información que hace más completa o integral a la humanidad”.


Por otra parte, aseguró que su método es “el flujo de conciencia”, que le permite escribir al ritmo que sus ideas y sentimientos van surgiendo, determinados por su estado de ánimo. Esto, enriquecido con figuras literarias, que agregan pluralidad a los significados de las palabras y belleza en las imágenes que construye en cada uno de los textos.


En parte, esto último se relaciona con su estilo escritural: el sello que lo diferencia de otros  poetas. Pues, según lo manifestaron Sesay y los críticos, su poesía es lírica; “tiene implícito el efecto de oírse como una letra melodiosa”, porque recurre a figuras literarias como la aliteración, la onomatopeya y la asonancia. 


Rol del poeta en la guerra


Sesay considera que la guerra es una forma de destrucción, que arrastra todo a la nada; mientras que la poesía es una expresión de la creación, que manifiesta una necesidad de renovación. En estos casos, “resulta curioso el hecho de que la creatividad surja cuando la mente está completamente desolada, aplacada por las imágenes de la guerra”, comentó.


Asimismo, agregó que esa situación motivó un aumento en la cantidad de escritores que utilizaron las letras para reflejar la devastación ocasionada por la guerra civil en Sierra Leona, donde murieron 15.000 personas durante la década de 1900. En esas circunstancias, “cada vez más poetas sumaron sus voces”.


De hecho, una sociedad de poetas locales asumió la responsabilidad de escribir poesías que visibilizaran las condiciones de esa guerra y sensibilizaran a los hombres y mujeres de su nación. Así, reunieron sus voces para proponer soluciones que incidieran en la toma de decisiones relacionadas con la finalización del conflicto, recordó Sesay.


Finalmente, señaló que “en esos contextos, la función esencial de los poetas es utilizar las palabras para registrar y transmitir los ultrajes a los que son sometidas las víctimas de la guerra, que terminan perdiendo la fluidez del lenguaje y, por ende, la capacidad para expresar sus afectaciones”.



Vida y obra

El blog del 24 Festival Internacional de Poesía, de Medellín, reseñó que Oumar Farouk Sesay es un poeta, dramaturgo, novelista, cuentista y columnista que nació en Port Loko, Sierra Leona, el 19 de julio de 1960.


Entre las actividades que lo vinculan con la academia, se halla sus estudios de Ciencias Políticas y Filosofía, en la Universidad de Sierra Leona, y su labor de docente invitado en Centro de estudios de África Occidental, en la Universidad de Birmingham, EE.UU.


Además, ha publicado la novela “Retrato de una piedra”, el volumen de poemas “Saludo a los restos de un campesino”, y varios poemas suyos han aparecido en antologías de poetas de Sierra Leona, entre ellas “Piojos en la melena del león”, “Canciones que vierten el corazón” y “Kalashnikov en el sol”.