Cultural

Duperly a family name behind the shutter
Duperly, un apellido detrás del obturador
Autor: Daniel Grajales
12 de Febrero de 2014


En la historia de la fotografía del mundo está presente el apellido Duperly, una saga de fotógrafos que llegó a Colombia, a ciudades como Barranquilla, Bogotá y Medellín, para construir su propia industria de la imagen.


Foto: Angela Patricia Zapata 

Imágenes del archivo de la familia Duperly que están incluidas en el libro.

En 1761 nació en París, Francia, Armand Jean Francois Duperly, quien junto a su esposa Marie Elisabeth Cordier formaría una familia, de tres hijos, que sería solo el inicio de un hogar marcado por la imagen, los adelantos tecnológicos y la magia de inmortalizar momentos. 


Los padres verían en sus hijos firmes intereses por un arte que hasta ese momento era pensado como una reproducción de formas, parecida a la que lograba la pintura, que no auguraba aparentemente mucha diferencia pero que cambiaría la historia: la fotografía.


Cuatro generaciones después, por diversos motivos, el apellido Duperly llegaría a Colombia, país en el que contribuiría al desarrollo de la fotografía y ampliaría las posibilidades tecnológicas de este arte, hasta llevarlo a la popularización y la producción en masa.


Así lo cuenta el libro “Retina Caribe Duperly”, que el Fondo Editorial de la Universidad Eafit editó y publicó, (texto, manual, compilado) que nos ayudará a conocer un poco más de esta historia.


“Al promediar la segunda mitad del siglo XIX, uno de los herederos Duperly, Henry Louis, inicia su trashumancia por el Caribe. Parece que inicialmente recorre Panamá para documentar la construcción del transoceánico, y luego, desde Barranquilla, se adentra por el río Magdalena y va dejando huella de su paso por Ocaña, Santander y Boyacá. En 1984 se instala de manera definitiva en Bogotá donde abre el gabinete de Duperly & Son”, narró Juan Luis Mejía, rector de esta institución, para la introducción del libro.


Su importancia para Colombia


Según datos de investigación del historiador Roberto Luis Jaramillo, “en 1894 se activa en Bogotá, en la calle 17 No. 79, la Fotografía Inglesa H. L. Duperly & Son”, y ese mismo año Henry Louis Duperly y su hijo mayor Ernesto, socios en la firma, deciden viajar hasta el río Magdalena y hacen un reporte gráfico de los daños del Ferrocarril de La Dorada. “Hay tomas de Arrancaplumas, en Honda, lugar de llegada de los vapores y estación que da inicio a la línea férrea”, explicó.


Un viaje en búsqueda de imágenes de Colombia que abriría las puertas a la consecución de fotografías como sus aventuras atravesando el Salto del Tequendama que data de 1895, o tomas de la construcción del Capitolio Nacional cuyas fechas precisas son desconocidas. 


También conseguirían retratar el incendio de las Galerías en Bogotá en el año 1900, panorámicas de la Plaza de Bolívar en 1910 con gran afluencia de público, el primer automóvil que rodó por las calles de Barranquilla en 1915, la Quebrada Santa Elena, de Medellín, en 1921 y la primera casa del barrio El Prado, en el crucero de las calles Darién y Palacé, de la misma ciudad, en 1928.


“Los Duperly tienen un patrimonio histórico de la fotografía en Colombia. Fueron vitales para la consolidación de un movimiento que desacralizara y desmitificara este arte. Uno de los grandes méritos de los Duperly, tanto de los de Bogotá como de los de Medellín, fue poner la fotografía en manos de gente del común”, explicó el coordinador de Extensión Cultural de Eafit, Juan Antonio Agudelo.


Una idea en la que coincide con Ángela Gómez, curadora del Museo Nacional de Colombia, con experiencia en la producción de exposiciones sobre la historia de la fotografía del país: “en 1890 se dio la apertura de la fotografía en Colombia, un proceso en el que Medellín y los fotógrafos ‘paisas’ tuvieron mucho que ver, su papel fue fundamental para el cambio. Ellos contribuyeron a que la gente del común fuera fotografiada y pudiera tener sus imágenes”.


Los Duperly vivos


Aunque la industria Duperly, que luego se llamó Oduperly en honor a su dueño Oscar Duperly, terminó en 2010, ya que la digitalización de la imagen acabó con el negocio del rollo creado por Kodak, su aliado desde 1910 o antes; en Barranquilla, Bogotá, Medellín y hasta en París, existen aún Duperly vivos que se apasionan por la fotografía.


Su unión, sirvió para que en el 2013 fuera realizada la exposición Retina Caribe Duperly en la que miles de archivos fotográficos que cada uno de los descendientes aportaron, además de algunos museos, sirvió para contar un poco de su historia.


“La gran enseñanza Duperly dentro de la fotografía siempre fue estar a la vanguardia de la tecnología y en la vida la honestidad. Leyendo el diario de Oscar Duperly y sus cartas, él ya hablaba de buscar la fotografía en color, que llegaría solo algunas décadas después”, narró Beatriz Camero Duperly, una de las herederas de la tradición de esta familia.


Ella, quien también se sintió atraída por la fotografía, al igual que Esteban Duperly, su primo, al lado del que trabajó en hacer realidad la muestra, habla de nuevas generaciones, que continúan detrás del obturador cuidando un patrimonio que solo se entiende al observar distintos enfoques al comando de una misma película, la película Duperly. 


“Ahora hay unas jóvenes de 20 años tomando fotografías, los más pequeños de la casa ya dicen que les prestemos la cámara, ahora la tecnología les permite hacer eso. ¿Qué saldrá de eso?, aún no lo sabemos, el tiempo lo dejará ver”, finalizó Camero Duperly.



La mujer

Fermín Isaza, Pastor Restrepo, Vicente Restrepo, Gonzalo Gaviria, Enrique Latorre, Emiliano Mejía y Benigno Gutiérrez son apenas algunos de los nombres que escriben la historia de la fotografía en Medellín y si es revisada la de Colombia seguramente se podría concluir que el papel de la mujer no estaba muy ligado a este arte. Quizás una de las grandes apuestas por convertir la fotografía en una práctica familiar la hizo también la saga Duperly.


“Las mujeres tuvieron un papel protagónico en la industria Duperly, muchas de ellas tuvieron un papel muy decisivo. Clarita Duperly, por ejemplo, estuvo muy cerca en la construcción del éxito de esa obra, del legado y de lo que fue su empresa”, dijo el coordinador de Extensión Cultural de Eafit, Juan Antonio Agudelo.


A su vez, una de las descendientes Duperly confirmó los planteamientos de Agudelo y de algunos de los historiadores que conocen la historia de esta familia: “mi mamá Helena Duperly fue hija de Oscar, el fundador de Oduperly, y cuando terminó su bachillerato le ayudó a su padre a iluminar fotografías en el almacén. Cuando yo nací siempre estuve rodeada de fotos, mis tíos, María Victoria y Henry, siempre estaban tomándonos fotos. Yo comencé haciendo fotos como aficionada y logré hacer una carrera en la fotografía. Ahora, mi nieta está tomando fotos, piensa con un ojo muy fotográfico”, dijo Gloria Helena Restrepo Duperly.




Comerciantes

Sin duda alguna, los Duperly encontraron el éxito en la comercialización de servicios fotográficos y más con su alianza con Kodak que terminó casi simultáneamente cuando esta empresa perdió su más grande tesoro, el rollo de fotografía que vendió por varias décadas  que sería reemplazado por la tecnología digital.


“Cuando Oscar Duperly abrió finalmente su propio almacén -poniendo fin a su vida de nómada- no ofreció sus servicios como fotógrafo ni como galerista, sino como comerciante. Como comerciante de productos fotográficos, desde luego, pues ese era su referente más cercano. En 1915 instaló en Medellín un negocio a toda ley: un local para vender toda suerte de insumos y equipos suministrados por la Eastman Kodak Co., empresa de la cual se había hecho distribuidor exclusivo...”, explicó Esteban Duperly, fotógrafo e historiador de la familia.