Cultural

Dicken Castro: a country’s visual memory
Dicken Castro: la memoria visual de un país
Autor: Jaime Darío Zapata Villarreal
24 de Noviembre de 2016


El diseñador y arquitecto paisa Dicken Castro murió el pasado lunes, en Bogotá, a sus 94 años.


Dicken Castro fue un hombre polifacético: arquitecto, diseñador gráfico, artista, fotógrafo y docente, su trabajo marcó la memoria visual de los colombianos al crear símbolos reconocidos como el reverso de la anterior moneda de 200 y la actual de 1.000 pesos, además del logotipo de Colsubsidio y la Cámara de Comercio de Bogotá, entre otros. Fue un creador preparado e inquieto: se graduó como arquitecto en la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá. Realizó estudios de postgrado en arquitectura en la Universidad de Oregon-Eugene, y posteriormente se trasladó a New York para trabajar como arquitecto. Pero fue en Colombia donde estuvo la inspiración estética que necesitaba para crear su propia voz dentro del diseño. 


Haciendo un trabajo subterráneo y anónimo impulsó la estética precolombina y la introdujo en su visión del arte, como consecuencia de su acercamiento personal a la cerámica precolombiana y al diseño textil y gráfico, “estudiando la utilización de los rodillos y los sellos”, como lo aseguró la historiadora Gilma Rodríguez Uribe. Fue un docente celebrado e imitado, fundó la Facultad de Diseño de la Universidad Jorge Tadeo Lozano e inspiró a una legión de discípulos a realizar sus propias búsquedas en lo artístico. 


Logotipo Cámara de comercio Bogotá.


“Desde que empezó a diseñar y a trabajar en sus proyectos Castro nunca paró: su oficio profesional y docente ha estado presente en la vida del país. Un quehacer que se nutrió siempre del asombro y las ganas de vivir. De la admiración por la austeridad y la exhuberancia”, comentó Orlando Beltrán, docente de Diseño Gráfico de la Universidad Nacional de Bogotá.


En lo arquitectónico, por ejemplo, Castró construyó obras como el mercado de Paloquemao (1960) y la plaza de mercado del barrio Restrepo, y muchas otras obras particulares en las que experimentó, como sello personal, con la guadua como elemento de construcción, convirtiéndose en uno de los primeros en hacerlo. También, como otra de las marcas de casa, instituyó en el país, los ladrillos a la vista en el diseño de interiores y en los muros de sus edificaciones. También creó, como parte de esa curiosidad, el gabinete de artes gráficas del Museo Nacional, siendo miembro de la junta consultora del Museo. 


“Se fue el nadador, el arquitecto, el diseñador, el papá, el hombre que gozaba con todo, el bailarín, el ojo de lo popular, el ser de la guadua. Estarás siempre con nosotros. Dicken Castro (septiembre 1922 -Noviembre 2016)”, alcanzó a publicar su hija Rosalía Castro en Facebook, el día de su fallecimiento.