Para abajo y sin frenos

Autor: Rodrigo Pareja
10 diciembre de 2018 - 09:01 PM

En las encuestas, para infortunio del primer mandatario y de reflejo para todos los colombianos, no le ha ido nada bien, y por el contrario, si por su resultado fuera a calificarse su gestión en estos 124 días, se rajaría irremediablemente.

Desde que Iván Duque se convirtió en el candidato oficial del Centro Democrático a la Presidencia de la República, muchos señalaron su falta de experiencia para manejar con suficiencia un país tan complicado como es hoy Colombia, por muy diversas y difíciles circunstancias.

Lea también: A lomo de mula

Aunque el mismo presidente declare con suficiencia que no gobierna para las encuestas, lo cierto es que ellas – así a muchos no les guste y las descalifiquen cuando no les son favorables – reflejan el sentir de los ciudadanos y su opinión del momento sobre las cosas que más los afectan.

En ellas, para infortunio del primer mandatario y de reflejo para todos los colombianos, no le ha ido nada bien, y por el contrario, si por su resultado fuera a calificarse su gestión en estos 124 días, se rajaría irremediablemente.

Una buena muestra de la forma equivocada en que se han venido manejando las distintas situaciones, es lo relacionado con el campo educativo, donde un paro de cincuenta y cinco días se ha convertido en el más largo de la historia en Colombia, sin que todavía se vislumbre a ciencia cierta una solución.

Mientras en las calles de las principales ciudades los hombres del Esmad y los estudiantes libraban su diaria batalla en medio del fragor de las bombas papa y los gases lacrimógenos, el presidente Duque intercambiaba elogios y armonías con un cantante de medio pelo como el tal Maluma.

En el fondo nada de malo ni de peligroso podría tener este insulso diálogo, eso sí inoportuno y mal mirado por las inmensas mayorías que no entendían cómo, frente a la situación conflictiva que se vivía, el gobernante dedicara parte de su precioso tiempo a semejantes boberías.

Error de cálculo que le cobraron por ventanilla en todas las encuestas, las cuales seguramente hoy serían mucho más negativas para el jefe del Estado porque incluirían el tragicómico episodio de la tan llevada y traída terna para escoger al fiscal ad hoc que deberá encargarse de apenas unas cosillas del monumental escándalo de Odebrecht.

Vale entonces preguntar qué hacían en esos momentos los flamantes y numerosos asesores que desde hace tiempo figuran en la nómina paralela de éste y de todos los gobiernos anteriores, forma burocrática creada para pagar favores y repartir prebendas a algunos favoritos.

En esta nulidad por acción, los casos más notables serían los de Jaime Amín, asesor político y exsenador de la república, y el de María Clara González Zabala, asesora jurídica, quien acompaña a Duque desde su campaña.

Es más diciente el de ésta última, quien sin miramiento alguno y contra toda lógica, permitió –¿o pidió?- ser incluida en la terna para fiscal ad hoc, a sabiendas de que por su condición en el equipo presidencial y su cercanía con el mandatario su nombre iba a ser objeto de serios cuestionamientos, como en efecto ocurrió.

Como una especie de “yo con yo” podría definirse la fracasada nómina de candidatos puesta a consideración de la Corte Suprema de Justicia, otro garrafal error que sus asesores le permitieron cometer a Duque y que la opinión encuestada se lo sacará en cara en la próxima muestra.

Que también la propia iglesia colombiana por intermedio de Monseñor, Oscar Urbina, presidente de la Conferencia Episcopal, le esté pidiendo al presidente Duque, a dúo con Uribe, enderezar el rumbo, es ya un síntoma preocupante que muestra la equivocada forma de gobernar que ha tenido el país en estos 124 días.

Además: Así no se puede

Para colmo, lo que se presumía partido arrollador que iba a facilitar la gestión, ha venido desgastándose y desde el propio Congreso y en los ámbitos uribistas más significativos, ha comenzado a verse una especie de frustración aupada por los más recalcitrantes voceros de la derecha, quienes parecen sentirse satisfechos con lo que está ocurriendo.

TWITERCITO: Yo acuso, yo investigo, yo absuelvo, es el nuevo lema de la desgastada Fiscalía ejercida por Néstor Humberto Martinez.

 

Compartir Imprimir

Comentarios:

Bertha Lucía
Bertha Lucía
2018-12-11 10:44:21
No se trata en realidad de un gobierno con el que todos quieran tomarse selfies, pero el hecho de no modificar el gabinete ya deja ver que para el mandatario es mas importante perseverar en su contrucción, que darse látigo con las críticas. Con aciertos y errores, el presidente tiene claro que reinar es servir aún cuando se trate de un pueblo ingenuo que interpretó las propuestas de la candidatura no como un interés por favorecer a los menos favorecidos sino como un acto de soplar y hacer botellas ( en cien días) y ir al baño y volver con dinero (las abuelas lo dirían mejor). Ya es el mandatario y cómo nos enseñó Hillary Clinton, le debemos una mente abierta, un mínimo de atención a su llamado permanente a la democracia, con la convicción de que el país lo hacemos todos. No se rejó el presidente, aquí nos salvamos o nos hundimos en conjunto.

Destacados

Carlos Vives
Columnistas /

Para adelante y para atrás

El Mundo inaugura
Columnistas /

EL MUNDO fue la casa de la cultura de Medellín

Mabel Torres
Columnistas /

Firmas y responsabilidad

Guillermo Gaviria Echeverri
Columnistas /

La desaparición de EL MUNDO

Fundamundo
Columnistas /

Mi último “Vestigium”

Artículos relacionados

Sin luna de miel
Columnistas

Sin luna de miel

En la reciente historia de Colombia no hay antecedentes de un comienzo de gobierno más desafortunado que el que ha tenido el actual presidente de la República.

Lo más leído

1
Columnistas /

¿Va mayúscula después del signo de interrogación?

“¿Cuándo estaba pequeño usted bailó y jugó con la ronda infantil que rezaba ‘la colita es mía, es...
2
Columnistas /

Cinco cosas a favor y cinco en contra sobre el comunismo extinto

Los comunistas son tan enfáticos en su convicción que con la mayoría resulta imposible hacer un diálogo
3
Palabra & Obra /

A puerta cerrada, el drama existencialista de Sartre

La maestra Lucila González de Chaves se adentra en esta obra clásica del teatro existencialista y explica...
4
Columnistas /

Empirismo vs. racionalismo

El problema radica, entonces, en separar la conciencia o los contenidos de la conciencia (la mente) del...
5
Columnistas /

Cómo expresar los años y los siglos

No es correcto decir: el año veinte veinte. La RAE recomienda la modalidad española: año dos mil veinte.
6
Columnistas /

¿Migrar o emigrar? ¿E inmigrar qué?

Migrar, emigrar e inmigrar hablan de la misma realidad, pero no por ello son sinónimos. Las diferencias...