Con que frisoles importados...

Autor: Mariluz Uribe
28 enero de 2019 - 10:03 PM

Y después chillamos porque aquello que llamamos CANASTA FAMILIAR (haya familia o no) también sufre alza de precios.

Es cierto que cada día uno puede sorprenderse con las noticias. E ingenuamente preguntarse sobre ellas. Sería que entendí mal o qué… Bueno en este caso no entendí mal. Cuando se ven por la Tv o se oyen por la radio cosas raras o desconocidas, es bueno apuntar, anotar, escribir, o grabar como hacen las nuevas generaciones. Es útil mantener colgados unos anteojos de multivisión y entre el bolsillo un papelito, y ¡algo con que escribir y que escriba!

Una noche de principios de enero, oyendo las noticias, oí algo que me sorprendió: Resulta que Colombia importa frisoles, lentejas alverjas (arvejas?) y no sé qué más. Casi que de todo.

Lea también: Navidad de por allá y por acá

Si las cosas están en una caja o en un paquetico, es bueno leer todo lo que trae escrito, hay que sacar lupa, claro, para poder leer todo lo que allí dice: de dónde viene el producto, además de todo lo que contiene, aparte de lo que es comida.

Y después chillamos porque aquello que llamamos CANASTA FAMILIAR (haya familia o no) también sufre alza de precios.

En otros tiempos –cuando por ejemplo no había bolsas de plástico- uno iba al mercado con una canasta. Vendedores sentados en suelo de las plazas, ofrecían los productos de sus tierras. Ahora se quejan, nadie les compra nada en el campo o les ofrecen una platica que como que se va esponjando por el camino hasta llegar al consumidor

Y ahora, cuando hay esos mercados famosos y grandes, como del tamaño de un “manzana”, con nombres hasta en italiano, y que uno, por algún problema físico tiene que hacer el pedido por teléfono, le hablan por ejemplo de la variedad de papayas, naranjas, limones, etc., todo traído de una parte y de otra, del mundo cercano y lejano (todavía no interplanetario ni lunático, creo!). Y ni hablar de los pescados, hay que ver que no vengan de mares y alrededores de Oriente. Es necesario leer bien y averiguar qué es qué y de dónde viene.

Claro que en la Biblia decía, dice, que el pescado está diseñado para comerlo los humanos, y así conoció Jesús a Pedro, pescando, o bregando por pescar, no lo estaba favoreciendo la marea…

Porque lo que es la carne de los animales, terrícolas, de sangre caliente, y ¡aún vivos! se usaba para hacer sacrificios a los dioses y que no hubiera que asar a los propios hijos, peligro en el cuál estuvo Isaac.

Finalmente en no sé qué trecho bien adelante del Libro de los Libros, se dice que dada nuestra necedad y molestadera, se nos dio permiso de comer la carne de los animales de sangre caliente como la nuestra.

Y claro, hubo (también) bastantes consumidores de carne humana, caníbales, inclusive aquí los hubo, se dice que lo fueron unos indígenas de la región de los hoy santanderes.

Actualmente hay mucha gente vegetariana y que quiere que seamos como ella. Así que frisolitos, lentejas y alverjas, aunque vengan de los llamados ricos del Norte.

Alguna proteinita animal de pronto será buena para nuestro cuerpo, tan animal como “humano” (aunque claro que muchas veces vemos y sabemos que éste puede ser inhumano, pero sigue siendo animal)

Puede interesarle: ¿Qué me quito?

Claro que podríamos aprender de las vaquitas que comen su pasto, y nosotros tan tranquilos después nos les bebemos parte de la leche que fabricaron para sus terneritos. Y por más mamíferos que seamos como ellas y sus maridos, nosotros no comemos pasto, ni yerba, ni, ni, sino queso, quesito, yogurt, kefir, postre de natas… Aparte de hígado, sesos, riñones y seguramente corazones.

 

Compartir Imprimir

Comentarios:


Destacados

Martha Roesler, limpiando las cortinas
Palabra & Obra /

Arte y tragedia

Llanos Orientales
Palabra & Obra /

Llanura, soledad y viento, una forma más benigna de mirar la selva

Flor de loto
Palabra & Obra /

Cabeza de novia

Corazón borrado
Palabra & Obra /

Corazón borrado: para tomar decisiones correctas

Germán Poveda
Ciencia /

Seis propuestas de los científicos para el MinCTI

Artículos relacionados

Los muebles dorados
Columnistas

Los muebles dorados

Aquellos sofás, “vis-a-vis”, “bergères”, sillones, sillas, silletas con resorte al espaldar, bancas y banquitos que habían venido de Europa en barco, ya no...

Lo más leído

1
Columnistas /

Carta de un examor

Tu madre me escribió, pero no leí la carta, pues la primera frase me pareció muy rara diciendo que...
2
Política /

Panorama político

El caso Elejalde-Guerra, la agitada política en Bello y la encuesta en el CD para la Gobernación de...
3
Columnistas /

Medellín: SOS por el aire

La Alcaldía de Medellín remitió a los ciudadanos un decálogo de lo que debemos hacer para aguantar la...
4
Columnistas /

Régimen simple y el Contrato realidad en materia laboral

La simplificación se constituye como una medida dirigida a superar los bajos índices de recaudo bruto...
5
Columnistas /

¿Sí al fracking?

En nuestro país, el país del Sagrado Corazón, donde se delimitan los Parques Naturales y los Páramos...
6
Urbanismo /

Medellín, una ciudad aplazada

Una ciudad renovada, sostenible y equilibrada era lo que se pretendía lograr con la aprobación del Plan...