¿Maestros y libros para los ricos, robots y pantallas para los pobres?

Autor: Editor
30 julio de 2018 - 12:08 AM

¿Qué pasaría si el acceso a la tecnología en los próximos años no sea un privilegio, sino la forma más barata de acceder a servicios educativos?

Mercedes Mateo*  Blogs del BID

Cuando se habla sobre tecnología para la educación se piensa en tablets, laptops, robots o plataformas interactivas con las que los chicos aprendan mejor o más rápido habilidades nuevas (codificación) o tradicionales (matemáticas). Planteado así, parece inevitable imaginarse que los estudiantes o escuelas de más altos ingresos sean los que más acceso tengan a este tipo de recursos. Pero, ¿qué pasaría si el acceso a la tecnología en los próximos años no sea un privilegio, sino la forma más barata de acceder a servicios educativos?

Así empezaba un artículo publicado recientemente en The New York Times: “La hipocresía prospera en la Escuela Waldorf de la Península en el corazón de Silicon Valley. Aquí es donde los ejecutivos de Google envían a sus hijos a aprender a tejer, escribir con tiza, practicar nuevas palabras jugando con una pelota y fracciones cortando quesadillas y manzanas. No hay pantallas, ni una sola pieza de contenido interactivo, multimedia y educativo. Los niños ni siquiera toman exámenes estandarizados (…)”.

Vea también: Algo de geometría: un círculo para el aprendizaje

Sorprendente ¿no? América Latina y el Caribe está invirtiendo cada vez más en equipamiento tecnológico y recursos digitales para cerrar la brecha de habilidades en el mercado laboral y la de aprendizajes entre estudiantes de altos y bajos ingresos. Al contrastar estos esfuerzos con la descripción del New York Times sobre cómo aprenden los más privilegiados, vale la pena preguntarse si la tecnología, después de todo, podría aumentar la inequidad en habilidades y aprendizajes.

Los aprendizajes que más importan: cuáles y por qué

Entre los grandes objetivos de los sistemas educativos está el de promover aprendizajes que preparen a los niños y jóvenes no sólo para el mundo laboral, sino también para contribuir a crear sociedades más prósperas.

Se sabe que para acceder a buenos trabajos, se requiere una combinación de habilidades técnicas y habilidades blandas. Esto en sí no es nada nuevo. Lo que sí está cambiando es la distribución relativa de ambas. A pesar de que las habilidades cognitivas siguen estando fuertemente relacionadas con resultados en el mercado laboral (en términos de participación e ingreso), su importancia ha venido cayendo en las últimas dos décadas, mientras que los retornos a las habilidades blandas han ido aumentando. Esta tendencia no es casual: para sobrevivir en el mundo de la automatización, es prioritario enseñar a los jóvenes lo que no pueden hacer las máquinas, porque los trabajos que requieren imaginación, creatividad y estrategia son más difíciles de computerizar.

Un dato interesante viene de un estudio de Google en 2013 realizado para entender si su estrategia de reclutamiento enfocada en “habilidades duras” en ciencias de la computación era la adecuada. Los resultados arrojaron una realidad incómoda: siete de las ocho cualidades más importantes que compartían los empleados de más alto desempeño eran habilidades blandas como ser un buen coach, comunicar y escuchar bien, conocer bien a sus colegas, empatía, pensamiento crítico y resolución de problemas y conectar ideas complejas. Las competencias técnicas en STEM vinieron en último lugar.

Aprender tejiendo: algo más que trendy

Ante este auge de las habilidades blandas, aprender a tejer, escribir con tiza o practicar nuevas palabras jugando con pelotas son actividades que van más allá de una moda de Silicon Valley. Este tipo de educación se convierte en una estrategia para innovar, como bien decía aquel artículo del New York Times: “Mientras que la razón de ser de Silicon Valley es crear plataformas, aplicaciones y algoritmos para generar la máxima eficiencia en la vida y el trabajo (un mundo “sin fricciones”, como Bill Gates una vez lo expresó), cuando se trata de sus propias familias (y desarrollar también sus propias empresas), los nuevos maestros del universo tienen un sentido diferente de lo que se necesita para aprender e innovar: es un proceso lento e indirecto, hace falta serpentear, no correr, permitir el fracaso y la casualidad, incluso el aburrimiento”.

Vea: La escuela que soñamos no debe ser una utopía para la inversión social en la educación

Para cerrar la brecha de habilidades en la región no podemos olvidar los fundamentos que subyacen detrás de este enfoque, pero sin perder de vista tampoco que el cambio tecnológico viene a ritmo galopante y ofrece nuevas posibilidades de las que niños y jóvenes se pueden beneficiar. Mantente conectado para leer el próximo artículo: ¿Tejer o surfear? Potenciales peligros de la tecnología para los aprendizajes

*Publicado originalmente en el blog Enfoque Educación del BID.

Compartir Imprimir

Comentarios:


Destacados

Luis Pérez
Columnistas /

Qué contraste

José María Castillo Rada
Columnistas /

Castillo y Rada: secretario de Hacienda

Iván Duque en Gómez Plata
Columnistas /

Duque, año perdido para Colombia

río Cauca
Columnistas /

Manejo simbólico del derecho

Luis Carlos Galán
Columnistas /

Treinta años sin Galán, treinta años sin mi papá

Artículos relacionados

¡Es mejor estar en el colegio!
Columnistas

¡Es mejor estar en el colegio!

El acceso al sistema educativo y el paso progresivo por los niveles que ofrece, constituirían entonces, una oportunidad única para el desarrollo de la dignidad.

Lo más leído

1
Columnistas /

Deshumanización de la educación

Hemos deshumanizado la educación cuando la ética y la estética dejaron de influir en el desarrollo del...
2
Columnistas /

Revolución y tautología

Morris fue jefe de Prensa de Chávez y en la alcaldía de Petro conectó descaradamente el canal Capital al...
3
Columnistas /

Qué contraste

El segundo caso a la mano, que marca también enorme diferencia entre ambos cuando fueron gobernadores de...
4
Política /

Las 10 listas a la Asamblea de Antioquia

206 candidatos competirán por las 26 curules de esta corporación. Ocho listas se inscribieron con voto...
5
Columnistas /

Duque, año perdido para Colombia

El primer año de gobierno de Duque debe ser juzgado a la luz de esta situación, de esa impotencia, del...
6
Política /

Panorama político

La campaña electoral está en todo su furor y presentamos un resumen de algunas de las últimas novedades...