¿El fin de la humanidad?

Autor: Eufrasio Guzmán Mesa
9 julio de 2020 - 12:05 AM

Vamos a tener que refinar al máximo la violencia justa y convertirla en el camino para la liberación de la humanidad de un yugo de sátrapas, tecnócratas, asesinos que ahora, casi sin excepciones, la gobiernan

Medellín

Desde antes de la pandemia que estamos viviendo, en muchos círculos intelectuales y algunos medios de opinión pública se estaba discutiendo la posibilidad de la extinción de la humanidad. El destino que tuvo el descubrimiento de la enorme energía que se liberaba con la fusión nuclear, convertida en energía atómica y poco después en arma nuclear, demostró que nuestro poder, el de la ciencia y la industria bélica, podía ser utilizado contra nosotros mismos. Además, hemos seguido ensayando como humanidad, no sólo esa energía como arma, sino también los conocimientos químicos y biológicos sobre virus y genética y ya se han aplicado a lo largo de todo un siglo, no solo como arma, sino que se han ensayado sobre las poblaciones. Un caso de fuego amigo descomunal.

Lea también: El furor y el delirio

Y no estamos hablando, como factor de eclosión, del enorme impacto sobre el medio ambiente con el cambio climático, del deterioro de los ecosistemas o del hecho por el cual la civilización actual está erigida sobre el sufrimiento indescriptible de millones de animales sometidos al sufrimiento y la miseria antes de consumirlos. El tema es si los seres humanos merecemos desaparecer y planteado así sería un asunto de justicia poética, pero como un asunto de filosofía moral no hay lugar a dudas que no sería nuestra desaparición como especie un trastorno sino una gran suerte, una verdadera fortuna para la naturaleza y el propio planeta En nuestro caso la humanidad y su larga lista de crímenes y excesos, guerras de siglos, genocidios y destrucción no inspiran mucha simpatía. La perversión de la democracia liberal, el uso macabro de la fuerza policial y la profunda distorsión de organismos de coordinación del bien común (ONU, OEA, OMS) dejan ver esos supuestos ángeles de nuestra naturaleza humana (Steven Pinker) como ángeles de la muerte.

Le puede interesar: Nuestra responsabilidad

Según parece, y las piezas del rompecabezas encajan, hay unos promotores del Nuevo Orden Mundial que están dispuestos a llevar hasta las últimas consecuencias esta pandemia, no solo al fabricar expresamente este virus con fines genocidas, sino al promover un enclaustramiento que está destruyendo la sociedad humana como la conocemos. Frente a ese panorama de desastre hay una parte de la acción humana que tiene que ver precisamente con el arte y es la que tiene un extraordinario valor de supervivencia que se ha puesto de presente en toda esta situación enojosa del enclaustramiento obligado y de la destrucción de las formas habituales de interrelación humana. Muchas personas pudieron constatar que podemos prescindir de las grandes superficies comerciales, de la visita a los supermercados, de los viajes en avión y en automóvil o los grandes cruceros. Pero películas, libros, música o el arte en general han significado una posibilidad humana y cordial para soportar los extremos del aislamiento y la confinación. Pero no serán esos elementos, el arte en general, el factor para la supervivencia, a no ser que pensemos que, para derrotar a la homicida y autodestructiva plutocracia mundial, vamos a tener que refinar al máximo la violencia justa y convertirla en el camino para la liberación de la humanidad de un yugo de sátrapas, tecnócratas, asesinos que ahora, casi sin excepciones, la gobiernan. A esa conclusión llegó también el más orgánico de los pacifistas del siglo XX, Günther Anders.

 

Compartir Imprimir

Comentarios:

Carlos
Carlos
2020-07-10 12:17:11
Si la humanidad por cualquier circunstancia desaparece de este planeta, la naturaleza o algún dios, se encargaría de producir un monstruo igual o peor al extinto. Monstruo que recorrería el mismo camino...

Destacados

Carlos Vives
Columnistas /

Para adelante y para atrás

El Mundo inaugura
Columnistas /

EL MUNDO fue la casa de la cultura de Medellín

Mabel Torres
Columnistas /

Firmas y responsabilidad

Guillermo Gaviria Echeverri
Columnistas /

La desaparición de EL MUNDO

Fundamundo
Columnistas /

Mi último “Vestigium”

Artículos relacionados

Ignaz Semmelweis
Columnistas

Asepsia

Hoy la higiene pública todavía es planta escasa para millones de seres humanos que no cuentan con sistemas de alcantarillado y agua potable

Lo más leído

1
Columnistas /

Cinco cosas a favor y cinco en contra sobre el comunismo extinto

Los comunistas son tan enfáticos en su convicción que con la mayoría resulta imposible hacer un diálogo
2
Ciencia /

Los polos magnéticos no permanecen quietos

Los polos magnéticos de la Tierra se están moviendo y la ciencia aún no puede explicar este fenómeno en...
3
Mundo Estudiantil /

¿Cuáles son los retos a los que se enfrentan los maestros hoy?

Académicos y expertos dan sus visiones sobre los retos y necesidades de un maestro hoy. A propósito de la...
4
Salud /

La pastilla del día después bajará de precio: MinSalud

La píldora hace parte de una lista de más de 1.042 medicamentos que el Ministerio de Salud regula para...
5
Columnistas /

¿Migrar o emigrar? ¿E inmigrar qué?

Migrar, emigrar e inmigrar hablan de la misma realidad, pero no por ello son sinónimos. Las diferencias...
6
Política Económica /

¿Cuál es la historia de la Ocde y quienes integran el organismo?

Los orígenes de la Ocde se remontan a la década de 1940 con la ejecución del Plan Marshall