Apreciaciones
Festival Internacional de Poesía de Medellín
«El Festival Internacional de Poesía en Medellín supera todo lo imaginable y se convierte en un inusitado faro a escala planetaria». (Rodolfo Alonso, «La Capital». Rosario, Argentina, agosto, 1995). «Semana de la embriaguez. Poesía como espectáculo de masas. En la ciudad colombiana de Medellín se dieron cita poetas de 26 países en la probablemente más grande fiesta literaria de todo el mundo». (Revista «Der Spiegel», junio, 1996).
«La Meca de los poetas: Festival de Poesía en Medellín. Luego de penosos años de violencia por el narcotráfico colombiano, incumbe también a la poesía un cometido pacificador, un impulso de aliento esperanzador y de dignidad, que sigue obrando positivamente». (Periódico «Stuttgarter Zeitung», Alemania, julio, 1996).
«Un enigma es todo esto: todos se preguntan cómo es posible: una metrópoli de la violencia que arde en deseos de escuchar poesía. Precisamente por eso, dicen los del país. Los habitantes de Medellín están hartos de que se les considere mafiosos, terroristas, torturadores o torturados. ¡Esto es algo diferente, una corriente de aire, un hálito de espontaneidad, de imaginación! Tal vez sea preciso viajar hasta el otro confín de la Tierra para salirse de esa atmósfera de insensibilidad que reina en nuestro ámbito cultural, y para convencerse de que unos cuantos versos (...) pueden todavía hoy, insuflar espíritu a una ciudad, como en los tiempos homéricos.» (Testimonio del poeta alemán Hans Magnus Enzensberger, revistas Du y Humboldt, septiembre, 1999).
«El Festival, inaugurado en 1991, ha tenido por concepto imponer el pensamiento y la razón contra el lenguaje de la destrucción, darle al pensamiento la palabra y el verbo que pongan al descubierto el don esencial de la existencia. El Festival representa hoy una ceremonia que trasciende a la misma literatura y se transforma en el espíritu del pueblo (...) A la vez adquiere unidad en la diversidad, gracias a las diferentes concepciones que se manifiestan en muchos idiomas, se afirma en un mejor nivel estético y espiritual dentro del sector más representativo de la población.» (Poeta serbio Zlatko Krasni, en «Knjizevne Novine», junio de 2001).
«Aquí a veces se debate sobre literatura comprometida. En Medellín he visto lo que realmente significa: es que incluye a un público que radicalmente cree en el significado vital de la poesía en su propia sociedad, gente que bebe poemas con una sed y un amor que a nadie le puede dejar indiferente(...)». (Poeta belga Stefan Hertmans, Periódico Der Standaard, julio, 2004).
“Creo que Medellín es único por haber generado un público que literalmente come, bebe y tal vez duerme dentro de la poesía. Pienso que hay que hacer una distinción importante, por el hecho de tener esta relación casi osmótica con la poesía, uno puede observarlo en la cara de la gente (...) Lo que vemos en Medellín es la expresión internacional de la solidaridad de los seguidores de la poesía, una forma de manifestar este rapto de la audiencia” (El Premio Nobel de Literatura Wole Soyinka, Revista Prometeo, abril de 2006).
“(...) La poesía es expresión del ser profundo, y la expresión más personal de los pueblos, un pueblo puede existir sin escritura pero sin poesía, sin lenguaje simbólico, sin imaginario, no (...).".
(Danielle Miterrand, carta a Fernando Rendón, con motivo del otorgamiento del Premio Nobel Alternativo, diciembre, 2006).
Otros testimonios pueden verse en la Web del Festival Internacional de Poesía de Medellín.
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