Viernes , 18 de Julio de 2008 :: 02:57 AM ::  
 
Sección A
 Mensuales
 30 años


Mis Artículos


La Metro La Movida

Carta de una escritora y poeta
La cultura contra la violencia

Noticias relacionadas
Adicionar artículo
Comentar
Recomendar este artículo
Seguimiento de la noticia
Señor Director,
Permítame dirigirle esta carta, no sólo como escritora y poeta sino también como una madre que soporta el peso de la muerte, que está intentando reconstruir y ser una pequeña luz en la vida.

Me dirijo a usted como una madre que murió para siempre en el genocidio de los Tutsi, en 1994, en Ruanda. Allí no sólo perdí a mi esposo y a todos mis hijos, sino que también perdí toda la esperanza en lo que una madre puede esperar de la vida.

Yo no vivo, señor director, yo sobrevivo.

Desde que tenía cinco años, yo no he vivido otra cosa que las masacres sucesivas de mi pueblo; estas masacres aún permanecen impunes. No he vivido más que la exclusión. No me volví escritora y poeta más que a causa del sufrimiento. Presencié, sumergida en total impotencia, la destrucción de la cultura de mi pueblo, donde todo aquello que tenía algo de cultural fue prohibido. Esta fue una de las razones que nos condujo al fratricidio.

El sábado 5 de julio de 2008, sentí mucho orgullo al encontrarme delante de miles de jóvenes colombianos que comprenden la utilidad de la cultura y de la poesía.

Señor director, si acepté una invitación a este Festival, no fue sólo por la poesía como tal, sino también por la oportunidad de compartir mi experiencia con la sociedad civil colombiana y prevenirla sobre lo que sucedió en Ruanda, porque este tipo de cosas pueden pasarle a cualquier pueblo y se pueden repetir en cualquier parte del mundo, incluso en Colombia. Es mi deber proteger a la humanidad a través de mi testimonio.

Señor director, la cultura de un pueblo es su identidad. La cultura es un instrumento contra la violencia. Si usted ha visto el slogan del Festival de Poesía de Medellín este año, comprenderá que fuimos invitados a promover la solidaridad entre los hombres, en general, y entre los poetas, en particular.

Señor director, los medios de comunicación en Ruanda fueron utilizados como máquinas de exterminación para el genocidio. Los diez mandamientos de Bahutu sensibilizaron a la gente al odio y a la violencia y terminaron por llevarla a masacrar a los Tutsi, desde ancianos hasta niños, e, incluso, a los enfermos en sus camas. Las directivas de esos medios fueron juzgadas y condenadas por el Tribunal Penal Internacional de Arusha en Tanzania por el crimen de genocidio.

Señor director, ¿no se da usted cuenta de que su periódico ha sido utilizado para resolver un conflicto personal?

Si el autor del artículo “¿El Festival de Poesía simpatiza con las FARC?” tiene cuentas personales que saldar con quien sea, por respeto a la ética periodística, él no tiene ningún derecho de utilizar su periódico y mucho menos al festival internacional por el cual nosotros estamos en Colombia.

Que usted permita la publicación de un artículo que incita al odio, la sospecha y la violencia, que utiliza el nombre de un individuo para atacar a un grupo, señor director, es inaceptable. No solamente niega la seriedad de su periódico, sino que, sobre todo, destruye a la sociedad civil colombiana.

Señor director, jamás he recibido una sola visita de las FARC en mi habitación de hotel. No los conozco. No estoy en Colombia más que por la sociedad civil colombiana. No pertenezco a un grupo de terroristas. Yo no sé, señor director, si usted comprende la gravedad de esta acusación. Me siento profundamente insultada, acusada, como si mi marido y mis hijos hubieran muerto por haber sido terroristas. Como si les hubieran dado la razón a sus asesinos.

Para terminar, señor director, le digo lo siguiente, ni los poetas venidos del mundo entero, ni yo, hemos recibido la visita de las FARC. Nadie es un instrumento de destrucción de la vida. Nadie es un instrumento del mal, de la desgracia, o de la muerte. Esta es la razón por la que solicito insistentemente, señor director, que publique mi carta en su periódico.

De todo corazón, le agradezco.

Viva Colombia,

Viva el pueblo colombiano que no aspira más que a la paz y a la vida.

Yolanda Mukasagana
Poeta de Ruanda, sobreviviente del genocidio de los Tutsi.




MAS NOTICIAS DE ESTA SECCIÓN
“Está copado por el Partido Comunista”
Festival Internacional de Poesía de Medellín
En defensa del Festival

Nada empaña la ‘Operación Jaque’
Sería absurdo que se pudiera acusar a Ingrid y a los demás liberados de ser cómplices de haberle mentido al mundo sobre las circunstancias de su rescate.
Buscador
Indicadores Económicos
Café: US$1,50
Dólar: $1.757,79
DTF: 9.65%
Euro: $2.788,38
Petróleo: US$129,29
UVR: $178,5466
Clima

En Medellín
25ºC
17ºC



  COPYRIGHTS ® 2008 ® EL MUNDO / Nos interesa conocer sus opiniones: elmundo@elmundo.com - subir
Medellín - Colombia
Calle 53 # 74 - 50
264 28 00
Permitida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma citando la fuente.
Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is permited, so long as credits are given.
Webmaster: webmaster@elmundo.com
Diseño y Desarrollo: www.comprandofacil.com