Colección patrimonial de la U.de A. está cerrada temporalmente
Los libros antiguos necesitan vacunarse
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A la izquierda se pueden observar varios libros de los franciscanos. Estos están cubiertos por cuero de cordero, lo que los hace muy apetecidos por los insectos. Si no se les hace la limpieza y vacunación correspondiente pueden dañarse. Mientras que a la derecha, don Jorge carga un libro de 1700 que ha sido atacado por hongos.
Autor: Juan David Umaña Gallego
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La comunidad tendrá que esperar para poder consultar y conocer textos que fueron escritos entre los años 1600 y 1950. Libros forrados en piel de cordero que datan del año 1759, así como textos de gran formato con el borde de sus hojas bañadas en oro e ilustraciones a mano, son algunos de los tesoros patrimoniales que guarda en su interior, la Biblioteca Central del Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Antioquia, y que durante dos meses no podrán ser observados, pues se encuentran siendo “curados” de varios ataques biológicos que realizan hongos y bacterias, para que puedan perdurar por siempre y así los estudiantes e investigadores disfruten de ellos por más años.
Viejitos pero sanos
Unos 66.316 documentos, entre archivos personales de ilustres personajes como Alfonso López Pumarejo o Carlos E. Restrepo, así como manuscritos, revistas y libros son los viejitos más cuidados en el último piso de la Biblioteca Central. En este momento, cada uno de estos papeles viene siendo “vacunado” con un activo químico, que evitará que animales como los gorgojos, polillas, hormigas o termitas puedan “comerse los libros”, de manera literal.
Con un proceso que realiza el químico farmacéutico Jorge Humberto Barrera y la ayuda de cuatro personas más, los libros enfermos están siendo tratados de sus malestares hoja por hoja, evitando así que textos como “Flora de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada” de 1783 o la “AU PAR Encyclopedie Methodique Ordre de Matieres” de 1751 con sus 164 volúmenes sean consumidos por el tiempo. “Entendemos que el valor de este material es incalculable. Por ello se hace este trabajo que dará dos años de protección a los libros. Debemos entender que aquí tenemos escritos que solo existen aquí, lo que hace que investigadores de otros países también vengan a realizar consultas. Por eso se deben cuidar”, explicó José Luis Arboleda, historiador y conocedor de la colección patrimonial de la Biblioteca Central.
Ediciones únicas
Aunque en el momento no sea posible observar la calidad y cantidad de esta colección patrimonial que sería abierta de nuevo el 12 de octubre, se puede hablar que la colección tiene libros desde 1950 hacia atrás, que es consultada por lo menos por uno o dos extranjeros a diario y que hay muchos de estos textos de los cuales solo queda uno en todo el mundo, lo que los hace más valiosos. “Todas las personas tienen la oportunidad de venir y conocer los libros, sin embargo no podemos prestarlos por ser únicos ejemplares, raros, antiguos y en otros casos de gran tamaño, por ejemplo los escritos a mano de los fundadores de la Universidad de Antioquia, los monjes franciscanos, libros de 1800 o libros impresos en la primera imprenta que hubo en América”, precisó Beatriz Quiceno, comunicadora de la Biblioteca.
Por el momento, la comunidad de Medellín y el mundo tendrá que esperar a que los libros se mejoren de su enfermedad, para que se devoren sus páginas llenas de conocimiento.
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