Medio Ambiente

People adopt whales to protect them
Personas adoptan ballenas para protegerlas
18 de Enero de 2015


Al adoptar las ballenas, cada persona puede conocer su historia de vida, seguir los estudios más recientes sobre los cetáceos y contribuir con fondos a la protección de los animales y su medio ambiente.


Foto: EFE 

La ballena Alfonsina, junto a un ballenato.

Más de 4.000 personas de 20 países ya han adoptado simbólicamente una ballena franca austral a través del Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) en  Argentina para contribuir con la investigación científica sobre estos animales. En la zona austral del mar argentino habita una población de unas 3.000 ballenas, pero las personas sólo pueden elegir una para adoptar entre las nueve seleccionadas por el ICB.


“Todas ellas fueron elegidas porque sus historias sintetizan aspectos representativos de esta especie y tienen distintas características”, explicó a Efe, Roxana Schteinbarg, coordinadora Ejecutiva y cofundadora del instituto.


Estudio profundo


El comportamiento, los grupos familiares, las amenazas y los peligros a las que se enfrentan y las diversas problemáticas ambientales son algunas de las cuestiones que rodean a cada una de estas ballenas, explicó la experta.


“Esperanza”, “Alfonsina”, “Antonia”, “Mochita”, son algunos de los nombres de las ballenas, cuyas vidas han sido estudiadas por los científicos desde hace más de cuarenta años.


“Espuma”, un macho albino parcial que nació en 1994, es una de las más sociables y suele acercarse a las embarcaciones en las que los turistas se dedican a avistar ballenas, lo que lo volvió uno de los ejemplares más populares.


Otra de las que pueden ser adoptadas es “Victoria”, fotografiada por primera vez en 1972 en la localidad sureña de Península Valdés (a unos 1.400 kilómetros de Buenos Aires).


“Antes de fundar el instituto conocimos al doctor Payne, quien comenzó el programa de foto-identificación basado en el seguimiento de una especie a partir de sus marcas naturales”, señaló Schteinbarg.