Estilos de vida

High heels, beauty that hurts
Tacones, belleza que duele
25 de Septiembre de 2016


Son quizás las prendas de vestir más apetecidas por las mujeres. Aunque a simple vista son sólo zapatos, en realidad son los causantes de diversas lesiones en el cuerpo, señalan los expertos.


Foto: Cortesía 

Los tacones se convirtieron en símbolos de la liberación de la mujer.

 Redacción entretenimiento


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Siguiendo el famoso dicho “la belleza duele”, los problemas que conlleva utilizar tacones altos y sin plataforma son “serios y persistentes”, así lo advirtió el quiropráctico Ata Pouramini  sobre el uso diario de este tipo de calzado.


Según Pouramini, no sólo modifican la postura del pie sino que van generando lesiones alrededor de todo el cuerpo, al desplazar el peso del mismo hacia delante, siguiendo la forma del zapato. “Nos echamos hacia delante, en un grado de inclinación proporcional al peso de nuestra masa corporal. Cuanto más altura tenga el tacón, más nos desplazamos”.


Es aquí donde entra la columna, la encargada de equilibrar el cuerpo, que con su perseverancia de mantener la postura natural, empiezan a sufrir la cadera, las rodillas, los músculos en general y, por supuesto, los huesos y tejidos del pie.


No en vano es común ver en las películas y series de televisión a mujeres llegando a casa y quitándose los zapatos inmediatamente cruzan el umbral de la puerta. “Esta es una imagen muy real sacada de la vida cotidiana”, expresó Pouramini, debido a que el cuerpo en general “se resiente por el uso de los tacones”; sobre todo los pies, porque se encuentran “encerrados” en un espacio pequeño e incómodo. 


Este especialista de la salud dio a conocer algunos problemas que se generan por el uso continuo de este tipo de calzado:


Hallux Valgus o juanete: El dedo gordo del pie presenta una protuberancia en su parte exterior, producida por un agrandamiento de la articulación metatarsofalángica.  


Onicocriptosis o uñero: lesión que aparece por la presión que sufre la uña del dedo gordo al estar sometida a la fuerza lateral de un zapato estrecho.


Dedos de martillo: un problema también de tipo estético. Los dedos del pie se encorvan hacia arriba montándose unos sobre otros. 


Esguince de tobillo: consecuencia de que el tobillo no pueda realizar todo el movimiento giratorio para el que está diseñado.


Neuroma de Morton : La más común. La planta del pie está sometida a sufrir toda la presión del peso del cuerpo, por lo que se producen dolor, calambres, hormigueo y se irrita el nervio del pie situado entre los dedos tercero y cuarto. 


Inflamación del tendón de Aquiles: Según estudios, se ha determinado que el uso de tacones acorta el tendón de Aquiles, por eso se dice que a muchas de las mujeres que los usan, se les hace incómodo andar con zapato plano.


Artrosis de rodilla: según las estadísticas, dos mujeres por cada hombre la padecen y tiene que ver con el desgaste que el cartílago de la rodilla sufre al soportar el peso provocado por la postura antinatural provocada por el zapato. 


Espondilolistesis: enmascarada muchas veces por la clásica lumbalgia se refiere al desplazamiento de una vértebra de la zona lumbar sobra otra inferior, causado por un movimiento de repetición dañino.


Aunque parecen muchas, estas no son todas las dolencias asociadas a los tacones altos. La recomendación de Pouramini es “menos horas y menos días con tacones. Plataformas que nivelen talón y horma, y zapatos más anchos”.  Y sobre todo, “probar otros tipos de calzado”.



Sobre el experto

Ata Pouramini es orientador en salud, experto en nutrición y uno de los quiroprácticos más reconocidos de España. 


Estudió Nutrición en la Oxford Brooks University, es licenciado en Ciencias Humanas, máster en Ciencias Quiroprácticas, doctor en Quiropráctica y miembro de la Asociación Española de Quiropráctica. 


Además, es autor de los libros Tú eres tu medicina y El gato persa que quería comer caviar. Es considerado en España un verdadero “gurú del bienestar”.