La próxima semana se va para Italia
Kenny reina en Japón
Autor: Mauricio López Rueda
5 de Junio de 2008


La jugadora antioqueña de voleibol, Kenny Moreno, se encuentra descansando en Medellín tras dos intensas temporadas en el voleibol japonés. Kenny aspira estar en los Juegos Nacionales, jugando voleiplaya con la Selección Antioquia.

Foto: Osman Herrera Restrepo 

A Kenny le propusieron jugar para las selecciones de Kazajstán y Montenegro.

Alta y flaca como una modelo europea, negra, aunque no tanto, como el café sin leche y con mucha agua. Adicta a la disciplina y triunfadora como pocas. Así es Kenny Moreno Pino, quizás la mejor jugadora colombiana de voleibol de todos los tiempos, quien aún, a sus 29 años de vida, sigue coleccionando éxitos y elogios a lo largo y ancho del mundo.

Kenny, hija del Turbo rumbero, de Ciriaco y de Ubaldina, tiene todavía la mirada cálida de la negra “bananera”, y eso que sus ojos han visto culturas antiguas y paisajes interminables detrás de esos otros mares lejanos al gran Caribe que asota las playas del Necoclí donde pasaba vacaciones cuando era niña.

Ocho años lleva viajando, primero aterrizó en Brasil, luego pasó dos temporadas en Argentina antes de pasar a Italia. Los últimos dos años los vivió en Japón, con el equipo Japón Tabaco, uno de los más fuertes de la liga profesional nipona.

“Es bueno estar allá, es un voleibol diferente porque al no tener altura, tratan de mejorar otras cosas como la defensa, la técnica, el ataque. Es muy rico, porque no siendo japonesa, uno puede mejorar muchas cosas técnicas”, expresa Kenny, refiriéndose a las particularidades del juego japonés. “Allá no se puede bloquear en altura, la defensa es más anticipada. Uno puede aprender mucho, es una escuela que te permite crecer”, añade la elegida como mejor jugadora en las dos temporadas que lleva en Japón.


Kenny llegó a Medellín hace una semana, dispuesta a descansar antes del inicio de una nueva temporada, aunque aún no sabe cuál será su destino en lo que resta del año. “Me quieren en Rusia, en Turquía y como tres equipos fuertes en Italia. La prioridad sin embargo es quedarme en Japón”, comenta la joven atleta antioqueña, quien por ahora entrena con la Selección Antioquia de Voleiplaya que dirige Carlos Vélez. “Me gustaría jugar en Juegos Nacionales, pero tenemos que ponernos de acuerdo. Quiero jugar con gente comprometida, con gente seria”, dice Moreno.

El voleiplaya lo practica desde hace cuatro años, con el equipo italiano Lines Altamura, conjunto con el que ganó cuatro de cinco títulos en 2004, y con el que el año pasado se fue en blanco. “Nuestra obsesión es la Copa Masters de Italia, este año vamos a tratar de ganarla”, apunta Kenny.

En lo que si no piensa la turbeña es en jugar con la Selección Colombia, pues se siente muy decepcionada con la Federación Colombiana de Voleibol. “Los jugadores colombianos no tenemos un equipo nacional que nos de prestigio, y cuando queremos ir a buscarlo nosotros mismos no nos dejan. La Federación cobra cifras altísimas por los transfers. A mí me toco que cuando quería jugar en Brasil, allá me iban a pagar 500 dólares mensuales y la Federación me pedía 6 mil por dejarme ir. Ha habido jugadoras que han preferido dejar de jugar y dedicarse a estudiar simplemente porque la Federación les hace imposible salir a otros países”, opina Kenny.


En Japón solo puede jugar una extranjera por equipo y Kenny, además de ser la titular de su conjunto, es la mejor jugadora, lo cual la enorgullece. “Para mí el trabajo bien hecho paga, y no me refiero solamente a la plata, pues la satisfacción personal, el respeto que uno se gana, tiene más valor”, responde.

El año pasado su equipo quedó segundo y a Kenny le dieron el trofeo a la mejor anotadora. Su nombre quedó vinculado a la lista de las mejores de la temporada, al igual que en este año, y eso que el Japón Tabaco quedó octavo en las posiciones. Todos esos resultados convencen a la turbeña de quedarse en el país asiático. “Me gustaría terminar mi carrera en Japón porque la gente me cuida, me trata bien, me ayudan a mejorar todos los días”, señala.

Kenny, que espera jugar por tres o cuatro años más, tiene propuestas de las selecciones nacionales de Montenegro y Kazajstán, equipos con los que podría jugar el Campeonato de Europa, la Liga Mundial y quién sabe, hasta los Juegos Olímpicos de Londres 2012. “Ya he hablado con los entrenadores de esos equipos y me han dicho que están dispuestos a pagar a la Federación Colombiana para que yo pueda jugar con ellos”, cuenta la morena, a quien no le tiembla la lengua para decir. “Mire, yo quiero mucho a Colombia pero debo pensar en mi futuro. Además, téngalo por seguro que a la Federación Colombiana le importa tanto la plata, que si le pagan de una me deja ir a jugar con quién sea”.

Kenny es recia y seria en su carácter. Así ha sido toda su vida y así será siempre. Se lo debe a su madre, Ubaldina, quien siempre la apoyo en sus decisiones. “La diferencia entre una jugadora y otra, aunque tengan el mismo nivel, es la familia”, razona.

La antioqueña viajará a Italia la próxima semana para iniciar la temporada de voleiplaya en el país trasalpino. Luego, quizás, vuelva a Colombia para los Juegos Nacionales antes de irse a Japón, o a donde el destino la lleve.