Lege quaeso
La ideología de Los Simpsons
Autor: Mario Arango Marín
17 de Abril de 2008


Los Simpsons es el nombre de una serie animada de televisión que reporta 2.500 millones de dólares en ganancias anuales para la cadena Fox y que "cautiva" a 60 millones de telespectadores en 66 países. En el documento de las universidades Católica del Norte y La Serena de Chile "El mundo según Los Simpsons: Otro eslabón en el control a distancia", la caricatura del dibujante Matt Groening, tras 20 años de difusión ideológica, se ha convertido en eficaz mecanismo de legitimación y recreación de formas de relaciones humanas, de arquetipos sobre cómo entender y vivir la sexualidad, la política, la familia, la moda o la religión. Hace circular un sistema de valores, altamente perjudicial para la teleaudiencia infantil, basado en el "yo no fui, nadie me vio, no pueden demostrarlo".

Mark Pinsky, autor de una investigación contenida en su libro "El evangelio según Los Simpsons", escudriña la religiosidad de esta familia: "El dios de Homero es una mezcla de mesías y superhéroe, extremadamente mundano, útil para cuestiones prácticas pero olvidado una vez que pasó lo peor de una crisis". Y añade que es una verdadera apología de todos los placeres de la inmovilidad: "ver televisión y beber cerveza". Gabriela Esquivada asegura que la televisión y la cerveza "adquieren en la serie rasgos de ídolo pagano" (como Mammón, el dios semítico de las riquezas y del bienestar conseguido con el dinero), y encarnan la inmovilidad y el escape narcisista en la cultura posmoderna y globalizada del "no te metas". Una rebelión en soledad y a puertas adentro, símbolo inequívoco del aislamiento individualista del sujeto en un sofá, sometido al control remoto y servilmente hipnotizado por la imagen.

Tras varias quejas de los espectadores, el Consejo de Telecomunicaciones (Conatel), que no Chávez, recordó a Televen ?el canal que venía emitiendo Los Simpsons? que la Ley de Responsabilidad Social vigente en Venezuela establece que en el horario matinal sólo pueden emitirse contenidos que no requieran "orientación de los padres". El organismo regulador venezolano resolvió que la serie sobre Homero, su esposa Marge, y sus hijos Bart, Lisa y Maggie envían mensajes que socavan la "educación integral de infantes y adolescentes". Aunque con menos carga ideológica, su reemplazo, "Guardianes de la bahía", no es propiamente lo más adecuado en materia formativa o de sana diversión. Tampoco sobra advertir que estos cambios de franja horaria no son tan expeditos a la luz de los tratados de libre comercio.