Entró en la política oponiéndose a su Partido Liberal
El MRL contra el Frente Nacional
Autor: Andrés Felipe Velásquez
12 de Julio de 2007


Durante 1960 nació un movimiento que se fijó un objetivo claro, trabajar en contra de la propuesta que instauró el Frente Nacional. En las primeras elecciones que participaron, 1960, lograron algunos cargos públicos. En las presidenciales de 1962 demostraron que su proyecto estaba bien encaminado de la mano de Alfonso López Michelsen.


López Michelsen siempre se acercó a la plaza pública. Desde ella presentó las propuestas e ideas que tuvo durante su vida política.

“Oponerse al Frente Nacional en las urnas”, ese fue el objetivo principal del Movimiento Revolucionario Liberal (MRP) y que recuerda Stephen J. Randall, en su libro ‘Alfonso López Michelsen. Su vida, su época’.

El ex presidente, defendió los principios fundamentales del Partido Liberal. Esa misma defensa fue la que lo llevó a crear un movimiento político en el que los valores del liberalismo estuvieran presentes y libres de los riesgos que implicaba la instauración del bipartidismo en el poder.

Para el ex presidente, “un paso así significaba que por más de una década y media el país se vería gobernado por una generación vieja de políticos, con exclusión de otros líderes jóvenes, bien formados y de ideas frescas, que quizás no se afiliarían ni estarían de acuerdo con las ideas de ninguno de los dos partidos tradicionales”, dice uno de los párrafos del texto de Randall.

Por esta razón en 1960 decide conformar con un grupo de amigos el MRL, grupo que fue apoyado inmediatamente por los habitantes rurales, y al que también se unieron brindando su apoyo intelectuales y académicos como Indalecio Liévano Aguirre, Eduardo Umaña, Jaime Isaza Cadavid, Luis Carlos Pérez, Miguel Lleras Pizarro, Jorge Child, Guillermo Hernández Rodríguez y Luis Villar Borda.

Y a pesar de que el surgir de este movimiento político desencadenó posiciones encontradas en el país y otras naciones —Estados Unidos, por ejemplo—, su objetivo fue claro desde el inicio, defender la democracia y en esencia, defender los principios del partido Liberal.

Otro de los apartes que el libro trae sobre el Frente Nacional es: “Sobre todo desde un punto de vista conceptual, el Frente Nacional violaba el principio fundamental de una oposición política efectiva, en el seno de una sociedad democrática. Sostenía que el Frente Nacional era, en el fondo, un club para los privilegiados”.

Líneas dura y blanda

Claro que no todos los militantes del MRL se oponían al Frente Nacional bajo los ideales de López Michelsen. Hubo una parte, denominada línea dura, que proponía la violencia como el punto central de trabajo.

Y estaba el grupo que lideraba el ex presidente, llamada línea blanda, que buscaba alcanzar sus ideales desde el diálogo.

En 1960, a la par con su nacimiento, el movimiento participó en las elecciones donde obtuvo 354 mil 560 votos que designaron representantes del MRL a la Cámara —entre los que fue elegido López Michelsen—, asambleas y concejos.

Asimismo el movimiento participó en las elecciones presidenciales de 1964, donde López Michelsen se presentó como el candidato del MRL, en un período donde le correspondía el mandato al partido conservador —según los acuerdos del Frente Nacional—. Y si bien no fue el ganador, el resultado dejó entrever que este movimiento disidente del liberalismo iba en aumento. Los números fueron la muestra de la acogida de este nuevo partido: 624 mil 863 votos contra el candidato oficial del Frente Nacional, Guillermo León valencia, quien logró un poco más de un millón 600 mil votos.

A pesar de no lograr la presidencia, la alta cantidad de votos representaba un logro para los militantes del MRL, pues aún siendo tan ‘jóvenes’ como movimiento, ya habían desplazado una gran cantidad de simpatizantes. Otro elemento fue que el movimiento se atrevió a desafiar al Frente Nacional.

El MRL estaba ganando una posición importante dentro del debate político del país, y eso generó una de las mayores preocupaciones en Estados Unidos, quienes veían que el PCC (Partido Comunista Colombiano) y otros elementos más radicales utilizarían al MRL para quebrar al gobierno del Frente Nacional, preocupación que se mantenía a pesar de que según los informes, de la CIA, sólo una facción extremista del MRL propugnaba una alianza formal con el PCC, y el PCC sólo apoyaba de forma parcial al MRL.

‘La calle’

Un periódico semanal llamado ‘La Calle’ fue el vehículo de opiniones en el cual los militantes del MRL plasmaban sus ideas acerca del Frente Nacional y otros asuntos del país.

Si bien este medio nació en 1957, desde el 60 fue usado por sus creadores —entre ellos Álvaro Uribe Rueda y Alfonso López Michelsen, que por esa época actuaba como director— para apoyar sus ideales políticos.

El semanario se escribía bajo un eje de optimismo frente al país y destacaba la labor de los jóvenes con sus ideas que iban entrando en ascenso. A través de este periódico López Michelsen declaró, el 15 de julio de 1960, su oposición contra el concepto mismo y ordenamiento del gobierno de Frente Nacional.

Aunque el trabajo del MRL se basó en trabajar en pro de las ideas que plasmaban en ‘La Calle’ varios empresarios buscaron mecanismos para impedir que al periódico le llegara pauta. Frente a esa situación el movimiento replanteó su trabajo y a finales de 1962 lanzó lo que denominaron ‘La Nueva Calle’.

Esta medida se implementó, no por que el movimiento fuera peligroso, sino porque atacaba directamente los intereses del Frente Nacional.

Y aunque se murmuraba que el MRL tenía una fuerte tendencia a la izquierda, nunca fue tan radical como lo temían las autoridades estadounidenses y, de hecho, no representaba una amenaza regional para la seguridad de los norteamericanos.

El movimiento se destacó por trabajar bajo el lema de “‘Salud, educación, techo y trabajo (Sett)’, que era consistente con la filosofía política básica de López Michelsen y además reflejaba el rango amplio de grupos de la sociedad colombiana hacia los cuales se dirigía el movimiento”, relata el Randall.

Desaparición del MRL

El movimiento promulgaba que eran los herederos reales del partido Liberal en su más pura expresión, valores y tradición, y que este debía proseguir la vía electoral hacia el poder. Sin embargo sus miembros se fueron separando, algunos se adhirieron al partido liberal tradicional, otros se quedaron con el Partido Comunista Colombiano (PCC).

De forma lenta se fue deteriorando este movimiento, hasta que en 1968 dejó de existir, pues, el entonces presidente, Carlos Lleras Restrepo, tenía un programa de gobierno con similitud en los proyectos que proponía el movimiento.

Pese a estar condenados a la desaparición, se conservó una fracción que se denominó MRL del pueblo, que luego de varias años desapareció en su totalidad.