Nueve gerentes en 80 años
Defensores de su cultura
3 de Julio de 2007


Los gerentes de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia han sido factor clave en la permanencia y posicionamiento del gremio.

Entre 1927 y 2007 han regido sus destinos: Alfredo Cortázar Toledo, 1927-1930; Enrique de Narváez, 1930; Mariano Ospina Pérez, 1930-1934; Camilo Sáenz Obregón, 1934-1935; Alejandro López, 1935-1937; Manuel Mejía, 1937-1958; Arturo Gómez Jaramillo, 1958-1982; Jorge Cárdenas Gutiérrez, 1983-2002; y actualmente, Gabriel Silva que viene ejerciendo sus funciones desde julio 2002.

Entre 1927 y 2007, la Federación de Cafeteros de Colombia, que la semana pasada conmemoró sus 80 años, le ha generado al país más de US$179.000 millones, convirtiéndose en el mayor generador de divisas.

El café, descubierto en Abisina hace más de un milenio, llegó a Colombia hace 284 años, y se constituyó en el motor de la economía colombiana durante el último siglo.

En desarrollo de los actos conmemorativos, la Federación ha reclamado mayor atención del Gobierno, por la tradición y lo que su producción le significa al país y a los caficultores, especialmente para evitar que estas tierras productivas se destinen a cultivos que arrojan miseria y violencia en el país.

La Federación le recordó al Gobierno que de acuerdo con las cifras acumuladas en la historia del sector, aunque la producción comercial sólo comenzó hacia finales del siglo XIX, para 1913 ya se producía 1 millón de sacos y en 1920 se había duplicado a 2 millones de sacos.

Después de dos intentos por organizarse para coordinar la producción, regular las exportaciones, convertirse en interlocutor del Gobierno y obtener mejores precios en los mercados internacionales, el 27 de junio de 1927, en el marco del Segundo Congreso Nacional Cafetero, se creó en Medellín la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, como una entidad de derecho privado, sin ánimo de lucro, y para defender a los productores, conquistar nuevos mercados internacionales y luchar por el progreso económico y social del sector y del país.

Desde 1927 hasta finales del 2006, los caficultores colombianos han multiplicado su producción 5 veces, de 2.4 a 12 millones de sacos por año. En los 80 años ya supera los 576 millones de sacos de 60 kilos. El volumen de exportaciones tuvo un comportamiento similar, al pasar de 2.4 a 10,9 millones de sacos por año.