El negocio del año
Autor: Guillermo Maya Muñoz
12 de Diciembre de 2006


El negocio del año se puede considerar la venta de Orbitel por parte del grupo Valorem y el grupo de Sarmiento Angulo a EPM, que vendieron el 50% de su participación por 85 millones de dólares, cuando el negocio de las telecomunicaciones de larga distancia nacional de la telefonía fija es un negocio marchito por la telefonía celular, y se prevé que igual pasará con la larga distancia internacional, ante el avance de las comunicaciones de voz, vía Internet.

Según EL MUNDO, “Contraloría conceptuó que hubo menoscabo del patrimonio de Empresas Públicas de Medellín” (Dic 7 de 2006), la Contraloría General de Medellín, en cabeza de Martha Cecilia Vélez, una mujer de armas tomar, y que no se deja amilanar por la prepotencia de los supergerentes, en defensa del patrimonio público y basada en el estudio que contrató con Signals Telecom Consulting, señala que el precio que EPM debería haber pagado por Orbitel es de 33.1 millones de dólares, lo que representa un menoscabo patrimonial para el municipio de 51.9 millones de dólares, sí se considera el precio que se pagó de 85 millones de dólares.

Cuando se estaba haciendo el negocio en junio pasado, el editorialista de El Colombiano, en su editorial “Compra de Orbitel, decisión estratégica” (junio 14 de 2006), se preguntó “¿Será un buen negocio la compra del cincuenta por ciento de las acciones de Orbitel?”. Respuesta: “Creemos que la decisión no sólo es acertada sino que es el primer paso visible que se da para ofrecer los servicios de telefonía de larga distancia nacional e internacional, que no obstante ir en caída por la competencia de la telefonía móvil hacen parte de ese paquete disponible en una empresa de telecomunicaciones”.

Y el editorialista vuelve y se hace una segunda pregunta “¿Y es justo el precio de 82 millones de dólares por el cincuenta por ciento de Orbitel?”. Respuesta: “Esta parece ser la cifra de la discordia porque como dicen, la ignorancia da seguridad. De ese valor parten las críticas, muchas de ellas infundadas. Creemos que la valoración de una empresa en un asunto complejo y que es a la banca de inversión a la que le corresponde poner los números. Una empresa de telecomunicaciones tiene un valor hoy y otro mañana”. Y ¿Por qué? Respuesta “Lo cierto es que Orbitel se valorizó por la licencia de banda ancha que adquirió el año pasado y por la penetración en mercados locales de Cali y posiblemente de Barranquilla.”. Estas razones quedaron desvirtuadas por el estudio contratado por la contraloría.

El ex Ministro de Hacienda Rudolf Hommes, cabildero (lobbyist) de ricos y poderosos, que había servido en algún momento como comisionista de los socios privados de Orbitel, para vender su parte, en una columna, “La Reestructuración del sector de telecomunicaciones (El Colombiano, junio 11 de 2006), alaba la decisión del Alcalde de Medellín y del Gerente de EPM para comprar a Orbitel: “Hay que reconocer que tanto el alcalde de Medellín como las directivas de EPM tuvieron el valor de dar ese paso que no lo habían querido dar administraciones anteriores, mal aconsejadas por los medios de comunicación, los políticos y miembros de la antigua elite local.

El notablato anterior no permitió vender la empresa a terceros cuando hubo la oportunidad de hacerlo y pretendía mantener permanentemente cautivos a los socios privados de Orbitel y hacer con ella lo que le pareciera a EPM. La burocracia de las Empresas y la Alcaldía no se atrevían a ponerle precio justo a la participación de los privados por temor a los políticos y éstos, con el apoyo de algunos columnistas, querían que no se les pagara lo suyo a los privados”. Palabra de dios.

¿Pero que había propuesto el ex Ministro RH a EPM? Según el ex alcalde Luis Pérez, con conocimiento de causa, dice en su columna “La verdad sobre Orbitel” (El Mundo, Junio 18 de 2006), “desde el 2000, los accionistas privados querían vender a Orbitel. Existe un documento de octubre 31 de 2000, donde Rudolf Hommes propone a EPM, en el numeral uno, renunciar al derecho a ser socio operador de Orbitel para que quien comprase el 50% de los privados manejase totalmente la empresa, dejando a EPM como socio de papel; en el numeral siete, propone que sea el socio privado quien nomine al Presidente de Orbitel; y otras cosas más indebidas”.

El neoliberalismo proclama la privatización de los activos del estado, pero cuando es necesario se rompe la regla: El estado compra activos privados, con tal de que el sector privado gane.

Y después dicen que la mano invisible distribuye la riqueza. Claro, no la ve nadie, porque está debajo de la mesa.