Academia Puertorriqueña propondrá que se escriba igual a como se pronuncia
Ya no sería "reggaetón" sino "reguetón"
12 de Noviembre de 2006

Si la Real Academia de la Lengua Española lo aprueba, en adelante se podrá decir que Daddy Yankee es un "reguetonero" que con su "reguetón" pone a la gente a "reguetonear".

EFE
San Juan

El género musical que están extendiendo por el planeta los puertorriqueños Daddy Yankee, Don Omar y Calle 13, tiene nombre, se pronuncia “reguetón”, pero como no hay consenso sobre cómo escribirlo en español, la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española (APLE) propondrá que se escriba como se dice.

Revistas con Wisin y Yandel, Héctor “el Father” y Tego Calderón en portada, y fotocopias de reportajes del periódico español El País o el estadounidense New York Times sobre el género caribeño cubren, ordenados, toda la mesa de la administradora de la APLE, Maia Sherwood Droz, en el antiguo cuartel español de Ballajá en San Juan.

La investigadora lingüista explicó esta semana a Efe que la APLE propondrá al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española una definición, en actual estado de borrador, de la palabra “reguetón”.

“Creemos que sí que nos corresponde a nosotros, la Academia Puertorriqueña, hacer esta propuesta porque es aquí donde la palabra adquiere la fuerza que tiene”, sostuvo.

Argumentos sólidos

El “reggaetón”, raggaetón” o “raggatón”, como aparece en revistas especializadas, es el ritmo que surgió del “reggae” jamaicano y con influencias de la cultura “hip hop” en el Nueva York latino, que empieza a cantarse en español en Panamá, y que artistas puertorriqueños lo han llevado a Alemania, Japón y Senegal.

La APLE, tras consultas realizadas a editores de revistas, a músicos y musicólogos, reconoce que existe una “gran vacilación ortográfica” y se decanta por la españolización de la ortografía de la palabra “reguetón”.

La Academia Puertorriqueña prefiere esta forma ortográfica “hispanizada” porque “refleja la fonética del español... y, en este caso, la reflejaría inequívocamente”, dijo la lingüista -joven alta, guapa y un poco despeinada- entre libros.

Aseguró que cualquier hispanohablante, al oír la palabra “reguetón”, “siguiendo las reglas ortográficas del español”, podría escribirlo “sin ningún problema, y tampoco requiere ningún ajuste especial como otras palabras derivadas del inglés. En el caso del ‘reguetón’, fonética y ortografía casan perfectamente”.

Otra de las ventajas de escribir “reguetón” es que se presta fácilmente a la derivación de otras palabras como “reguetonero” o “reguetonear”, que sería más difícil con otra forma “híbrida”.