Economía

Venezuela and Argentina pushed Latin America’s inflation
Venezuela y Argentina impulsaron inflación de Latinoamérica
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
23 de Enero de 2015


La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios existentes en el mercado durante un periodo de tiempo, generalmente un año. Cuando el nivel general de precios sube, cada unidad de moneda alcanza para comprar menos bienes y servicios. 


Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 

Los alimentos aumentaron la inflación en Latinoamérica especialmente en Venezuela, Argentina y Colombia.

Twitter: @olgarendonm


La inflación promedio acumulada en doce meses a octubre de 2014 fue del 9,4 % en la región, frente al 7,6 % registrado en diciembre de 2013, de acuerdo con el balance preliminar de las economías de la región que elabora la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).


“El aumento de la inflación regional obedeció tanto al alza de los precios de los alimentos, como al incremento de la inflación subyacente. En términos de promedio regional, el precio de los alimentos aumentó un 11,8 % en doce meses a octubre de 2014 (frente a un alza del 9,3 % acumulado en doce meses a diciembre de 2013)”, explicó la Cepal.


Por su parte, “la inflación subyacente (que no toma en cuenta los productos energéticos ni los alimenticios) aumentó un 9,1 % en doce meses a octubre de 2014, frente a un 7 % en doce meses a diciembre de 2013”, agregó.


De este modo, la Cepal confirmó la tendencia al alza de la inflación en este último año, aunque destaca la diferencia entre países y reconoce una importante contribución al promedio regional de los datos procedentes de Argentina y Venezuela, donde los índices de precios al consumidor suman ya dos dígitos.


Venezuela


Según datos a noviembre de 2014 y a la espera de la publicación de la cifra definitiva, en Venezuela la inflación interanual se ubicó en el 63,6 %, según el Banco Central, un resultado que, junto al contrabando y al acaparamiento de productos, el Gobierno de Nicolás Maduro atribuye a una “guerra económica” por parte de empresarios privados y gobiernos no afines, mientras que la oposición lo achaca a una mala gestión económica.


“En Venezuela, el sostenido incremento de los precios al consumidor se debe al aumento de la escasez de productos, así como al impacto de la depreciación del bolívar en los precios internos y al fuerte crecimiento de agregados monetarios”, asumió la Cepal en su balance preliminar, tras observar un importante incremento en relación a 2013 (56,2 %).


Asimismo, la consultora española FocusEconomics consideró que en el caso de Venezuela, “el clima económico se está deteriorando gravemente a causa de una inflación galopante” y la caída del petróleo, y espera una contracción del 3,8 % del PIB en 2015.


Para Óscar Eduardo Medina Arango, coordinador de la Maestría de Administración de la Universidad Eafit, en Venezuela la alta inflación se debe a las malas decisiones económicas. “Ese país regaló su riqueza y sostuvo económicamente a sus aliados políticos”, lo que está pagando con una inflación elevadísima y con desabastecimiento. 


Argentina


En Argentina, la inflación se duplicó respecto al año anterior, al pasar del 10,09 % al 23,9 %, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, que desde el año pasado usa un nuevo indicador nacional urbano fuertemente criticado por la oposición, según la cual, la inflación se situó en el 38,5 %.


El profesor Medina Arango explicó que la economía argentina lleva 30 años de deterioro, lo que se incrementa cada diez años, ya que tiene fuertemente acentuados problemas de corrupción. “Creo que en el caso argentino, como en el venezolano, pesa mucho la orientación política”, expresó.


A un dígito


Medina Arango dijo que aunque es muy difícil establecer un porcentaje exacto para determinar cuándo una inflación es sana, hoy en día puede establecerse que siempre debe ser de un dígito, “esas épocas de inflaciones del 30 % y el 50 % ya pasaron”, acotó el experto.


La inflación más alta a un sólo dígito la tuvo Uruguay, tercera nación con el indicador más alto de la región, que en 2014 tuvo una inflación del 8,26 %, un descenso de los precios del 0,26 % con respecto a 2013 (8,52 %) pero que todavía obliga al ente emisor a fijar la inflación como “el centro de las preocupaciones de la política económica” del país, al mantenerse por encima del rango objetivo, y que lo ha llevado a ratificar las políticas monetarias contractivas.


Brasil, Paraguay, Nicaragua, Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras, México, Chile, Perú, Ecuador, Guatemala y Bolivia mantuvieron una inflación más controlada entre el 3 % y el 6 %.


Inflaciones muy bajas


El docente Medina Arango explicó que cuando las inflaciones son muy bajas o se presenta deflación, hay un problema de demanda que al ser muy baja afecta al empleo y se entra a un círculo vicioso de menos demanda y menos empleo.


El Salvador, por ejemplo, logró la menor marca de la región Caribe, con una tasa del 0,50 %, 0,30 puntos porcentuales menos respecto a 2013, aunque fue República Dominicana el país que logró un mayor ajuste de los precios con una inflación del 1,58 % (3,88 % en 2013), la menor de los últimos 30 años y que el Banco Central del país caribeño atribuyó a las bajas presiones inflacionarias de origen externo, como la caída del precio del petróleo en los últimos meses.


En su análisis regional, la Cepal destacó en el ámbito monetario y cambiario una “clara orientación contracíclica” de los países, “independientemente de su esquema político”, que en algunos casos llevó a una “reducción de las tasas de referencia con objeto de estimular la demanda agregada interna”.


Para 2015, y pese a la consideración del Banco Mundial de que la caída de los precios del petróleo permitirá rebajar los índices de inflación, la región recuperará parte del crecimiento (hasta el 1,7 %), en especial en América Central y México.


Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) se mostró más cauteloso y advirtió a los países de “la combinación de un dólar más fuerte, tipos de interés globales más elevados y una mayor volatilidad de los flujos de capital”.



El control sobre la inflación

“En economía, hay una relación conocida como curva de Phillips, esta curva relaciona dos variables económicas importantes a nivel general. La primera es la inflación y la segunda es el desempleo. Según esta curva, las variables presentadas son inversamente proporcionales, es decir que mientras una aumenta, la otra disminuye”, explicó el economista Carlos Andrés Villarreal Restrepo.


“La teoría propone que hagas lo que hagas, tendrás una dosis de desempleo y otra de inflación, que lo importante es tratar de buscar un punto paretiano, en el que haya una inflación sana y un nivel de desempleo admisible”, continuó el economista.


Villarreal Restrepo dijo que un factor importante de mantener la inflación controlada es que no le pegue muy duro al sector productivo, puesto que al subir los precios, no sólo sube el precio de la ropa, sube también el precio de las materias primas, para el caso: tela, hilo, botones y demás insumos.


El experto indicó que una inflación controlada puede generar mayor interés en la inversión pero hay que identificar cuál es la fuente de esa inflación ya que hay países en los que el Estado regula los precios y en ese sentido los inversionistas no tienen garantías; en cambio, en las naciones en las cuales se promueve la libre competencia, las fuerzas del mercado hacen que se mueva la inflación, esa sí da cuenta de una economía saludable.




Perspectivas de Colombia

El Banco de la República estimó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el 2015 se podría ubicar por el orden del 3 %. 


Por su parte, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, Anif, consideró que esta podría ser de 3,2 %. Ello obedecería, según Sergio Clavijo, presidente de la entidad, a dos factores: primero, una presión de costos por devaluación cambiaria cercana a 16 % anual, en promedio, durante 2015 (Vs. 7 % de 2014), explicada por el abultado déficit externo; y segundo,  compensada por la mayor holgura en la brecha de producto (3,8 % de crecimiento esperado Vs. 4,5 % de potencial).  


Además, cabe destacar como positivo el ajuste del salario mínimo legal de 4,6 % para 2015, el cual en esta ocasión se plegó bastante bien a la “fórmula universal” de reconocer la inflación de 3,7 % en 2014 y ganancias en productividad laboral del orden de 1 %, lo que no debería generar inflación salarial, destacó Clavijo.