Cultural

The power of small voices
El poder de las pequeñas voces
Autor: Juan Pablo Ramirez
10 de Diciembre de 2014


Algunas de las historias creadas por más de 2.000 niños antioqueños fueron publicadas en el libro del Concurso de cuento infantil Pedrito Botero, certamen liderado por la Biblioteca Pública Piloto, que en 2014 llegó a su décima edición.


Twitter: @juampa_ramirez


Durante diez años la Biblioteca Pública Piloto le ha abierto a la infancia del departamento las puertas de un mundo en el que las letras son la materia prima para construir otros universos. Se trata del Concurso de cuento infantil Pedrito Botero, convocatoria que según Cruz Patricia Díaz Cardona, jefe de División de Información y Cultura de la BPP, “cumple con una de las funciones de las bibliotecas públicas en el mundo: fomentar hábitos de lectura y escritura que estimulen la creatividad”. 


De acuerdo con John William Jaramillo, promotor de lectura de la Biblioteca, en esta publicación -compuesta por 26 cuentos ganadores y finalistas, y de temática libre- “hay una gran variedad de contenidos, pero en términos generales podría decirse que en los textos se refleja la ciudad en que vivimos: el matoneo, la violencia y la tristeza que se respira, sin embargo, también hay muchas narraciones que se pasean por la fantasía y esos mundos ideales que tanto se imaginan los niños”.


Una Antioquia que narra su entorno


En el Concurso participaron en su mayoría niños de Medellín, pero según Díaz Cardona, también hubo un “gran” aporte de municipios como Barbosa, Bello, Concordia, La Unión, El Retiro, Sopetrán, Itagüí, Sabaneta y Santa Fe de Antioquia, destacándose Concordia por haber contado con el apoyo de seis instituciones educativas, cuatro de ellas del sector rural.


Con títulos como Enfrentando mis miedos, El día del oro, El valiente niño que encendió el sol, Siempre lo mismo, El rey de los niños, Cuando menos te lo esperes y Más allá de la realidad, los pequeños entre los 7 y los 13 años exploran temas que dan cuenta de una preocupación por el medio ambiente, la ciudad y los pueblos, la resolución de conflictos y el estado actual de la humanidad.


Cruz Patricia Díaz asegura que los lectores de la publicación -lanzada a finales de noviembre de 2014- podrán encontrar desde “historias maravillosas y llenas de ilusiones”, hasta hechos desgarradores y crueles, pues cuenta que a pesar de que los niños hablan de entornos familiares bellos, historias de colegios y aventuras entre amigos, también hay cuentos en los que sus autores alzan su voz frente al tema del abuso infantil, el maltrato intrafamiliar y la violencia dentro de algunos barrios o municipios de la región.


Ganadores


La ganadora de la categoría de 7 a 10 años fue María Paulina Cardona, de la Institución Educativa Alvernia, de Medellín. Según el jurado integrado por Sandra Roldán, Marcela Velásquez y José Andrés Ardila, su cuento El libro de la imaginación evidencia dominio de la estructura de este género literario, además de que “fabula y mantiene una línea argumental, mientras propone conflicto y solución de una manera imaginativa y poética”. De acuerdo con Velásquez,  la narración es “una bella metáfora del papel de los libros y la imaginación en la vida”.


El trabajo ganador de la categoría de niños entre los 11 y los 13 años fue El rey de los libros, escrito por Jacobo García Salazar, del Instituto Musical Diego Echavarría, de Medellín. “Un cuento con una estructura innovadora, un gran sentido del humor y una gran capacidad de imaginación en la creación de sucesos y personajes, además de dar cuenta de un bagaje en relación con el universo del libro”, expresa el comité evaluador del Concurso. 


El factor 


sorpresa y los retos 


Cruz Díaz expresa que aunque muchas personas piensen que los textos escritos por público infantil son carentes de estructura, previsibles y con problemas de lenguaje, en esta ocasión el jurado “se sorprendió gratamente” con la capacidad argumentativa y descriptiva de muchos de los participantes, quienes además de tener un correcto manejo gramatical, exponen miradas trascendentales acerca de la cultura popular, el respeto por los padres, la situación actual del país y el cuestionamiento del rol de los maestros dentro de las instituciones educativas.


No obstante, la jefe de División de Información y Cultura de la BPP asevera  que existen retos por los cuales hay que trabajar, por ejemplo una formación que enseñe desde los primeros niveles de la escuela que la escritura es más que una tarea para entregar a los maestros, “es necesario que los niños comprendan los límites éticos cuando se acercan a la obra de alguien más, que tengan consciencia de los derechos de autor”, puesto que según ella, hubo casos en los que se evidenciaba el plagio o la influencia de historias ya creadas en la literatura o en el cine. 


Fragmento de  Mis abuelos y yo en los viajes del pasado y del presente


José Daniel Arroyave, 10 años.


“Los abuelos inspiran, alientan, instruyen, apoyan y con mi abuelo no ha sido la excepción. Con mi abuelo he pasado momentos fascinantes, cierto día hicimos una caminata ecológica al Picacho, mi abuelo, él que es tan curioso que me invitó, para que juntos tuviéramos la experiencia de conocer, y yo me le pegué al paso”. 


Fragmento de El libro de la imaginación


María Paulina Cardona, 9 años.


“Llegó la noche y Dilan entusiasmado se despidió de sus padres y se subió a su cuarto, abrió su libro y comenzó a leer la primera página de su libro leyendo muy concentrado; vio que este libro le traía magia, él leía y se imaginaba cada paso de su magia y a medida que iba imaginando, la magia aparecía. Lentamente la magia fue convirtiendo su cuarto en un mar rodeado de peces, delfines, estrellas de mar; Dilan en su espacio se sentía como otro pez del mar”.


Fragmento de Atrapada


Manuela Ramírez Álvarez, 12 años.


“Era 8 de abril, el día del cumpleaños de mi hermana, sólo que ella ya se había ido, iría a llevarle unas rosas al cementerio, eran sus favoritas, luego pasaría por el manicomio donde mi hermana estuvo internada, agradecida por su ayuda, dándoles unas clases para los internos. 


Fragmento de El secreto


Alejandra González Vanegas, 11 años.


“Era Samanta de 3 años cuando por cosas del destino su madre falleció, su padre muy joven y con poca experiencia quedó a cargo de la pequeña huérfana y se sumergió en un mundo lleno de alcohol y colillas de cigarrillo, las cuales inundaban toda la casa”. 




Padres impulsores

De acuerdo con la magíster en Promoción de Lectura y Escritura, Marcela Velásquez Guiral, “es importante que los niños cuenten con el apoyo e impulso de sus padres para explorar las diferentes posibilidades de la literatura. Los papás suelen creer que la formación lectora corresponde a la institución educativa, y esta cree que le corresponde al profesor de Español, cuando en realidad es una responsabilidad de todos los docentes y de la misma familia. Los padres pueden ayudar, por ejemplo, con una de las mayores estrategias que es la lectura en voz alta: que lean poemas, cuentos, noticias, e incluso que cuenten anécdotas e historias de su niñez o juventud”.