José Tejada Sáenz
Autor: Luis Fernando Múnera
17 de Enero de 2011


Ni el título de Gran Maestro de la Ingeniería Antioqueña ni los demás reconocimientos que recibió en su vida alteraron el carácter amable y sencillo del doctor José Tejada Sáenz. Esa es la característica de un hombre verdaderamente grande. A su paso por el mundo dejó huella, no vivió en vano. Evocar ahora su memoria no tendría sentido si no lo hacemos para seguir aprendiendo de su ejemplo. Nació en Pereira el 5 de agosto de 1919. En 1943 recibió el título de Ingeniero Civil y de Minas en la Facultad Nacional de Minas de la Universidad Nacional de Colombia, en Medellín. Falleció en esta ciudad el 8 de enero de 2011.

Su sobrino Juan David Vélez Jiménez lo describe como un hombre esencialmente cálido. Centrado y preciso en todo lo que decía, no hablaba en vano, siempre tenía una razón para cada asunto que exponía. Escuchaba con cuidado y atención a su interlocutor, le gustaba recibir “el cuento completo”, sin interrumpir, antes de opinar o intervenir. Sus respuestas no eran secas, se producían como resultado de un cuidadoso proceso mental, que iba más allá de simplemente contestar. Cada expresión suya estaba cargada con información enriquecedora. “De él han dicho que era maestro, lo cual es cierto pero no sólo desde la cátedra sino desde la sabiduría de la vida”, concluye Juan David.

La vida fructífera y exitosa de José Tejada difícilmente podría explicarse sin considerar que tuvo siempre a su lado a su compañera Sonny Jiménez Arbeláez. Compartieron el gusto por la vida y la pasión por la ingeniería, que analizaban y discutían con pasión y profundidad. Unidos hicieron realidad muchos sueños. En una época en que la mujer tenía poca participación en la vida civil y profesional del país, doña Sonny se convirtió en la primera mujer en Colombia en graduarse como ingeniera Civil y de Minas, en 1946. Es una mujer brillante, cordial, poseedora de una cultura exquisita y se ha distinguido por su espíritu cívico y liderazgo. Es amante de la música popular colombiana, que interpreta con su hermosa voz y su guitarra. Más que una pareja, constituyeron un dúo sólidamente afincado en la vida Su matrimonio se celebró en Medellín el 19 de marzo de 1949. De esta unión nacieron cinco hijos y tienen ocho nietos. Con su prole, por encima de la relación paternal, los unen la amistad, la confianza y la camaradería.

El doctor José Tejada formó parte de un grupo importante de ingenieros colombianos que, a partir de la década de 1940, se dedicó a introducir y aprovechar técnicas modernas de ingeniería para obras hidráulicas y centrales hidroeléctricas en el país, que en ese entonces dependía para ello de firmas extranjeras. En 1944 ingresó a la Empresa de Energía Eléctrica de Medellín (hoy Empresas Públicas de Medellín) y participó con gran idoneidad en las obras de la central hidroeléctrica Mocorongo (Riogrande I) y Guadalupe II. Viajó en comisión a realizar estudios de Ingeniería en el exterior en mecánica, suelos e hidráulica y obtuvo el grado de Magíster en Ingeniería Civil e Hidráulica de la universidad de Wisconsin.

Deben destacarse, entre muchos, dos aportes del doctor Tejada que muestran su carácter visionario e innovador: En su tesis de grado en 1943, propuso la construcción de un sistema de colectores sanitarios paralelos al Río Medellín y a algunos de sus afluentes. Luego, en 1955, presentó, con el ingeniero César Cano, el primer proyecto de interconexión eléctrica de alto voltaje para Colombia. Ambas ideas se hicieron realidad varias décadas después.

Con cinco compañeros, poseedores de admirable visión y emprendimiento, fundó en 1955 Integral Ltda., empresa de ingeniería de consulta, de la cual fue gerente general hasta 1981. Esta firma se convirtió rápidamente en la más importante de Colombia en su campo, reconocida nacional e internacionalmente gracias a todos sus trabajos de estudio, interventoría, promoción y desarrollo de grandes obras civiles en múltiples campos. Integral no sólo ha dejado honda huella en el desarrollo de Colombia, también ha sido una escuela para la formación de ingenieros en todas las disciplinas, así como puerta de entrada al país para nuevas metodologías y tecnologías en ingeniería. Y, en la actualidad, para su exportación.

El doctor Tejada participó también en la fundación de entidades relacionadas con asuntos que llenaban de pasión su vida: La Escuela de Ingeniería de Antioquia, la Cámara Colombiana de la Construcción, la corporación Medellín Cultural, la corporación Fomento de la Música, el Club de Ejecutivos de Medellín, el Club Fotográfico de Medellín, la Sociedad de Orquideología de Medellín y Actuar Famiempresas. “Por sus frutos los conoceréis”, dice el Evangelio.

A quienes tuvo cerca les enseñó que en la vida, como en la ingeniería, hay que actuar con honradez, inteligencia y perseverancia. Aunque hoy no tengamos su presencia física, este legado suyo nadie podrá destruirlo jamás. Expreso mi condolencia a doña Sonny, Sergio, Natalia, Débora, Camilo, Adelaida y sus familias por el fallecimiento de ese hombre ilustre y bueno.

Apostilla. Al doctor José Tejada Sáenz le gustaba recordar que uno de sus bisabuelos paternos, Joaquín Córdova, era hermano de Crisanto, el padre de José María Córdova, héroe de la independencia de Colombia. También lo unió una buena amistad con su primo hermano monseñor Pedro Rubiano Sáenz, Cardenal Primado de Colombia.