El centenario de la primera grabación del Himno de Colombia
La Lira Antioqueña y su odisea fonográfica
8 de Agosto de 2010


Grabar discos hace 100 años era un proceso rudimentario y costoso. Estados Unidos era uno de los pocos países que contaban con grabadoras. Por lo tanto los artistas que desearan llevar sus voces al microsurco debían viajar en barco a Norteamérica.


Unos antioqueños trotamundos hicieron en 1910 una legendaria visita a Nueva York, en donde grabaron canciones colombianas. El sistema de grabación utilizado en aquellas jornadas era acústico, es decir, sin electricidad, con mecanismos manuales que obligaban a los músicos a ponerse ante gigantescas cornetas.

MAURICIO
RESTREPO GIL
mauriciorpog@gmail.com
En febrero de 1899 se presentó en Medellín el maestro Pedro Morales Pino con un conjunto de instrumentos criollos denominado la Lira Colombiana. Morales fue el primero en llevar al pentagrama las melodías populares, que hasta entonces pasaban de generación en generación, por medio de la tradición oral.

La llegada del conjunto motivó a algunos muchachos de la Villa de Medellín a formar su propio grupo. A fines de 1903, Fernando Córdoba, aventajado alumno del maestro Pacífico Carvalho, se reunió con unos artesanos, cerca de donde hoy está la Basílica Metropolitana y crearon la Lira Antioqueña.

Heriberto Zapata Cuéncar, dice en Cantores Populares de Antioquia, que en sus comienzos, la Lira Antioqueña fue invitada a Yarumal para que amenizara unas fiestas, uniéndoseles el dueto de Pelón Santamaría y Germán Benítez.

Allí conocieron al maestro Jesús Arriola, director de la compañía española de zarzuelas de don Pío Abella Bello; este encuentro sirvió para que Arriola tomara las riendas de los jóvenes y los convirtiera en el conjunto popular de cuerdas de más renombre en el Medellín de comienzos del siglo XX.

Tal fue la fama de los muchachos que David Arango, representante local de la Casa de discos Columbia, le recomendó a míster Hoffmann, funcionario de la empresa, que los contratara para grabar discos fonográficos en Estados Unidos, lo que Hoffmann hizo de inmediato, dada la calidad del grupo.

Viajaron Fernando Córdoba, director y primera bandola; Nicolás Torres, segunda bandola; Eusebio Ochoa y Leonel Calle, cantores y guitarristas; Daniel Restrepo, chelo; Jesús María Garcés, tiple; y Enrique Gutiérrez ‘Cabecitas’, tiple y canto. El 8 de julio de 1910 llegaron a Nueva York, y allí grabaron 150 piezas, que conforman 75 discos de dos caras a 78 r.p.m.

Su gran logro histórico fue realizar la primera grabación del Himno Nacional de Colombia, hecho que ocurrió, según el investigador Juan José Vélez entre el 11 y 14 de julio de 1910, no el 20 de julio como se ha dicho hasta hoy.

Reza un catalogo de la época: “Esta agrupación reconocida como la primera en su género por toda Sur América, ha venido a Nueva York contratada por nosotros con el objeto de reproducir con todo el cuidado necesario su música vocal e instrumental netamente típica de su región. La Lira Antioqueña es la única orquesta que toca todo el repertorio de pasillos compuestos por el reputado compositor colombiano Pedro Morales Pino. También se encontrarán en las selecciones ejecutadas composiciones de maestros de reconocido mérito como Gonzalo Vidal, Jesús Arriola y Emilio Murillo. La Columbia Phonograph Co. ha sido la primera en introducir la música colombiana, y estamos seguros que tanto en Sur América como en todos los países hispanoamericanos encontrarán en esta música un lugar distinguido”.

Después de la llegada de la agrupación a Medellín, a fines de 1910 y por conflictos entre los integrantes, se disolvió.

Hay que mencionar que los primeros en grabar canciones colombianas, fueron otros antioqueños Pelón y Marín (Pedro León Franco y Adolfo Marín), en México en 1908; después lo hicieron los hermanos envigadeños Samuel, Luis y Daniel Uribe, en 1910. Por lo tanto, fueron los antioqueños pioneros en hacer grabaciones fonográficas en el país.