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Sistema de transportes por carreteras en Colombia (1)
Autor: José Maria Bravo
10 de Octubre de 2014


En 1905, el presidente de Colombia General Rafael Reyes. creó el Ministerio de Obras Públicas como parte de su programa de gobierno, organismo que expidió las normas para la construcción de las primeras carreteras nacionales.

En 1905, el presidente de Colombia General Rafael Reyes. creó el Ministerio de Obras Públicas como parte de su programa de gobierno, organismo que expidió las normas para la construcción de las primeras carreteras nacionales. 


En 1914, el país contaba con una pequeña red de carreteras aisladas, cerca de 600 kms, entre las cuales se destacaba la carretera central del norte. 


El crecimiento del parque automotor, presionó la construcción de más carreteras, buscando comunicar los centros regionales, y éstos, con sus poblaciones.


En 1930 el país contaba con una red de 5.700 kms que no estaban integradas como red nacional; complementaban la navegación por el río Magdalena, y comunicaban con el exterior.


El Gobierno Nacional por la ley 88 de 1931, creó el Consejo Nacional de Vías de Comunicación, que se encargó de preparar el primer plan de carreteras nacionales.


La presión política de las regiones del país, conllevó la atomización de los programas viales: proyectos con procesos largos de construcción, hasta diez años, desequilibrados a nivel nacional, regiones con infraestructuras viales mejores que otras.


Hasta ese año, el Congreso Nacional aprobó más de 600 leyes sobre construcción y nacionalización de carreteras. La carretera Medellín-La Dorada, parte de la Troncal Transversal Medellín-Bogotá, fue incluida en el primer Plan Nacional de Transporte, posteriormente por el Plan Nacional modificado por la ley 12 de 1949. En 1948 la misión Currie señaló que las regiones del país estaban desconectadas, y buscó integrar el sistema con ese Plan Nacional. 


La ley determinó asignar el 12% de las rentas corrientes a la construcción de carreteras; el 30% para la red troncal y el resto para vías departamentales. Continuó la atomización de las inversiones, se incluyeron más de cien proyectos.


El fuerte invierno de 1945-1950, ¡siempre el fuerte invierno! destruyó gran parte el sistema de carreteras, y llevó al estudio sobre la red existente, su utilización y mejora, que terminó con el programa del Plan Vial.


Ante la falta de recursos, se procedió en 1954 con el cobro de peajes; se recobró parte de las inversiones, interconectando parcialmente la red en 1960.


Entre 1951-1960, una serie de préstamos del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, sirvió para que Colombia buscara soluciones a sus problemas de transporte, y lograra la conformación del sistema de carreteras.


En 1951, se concedió el primer préstamo por US$16.500.000 que se adicionó con recursos internos por $ 97.488.516. De 1953 a 1956 se recibieron préstamos adicionales por US$ 30.850.000. Estos préstamos requerían cerca del 60% de recursos internos del costo total del programa.


En agosto de 1961 se recibió un nuevo préstamo por 39 millones de dólares, con destinación específica: terminar 724 kmts de carreteras iniciadas con préstamos anteriores, la construcción de 547 kmts adicionales, preparar diseños para 483 kmts y para un programa de sostenimiento. 


Se suponía que a la terminación de este programa, Colombia tendría una red completa de carreteras, utilizable en todo momento, que comunicaría las principales ciudades del país. ¡Se iniciaba la era de las carreteras! 


Para lograr recursos adicionales, el Ministerio de Obras Públicas creó en 1966 la Dirección Nacional de Valorización, sin éxito.


La ley 64 de 1967, reglamentada por el decreto 2682 de 1968, creó el Fondo Vial Nacional para administrar un impuesto a los combustibles de destinación específica, de gran trascendencia como fuente de financiación, de acuerdo con la teoría de que las carreteras deben financiarse basadas en gravámenes a los usuarios, que deben cubrir los costos de capital y su conservación.


El pasado nos interroga sobre la influencia no muy buena de las carreteras, sobre los otros sistemas de transporte.