Columnistas

Medellín, ¿400 o 340 años?
Autor: Luis Fernando Múnera López
20 de Abril de 2015


Empiezan a escucharse voces hablando de que en 2016 Medellín cumplirá 400 años de fundada. Están en un error.

La fecha fundación de Medellín corresponde a su erección en villa en 1675, hace casi 340 años. Había nacido como parroquia en 1659, y como poblado en 1671. No hubo relación de causalidad entre ella y San Lorenzo de Aburrá, fundado en 1616.  


Analicemos cada uno de esos hitos históricos.


Hito 1, San Lorenzo de Aburrá. El visitador Francisco Herrera Campuzano encontró en el valle de Aburrá y sus alrededores indios aburrás, yamesís, peques, véjicos, noriscos y maníes, los reunió y con ellos fundó el 2 de marzo de 1616 el resguardo de San Lorenzo de Aburrá. Aparentemente, este caserío se levantó cerca de lo que hoy es la plaza del Poblado.


Los indios lo abandonaron paulatinamente, pero el poblado continuó existiendo habitado por mulatos, mestizos y negros. Las leyes de Indias prohibían a los españoles habitar en los resguardos. Dejó de existir hacia 1720, año en el cual hay noticia de que nadie lo habitaba y la iglesia se había caído.


Hito 2, parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria. En 1649 un grupo de personas establecidas en el valle de Aburrá y lideradas por el padre Juan Gómez de Ureña, cura de San Lorenzo de Aburrá, se reunió con la idea de construir un templo en el lugar conocido como Aná, cerca de donde hoy está el parque de Berrío. Así se conformó el llamado sitio de Aná. La palabra sitio denota un lugar de ocupación espontánea y carente de reconocimiento legal. La nueva iglesia se inauguró el 6 de febrero de 1650, bajo el amparo de la Virgen de la Candelaria y fue consagrada como parroquia en 1659 por el obispo de Popayán.


El cura trasladó al nuevo templo el libro de bautismos y matrimonios de la iglesia del pueblo de San Lorenzo, hecho que ha servido de base para que algunos historiadores supongan, equivocadamente pienso yo, que hubo continuidad entre el antiguo poblado de San Lorenzo y la actual Medellín. El cura trajo el libro, pero  la gente continuó viviendo allá.


 Hito 3, pueblo de Aná. La Real Cédula del 17 de mayo de 1666 ordenó fundar uno o más pueblos en el valle de Aburrá, con los mulatos y mestizos que andaban dispersos y no hacían vecindad en la ciudad de Antioquia. Con base en esa Cédula, y pese a la oposición de los antioqueños, el 20 de marzo de 1671 el gobernador Francisco de Montoya y Salazar dispuso la fundación del pueblo del sitio de Aná, en los alrededores de los actuales barrio San Benito y parque de Berrío, donde ya vivían más de 30 familias de españoles y otras tantas de mestizos y mulatos, dedicados a las labores agrícolas y varios oficios artesanales. El nuevo poblado en ningún momento constituyó traslado del poblado de San Lorenzo de Aburrá, pues éste continuó existiendo independiente.


Hito 4, villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín. La reina Mariana de Austria, por petición de los vecinos de Aná, expidió el 22 de noviembre de 1674 la Cédula que autorizaba convertir el sitio de Aná en villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín. La erección en villa le permitió tener su propio cabildo e independizarse de Santa Fe de Antioquia. Esta autorización tuvo cumplimiento el 2 de noviembre de 1675 por parte del gobernador Miguel de Aguinaga y Mendigoitia.


El 19 de octubre de 1675 el mismo gobernador ordenó la realización del primer censo de “todas las personas, casas y familias” del valle de Aburrá. Este censo encontró 256 casas de familias en ocho lugares del valle, entre ellos el sitio de Aná, con 82 familias, y el pueblo de San Lorenzo, con 23 familias, lo cual demuestra que a esa fecha los dos poblados seguían existiendo por separado.


De lo anterior se concluye que la actual Medellín se fundó legalmente el 2 de noviembre de 1675, cuando se erigió en villa, y que sus orígenes son la parroquia de Nuestra Señora de La Candelaria, creada en 1659, y el pueblo de Aná, fundado en 1671. En ningún momento su fundación está relacionada con el pueblo de San Lorenzo de Aburrá, pues no existió relación de causalidad entre los dos.


*Miembro correspondiente de la Academia Antioqueña de Historia.