Columnistas

Antonio María Valencia
Autor: Dario Valencia Restrepo
23 de Mayo de 2012


Con múltiples impresiones y cierta tristeza se termina de leer el primer tomo del libro “Imagen y obra de Antonio María Valencia”, una monumental biografía escrita por Mario Gómez-Vignes sobre el destacado compositor vallecaucano

Con múltiples impresiones y cierta tristeza se termina de leer el primer tomo del libro “Imagen y obra de Antonio María Valencia”, una monumental biografía escrita por Mario Gómez-Vignes sobre el destacado compositor vallecaucano, a la vez intérprete del piano y pedagogo de primer orden. Un libro de gran formato que se lee con asombro y deleite pues es el resultado de un inmenso trabajo que está a la altura de las mejores biografías de los grandes compositores de la música occidental. Un texto analítico, minucioso y documentado, tan ameno como una buena novela, bien escrito y no exento de pasajes con fino sentido de humor.


Puede hablarse de tristeza porque después de conocer la impresionante acogida del maestro en París, claro reconocimiento a su talento y personalidad, la narración pone de presente los altibajos de su vida en Colombia hasta su declive final, producto de incomprensiones, ignorancia y maldad. Y producto de una personalidad que no pudo superar unos sobrevalorados sentimientos por su familia y su departamento, pero asimismo resultado de un altruismo sin límites que lo llevó a sacrificar una carrera de  concertista en Europa y de compositor más prolífico, con el fin de consagrarse a propiciar el desarrollo de la música y la institucionalización de su enseñanza en el medio nacional.


De las más de 500 páginas de ese primer tomo emerge con fuerza la figura de Antonio María y en ellas palpita la vida musical de las ciudades en las cuales él residió o estuvo de visita. De particular interés es su brillante trayectoria como estudiante en la Schola Cantorum de París bajo los cuidados y el aprecio de los reputados profesores Vincent d’Indy y Paul Braud, y su paso por el poco antes fundado conservatorio de Cali en donde como director y docente impulsó la actividad coral y sinfónica, a la vez que la difusión musical por medio de la radio.


La biografía es un hilo conductor para ocuparse no solo de análisis musicales y sobre la personalidad del biografiado, sino también para describir y criticar con agudeza ambientes sociales, culturales, periodísticos y sobre todo educativos, relacionados con la música. Además, muchas lecciones de importancia para la vida musical y cultural del país se desprenden de un relato enriquecido por comentarios y observaciones todavía  vigentes.


El libro, publicado en Cali por la Corporación para la Cultura y con bello prólogo de Otto de Greiff, tiene una innovación que le da particular fluidez a la narración. Las abundantes citas aparecen por lo general incorporadas al cuerpo del texto, de modo que el lector no es obligado a suspender la lectura o a ignorar citas que aparecen como pie de página o en apartados posteriores.


El segundo tomo, también de más de 500 páginas y del mismo formato, publica por primera vez la partitura de más de 60 de las 80 obras del compositor, en buena hora catalogadas con los números de opus establecidos por el autor (C.G-V). La difícil recuperación de composiciones completas e incompletas, los doctos y pormenorizados análisis de cada obra y las partituras constituyen un aporte invaluable a la difusión de la obra del maestro en los géneros vocal, coral religioso y profano, orquestal, de cámara y para teclado.


El grupo de investigación audiovisual de la Universidad Nacional de Colombia en  Medellín, Interdís, produjo el documental “Claroscuro”, dirigido por Galina Likosova y Hernán Humberto Restrepo, sobre la vida y obra de Antonio María Valencia. Se trata de una contribución más del grupo al rescate de nuestro patrimonio musical.


Es posible que el Fondo Editorial Universidad Eafit auspicie una segunda edición de la magna obra de Gómez-Vignes, distinguido compositor, profesor universitario y crítico nacido en Chile y ya muy colombiano. Sería un justo reconocimiento a quien con este libro y la ingente labor cultural entre nosotros enaltece sus dos patrias.