Territorio

The centennial of La Merced - El Playón
El centenario de La Merced-El Playón
Autor: Andres Fernando García Hernández
12 de Octubre de 2012


Hoy empiezan las fiestas de La Merced. La programación es variada: cabalgata, orquesta, toma cultural, altar de San Isidro, fiestas patronales y torneo de microfútbol. Disfrútelas hasta el próximo 15 de octubre.

Foto: EL MUNDO 

El corregimiento La Merced – El Playón se engalana este fin de semana para recibir visitantes, que incluso llegan desde países tan lejanos como Israel y Estados Unidos, para celebrar su centenario.

De calles empedradas, silencioso, vientos frescos y un sol que quema cuando está en su más claro fulgor, así es el corregimiento La Merced-El Playón, un lugar tranquilo, ubicado a 2.200 m.s.n.m. en el noreste de la cabecera municipal de Liborina, en los límites con el municipio de San José de la Montaña.


Creado inicialmente como El Playón en 1861, según el acuerdo Nº18 que reposa en el archivo histórico del Concejo Municipal, fue renombrado como La Merced el 15 de octubre de 1912, por eso hoy están de fiesta y a ella están invitados todos.


Su plaza principal está engalanada con la iglesia que alberga a la Virgen de Las Mercedes y un reloj traído de Alemania, de los cuales solo hay tres en Colombia, que en su frontis va marcando un minuto más de la historia de este solitario rincón de Liborina.


Sus habitantes, menos del 50 % de los que llegó a tener en sus inicios, se sienten orgullosos de sus raíces.


“Nosotros somos gente emprendedora y muy arraigada a esta tierra, desde los más grandes hasta los más niños”, comentó Federico Bedoya Muñoz, presidente del Concejo de Liborina.


Los que se fueron


En la década de 1970 llegó la carretera hasta El Playón. Fue entonces cuando los primeros pobladores alzaron vuelo, la mayoría en búsqueda de educación.


Cuando llegaron los ochenta, llegó el narcotráfico y posteriormente la violencia entre la guerrilla y los paramilitares, lo que generó el desplazamiento y por consiguiente la reducción de la población, lo que acabó con la bonanza que por muchos años caracterizó la población.


Al irse la gente, también se fueron los negocios. Ramón Elías García, habitante del corregimiento aseguró que el pueblo siempre ha sido tranquilo, pero no tanto como hoy, cuando se puede ver en una cuadra todas las puertas cerradas de lo que en otrora fueran cantinas, tiendas y graneros.


Hijos ilustres


Entre los buenos recuerdos del bullicio y la agitada actividad comercial que allí se vivía, también se recuerda a aquellos que sobresalieron por sus actividades.


Uno de ellos es el músico “Marfil”. Su nombre de pila era Jorge David Monsalve Velásquez, quien se realizó musicalmente en Argentina, donde hizo populares muchas de sus letras. Otras fueron interpretadas por agrupaciones reconocidas en el mundo, como es el caso de La Billo’s Caracas Boys con la canción “El coquero”.


Entre esos hijos ilustres también se encuentra el señor Luis Fernando Velásquez Restrepo, uno de los gestores del Metro de Medellín, la Ley de Metros y exsenador de la República, quien es reconocido hoy en día como el hijo predilecto de Liborina.


En La Merced aún está su casa, vieja y abandonada, de colores vivos y ventanas carcomidas por la polilla, pero testigo de una historia centenaria que hoy sigue enorgulleciendo a los liborinos.


El hoy


La Merced es un pueblo tradicional y por ende, sus pobladores conservan muchas de las costumbres que les dejaron sus ancestros. Las calles siguen y seguirán siendo empedradas, las casas de balcones coloniales aún se mantienen vigentes, la gente se sigue quitando el sombrero cuando el reloj de la iglesia marca las doce del día y los niños trabajan en la elaboración de los altares para las celebraciones religiosas.


Sus dirigentes trabajan por el desarrollo de su economía para convertirse en una potencia económica agrícola y por modernizar sus planteles educativos, sedes de salud y las redes de alcantarillado y acueducto, este último, el proyecto más urgente porque les permitiría tener por primera vez agua limpia para el consumo humano.



Economía

La economía de El Playón está basada en la leche, con una producción diaria de 1.800 litros. Sin embargo, Heraclio Builes, técnico Auxiliar Agrícola de la Secretaría de Agricultura de Liborina, no duda que la agricultura desplace a la producción lechera y se convierta en la base económica de las familias playoneras y, por qué no, de las familias liborinas.


Hoy en el corregimiento están creciendo cultivos de aguacate, granadilla, lulo, chirimoya y fríjol. Los campesinos cuentan con asesorías del Sena y la Secretaría de Agricultura local para el manejo de los cultivos de aguacate y lulo, los principales productos.


En la actualidad hay 45 hectáreas sembradas con aguacate en ese municipio, 25 de ellas en El Playón, donde queda la sede de la asociación de aguacateros de Liborina. Su principal meta es la exportación.
Según Heraclio Builes, las tierras de esa zona de Antioquia son privilegiadas porque los cultivos se desarrollan más ágilmente. Él no descarta que su corregimiento se convierta, en un futuro no lejano, en la despensa del Occidente antioqueño.




Salud y educación

En las instituciones educativas de La Merced-El Playón estudian 82 niños y jóvenes en los grados desde preescolar hasta undécimo.


Una de las necesidades más sentidas es el servicio de salud, pues el centro con el que cuentan está abandonado, y no cuenta ni con equipamiento ni con personal permanente. Únicamente se benefician de las brigadas de salud que hacen esporádicamente.


Frente al tema, funcionarios de la Secretaría de Salud de Liborina aseguraron que ya hay un proyecto en marcha que busca poner en funcionamiento los centros médicos de los corregimientos.




Paisaje natural

La Merced-El Playón está ubicado en inmediaciones del Páramo de Santa Inés. Está rodeado por varias fuentes hídricas, entre ellas, la quebrada Juan García, considerada la más borrascosa de Antioquia.


Dentro de su jurisdicción hay una falla geológica conocida como la falla de El Romeral. Según la comunidad, en la parte alta de la montaña hay una especie de sumidero de agua, que luego de filtrarse esta, en temporada de verano, hace que los terrenos cedan y se desmoronen de a poco.


El Dapard ha hecho algunas recomendaciones para la atención de la falla geológica pero los playoneros no se sienten capacitados para responder y atender una emergencia que esta situación les pueda generar.


Las vías


Para llegar hasta el corregimiento La Merced-El Playón desde Medellín, hay que tomar la Conexión Vial de Occidente hasta San Jerónimo, donde se continúa por una carretera con algunos huecos y baches hasta el municipio de Liborina.


Estando allí se toma una vía secundaria, que comunica a Liborina con San José de la Montaña. La carretera es destapada y tras el mantenimiento que la Gobernación de Antioquia le está realizando, los conductores afirman que está muy buena. Tras cuarenta minutos de recorrido se llega a El Playón.




¿Qué es lo que más le gusta del Playón?

Enrique García Jaramillo


100 años de edad
“Me gusta el pueblo porque toda mi vida he vivido aquí. Yo construí muchas de estas casas”.


Ramón Elías García Peña


Habitante
“Me gusta mucho el asilo donde me dan el almuerzo y la tranquilidad del pueblo, aunque ahora hay poca gente. Antes había más y más negocios”. 


Federico Bedoya Muñoz


Presidente Concejo de Liborina
“Me gusta todo. No hay nada que no me guste. Sueño con venirme a vivir aquí definitivamente”.