Internacional

Estados Unidos y la Otan lucharán en Afganistán hasta el fines de 2014
2 de Febrero de 2012


Ese cambio no supondrá, según ha insistido la OTAN, que las tropas internacionales dejen las misiones de combate, sino que pasarán a un rol de apoyo de las afganas, pero seguirán luchando.

 


EFE


Estados Unidos y la Otan han dejado claro hoy que seguirán combatiendo en Afganistán hasta el final de 2014, según estaba previsto, aunque el liderazgo de la seguridad sea transferido a las fuerzas afganas a lo largo del próximo año.


La Alianza y varios ministros de la organización se han esforzado hoy en clarificar el anuncio efectuado de camino a Bruselas por el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta.


El jefe del Pentágono dijo confiar en que sus tropas puedan pasar de un papel de combate a uno de "entrenamiento, asesoramiento y asistencia" en la segunda mitad de 2013.


"El mensaje de Panetta no es que se vayan en 2013, sino que las fuerzas de la ISAF (la misión aliada en Afganistán) tendrán un rol distinto", ha explicado el ministro italiano de Defensa, Giampaolo Di Paola.


Ese nuevo papel será de apoyo a los militares afganos, pero incluye "funciones de combate", ha subrayado.


"Si alguien piensa que la misión de la ISAF se completará en 2013, puedo declarar que ese no es el caso", ha indicado en una rueda de prensa el secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen.


El político danés ha insistido en que todos los países de la Otan siguen comprometidos con el marco fijado en 2010 en la cumbre de Lisboa, en la que se estableció el fin de 2014 como fecha para completar la transición y la consecuente salida del grueso de las tropas internacionales.


Rasmussen ha dejado claro, además, que las fuerzas aliadas seguirán llevando a cabo "operaciones de combate" mientras dure la transición, aunque habrá un "cambio gradual" en sus tareas.


Según una fuente aliada, el propio Panetta garantizó hoy en la reunión con sus homólogos que Estados Unidos mantendrá actividades de combate durante 2014.


"Hay un claro acuerdo de que la transición no supone el fin del combate", ha explicado la fuente. 


La fecha del fin de 2014 se mantendrá, por tanto, como la de la retirada.


"Cualquier posible interpretación de que eso se va a adelantar o no se va a adelantar no responde a la realidad", ha señalado en declaraciones a los periodistas el titular español de Defensa, Pedro Morenés.


"Todos reconocemos que en 2013 habrá una evolución en la misión. Los afganos tendrán el liderazgo en la responsabilidad de seguridad en todos el país, pero nosotros seguiremos allí en un papel de apoyo al combate", ha añadido el británico Philip Hammond.


El debate sobre el calendario afgano ha vuelto a reabrirse en parte después de que la pasada semana el presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunciase su intención de retirar en 2013 sus tropas de combate.


La OTAN comenzó el pasado año a transferir el control de la seguridad a las fuerzas afganas en un grupo de provincias y distritos, en función de la situación de seguridad de cada uno.


Una vez anunciada la cesión del mando al Ejército de Afganistán, son necesarios entre 12 y 18 meses para completar el proceso en cada zona, periodo en el que las tropas internacionales se mantienen en tareas de apoyo, interviniendo en caso de necesidad.


"Para completar la transición para finales de 2014 tenemos que haber transferido la responsabilidad a los afganos un tiempo antes", ha tratado de aclarar hoy Rasmussen.


Según los planes de la Otan, todo el territorio de Afganistán debería haber sido traspasado a control afgano en la segunda mitad de 2013.


La intención de los aliados es discutir de aquí a mayo –cuando los jefes de Estado y de Gobierno se reunirán en Chicago- los detalles concretos de la retirada y posibles plazos intermedios. 


"No hay ninguna división, al contrario, estamos de acuerdo en una hoja de ruta", ha insistido Rasmussen, recalcando que todos los socios están comprometidos con la idea de mantenerse unidos hasta el final.


Al mismo tiempo, la Alianza quiere definir en Chicago el apoyo que dará a largo plazo a Afganistán, para lo que espera contar con la participación de otros miembros de la comunidad internacional en la financiación de las muy numerosas fuerzas de seguridad afganas.


 Aunque 2014 supondrá la salida oficial de la Otan de Afganistán, varios Estados, incluido Eeuu, ya han anunciado estar dispuestos a mantener en el país equipos para formar y asistir a las fuerzas de seguridad nacionales más allá de esa fecha.