
AP
El PRI se mantenía hoy al frente de la votación presidencial y denunció a la izquierda de realizar un montaje para acusarlo falsamente de intentar comprar el voto.
Luego de que la ventaja del candidato Enrique Peña Nieto sobre su rival izquierdista Andrés Manuel López Obrador no acallara las sospechas de la compra de votos, luego que miles de personas acudieron esta semana una cadena de supermercado a canjear unas tarjetas prepagadas que según dijeron se las regaló el PRI.
La dirigencia del PRI informó que presentará una denuncia ante la Procuraduría General de la República para que investigue un posible montaje en su contra.
"Montaron una burda farsa, una representación teatral en la que le pusieron a gente camisetas del PRI y del Verde, los llevaron con cámaras de televisión y con cámaras fotográficas para mostrar cómo llegaban a una tienda y montar una representación teatral que no corresponde con la realidad", dijo el vocero del PRI, Eduardo Sánchez.
Funcionarios del PRI presentaron un video en el que se ve gente cargando bolsas con leyendas de apoyo a López Obrador.
López Obrador dijo que el PRI está en su derecho de denunciar, pero los llamó "cínicos" y "corruptos."
"Nostros nunca hemos comprado un voto", dijo López Obrador en rueda de prensa donde pegaron las tarjetas del supermercado Soriana alrededor del podio.
El vocero de López Obrador, César Yáñez, calificó de "absurdo" que la izquierda hubiese planeado un "montaje" contra el PRI. "Mejor que acepten ya su responsabilidad", dijo.
Al principio de esta semana, una docena de personas en una de las tiendas, dijeron que habían recibido las tarjetas de seguidores del PRI.
Con el 98,47 por ciento de las casillas computadas, Peña Nieto tenía un 38,23 por ciento de la votación, seguido de Andrés Manuel López Obrador, del partido izquierdista de la Revolución Democrática, PRD, con 31,54 por ciento de los sufragios.
La candidata del oficialista Partido Acción Nacional, PAN, Josefina Vázquez Mota, se mantenía en la tercera posición con 25,44 por ciento de la votación y Gabriel Quadri, del minoritario Nueva Alianza, en cuarto lugar con 2,28 por ciento.
Vázquez Mota dijo hoy que "aunque el resultado final no se altere, deben sancionarse las acciones que corrompen la vida democrática".
"Necesitamos que la autoridad electoral revise con todo detalle también los gastos de campaña que evidentemente rebasan los topes establecidos por la ley de algunas fuerzas políticas", dijo Vázquez Mota. "Además se asocian a la compra y coacción a los votantes".
Luego de un conteo preliminar de los comicios del domingo, en el que también quedó en primer lugar Peña Nieto, las autoridades electorales comenzaron ayer el cómputo de los poco más de 143 mil paquetes y anticiparon que volverían a contar 78.012 ante inconsistencias detectadas en las actas. El recuento ya está considerado en el cómputo oficial.
La ley electoral señala que para recontar los votos, debe haber errores en la transcripción de datos en las actas, o existir una diferencia de un punto porcentual o menos entre el primero y segundo lugar, o que todos los votos de una urna hayan sido depositados a favor de un solo partido.
López Obrador exigía que se recontara la totalidad de los votos, aunque el Instituto Federal Electoral señaló que sólo se volverían a contar aquellos paquetes cuyas actas tuvieran irregularidades.
A diferencia de Vázquez Mota y Quadri, López Obrador no ha reconocido su derrota y ha dicho que se debe esperar los resultados del cómputo final, aunque también anticipó que impugnará diversas irregularidades que habrían afectado los resultados como posible compra de votos.
El presidente Felipe Calderón, militante del PAN, dijo la noche de la elección que las tendencias indicaban que Peña Nieto será su sucesor.
Varios presidentes alrededor del mundo, incluido el estadounidense Barack Obama, han llamado o enviado mensajes a Peña Nieto para felicitarlo.
Las impugnaciones ante el tribunal federal electoral podrán presentarse una vez que concluya el cómputo final.
Por tratarse de la elección presidencial, el tribunal federal es el órgano encargado de validar al ganador luego de analizar y desahogar las diversas impugnaciones que se haga y tiene como plazo hasta septiembre para declarar presidente electo.
De confirmarse los resultados, el PRI volverá a la presidencia tras doce años de que por primera vez la perdiera a manos del PAN.
El PRI gobernó ininterrumpidamente el país de 1929 al 2000, en una época en que detractores señalan estuvo caracterizado por la aplicación de prácticas corruptas y autoritarias.
Peña Nieto asegura que pertenece a una nueva generación de políticos.