Palabra y obra

Humboldt dismissed Caldas’ contributions to his own botanical geography
Humboldt desconoció los aportes de Caldas a su geografía de las plantas
16 de Diciembre de 2016


Darío Valencia comparte una versión resumen del trabajo que sirvió de base para la conferencia que presentó en el pasado Congreso Internacional del Bicentenario de Francisco José de Caldas. Lea en www.elmundo.com, sección Palabra&Obra,



Lámina que muestra la nivelación de tres plantas en los Andes, entre ellas una especie de la cinchona. Se observa que para cada planta se indica la altura superior, la altura inferior y el ancho de la zona donde ella se encuentra.

Darío Valencia Restrepo


Alexander von Humboldt es considerado el fundador de la fitogeografía o geografía de las plantas, pero tanto él como Francisco José de Caldas se habían ocupado del tema antes de su encuentro en la Real Audiencia de Quito. Es de interés examinar el resultado de su interacción al respecto y de su mutua influencia. Aunque la prioridad de publicación la tiene el prusiano gracias a su libro de 1805, la posteridad no ha reconocido los aportes de Caldas a Humboldt en razón de su conocimiento de la vegetación, el clima y la geografía de los Andes.


El mismo Humboldt nunca dio crédito a la contribución de Caldas a su geografía de las plantas, lo cual pone de presente la dificultad de obtener un reconocimiento cuando no se pertenece a una comunidad científica o no se sigue el protocolo establecido por esta. La situación fue bien estudiada por Alexis de Greiff en su libro A las puertas del universo derrotado.


El siguiente texto fue la base para la conferencia que el autor presentó en el Congreso Internacional del Bicentenario de Francisco José de Caldas, un certamen que con el auspicio de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales tuvo lugar en Bogotá durante los días 27, 28 y 29 de octubre de 2016.


Geografía de las plantas


La fitogeografía describe la variación de la vegetación con el clima. Si en la distribución geográfica se incluyen tanto plantas como animales, se habla de la biogeografía.


Es necesario señalar que la visión de Humboldt con respecto a la fitogeografía era más holística que la de Caldas, pues este dio preferencia a las plantas que tuviesen un valor medicinal o económico en lugares específicos. Por su parte, Humboldt tenía una visión totalizadora de la naturaleza, con un interés en buscar relaciones en el interior de la misma, así como analogías entre lugares muy diferentes. Por ello, al considerar la Tierra o la biosfera como un organismo vivo, el prusiano ha sido señalado como un precursor de la hipótesis Gaia sugerida por James Lovelock.


Caldas y la nivelación de plantas


Todavía hoy sorprende la visión de conjunto que Caldas tiene sobre la naturaleza y sus pobladores. La visión incluye datos meteorológicos, hipsométricos, aspectos geográficos, plantas, animales. También describe los habitantes de determinadas zonas. Se interesa asimismo por el valor comercial de plantas, como la cinchona (de la cual se extraía la quina), y la adaptación de animales a condiciones tropicales.


El neogranadino estudió el cambio de la vegetación con la altura y al respecto escribió una “Memoria sobre la nivelación de las plantas que se cultivan en la vecindad del ecuador”, fechada en Quito el 6 de abril de 1803, y la envió con dedicatoria a José Celestino Mutis. Caldas informa que elaboró la Memoria en 1802 y que fue fruto de sus observaciones en un viaje de Popayán a Quito en 1801.


Según informe al virrey Amar y Borbón, fechado en Santafé el 1 de noviembre de 1809, el neogranadino escribe al referirse a las nivelaciones: “Diez y ocho son las láminas que constituyen esta obra, de las cuales están ejecutadas nueve, y sería bien doloroso que se abandonase en este estado. Uno de los jóvenes pintores las hizo; sírvase Vuestra Excelencia mandar que las continúe.”


Vale la pena destacar el carácter tridimensional de las láminas. De modo que no se trata de cortes verticales pues se desea indicar la topografía del terreno. Esta presentación fitogeográfica parece más sofisticada que las contemporáneas de Europa, de carácter bidimensional como las de Humboldt, entre otros. Algunos autores consideran que los mapas fitogeográficos de Caldas son posiblemente el primer intento para desarrollar una elegante y sistemática aproximación al mapeo de la distribución de plantas en regiones y gradientes de elevación por medio de cartografía detallada en un espacio multidimensional.


Dos cuadros fitogeográficos 


de Humboldt


En 1799, Humboldt y Aimé Bonpland están en pleno viaje por el océano Atlántico y visitan la isla de Tenerife en las Canarias. Escalan el pico Teide, un volcán cuyos “vapores sulfurosos del cráter quemaron nuestras ropas”. En la correspondiente lámina fitogeográfica del pico pueden distinguirse, entre otras, las fajas correspondientes a laureles y palmas. Aunque esta lámina fue impresa mucho después de 1799, los datos muestran que Humboldt se ocupaba de la geografía de las plantas antes de su llegada a América.


Más tarde, ya en los Andes ecuatoriales, el prusiano recoge información fitogeográfica que le permite publicar años después una lámina con varias montañas de los Andes y, para efectos de comparación, con el volcán Popocatépetl de México.


Encuentro de Caldas con Humboldt


Los dos naturalistas se encuentran en Ibarra, Audiencia de Quito, hoy Ecuador, el 31 de diciembre de 1801. Discuten mucho sobre el método hipsométrico desarrollado por Caldas, pero no se sabe qué hablaron sobre la geografía de las plantas.


Después del encuentro, Caldas acompañó a Humboldt y Bonpland varios meses en la Audiencia de Quito. Gracias a que compartió habitación con Bonpland, pudo conocer mucho material de los expedicionarios. Para este escrito es de mucho interés saber qué pudieron conversar los dos sobre la geografía de las plantas, y más adelante se verá qué puede concluirse al respecto.


Tres importantes autores hablan sobre la relación entre Caldas y Humboldt con respecto a la fitogeografía


Jorge Arias de Greiff, al referirse a la primera publicación de Humboldt sobre la geografía de las plantas en 1805, escribe al terminar su ponencia de la Tercera Jornada Caldas, celebrada en el Parque Explora de Medellín el pasado 31 de marzo:


“¿Por qué ese afán, antes de realizar el trabajo de preparar sus manuscritos, en ocasiones con consulta o encargándole el asunto a otros investigadores como Oltmans para la astronomía y Kuhn para la botánica? Varios años pasaron antes de que aparecieran en las librerías las primeras ediciones de su obra. ¿No será que la idea era de Caldas o que la conversación con el payanés le revivió olvidadas ideas de los días de su periplo a pie atravesando los Alpes en su viaje a Italia, años atrás? No se me ha podido desvanecer esa sospecha”.


Por su parte, Stephen Jackson, en la Introducción de la versión inglesa del libro de Humboldt sobre la geografía de las plantas, reconoce en forma convincente que Humboldt y Caldas tuvieron un intercambio beneficioso para ambos. Afirma que el neogranadino fue muy útil para el barón pues lo introdujo a la geografía tropical, desconocida por él, y le ayudó a entender la geografía de los Andes. Así mismo, Humboldt se benefició de discusiones sobre vegetación y clima de la región.


Cabe destacar que Jackson reconoce que los estudiosos europeos y norteamericanos se han olvidado de los logros intelectuales de Caldas y de sus contribuciones a los trabajos de Humboldt.


Finalmente, John W. Appel, en su libro A Scientist at Work in Nueva Granada, señala que Caldas y Humboldt “debieron” tratar el asunto, pero no cita ninguna fuente. Y hace el siguiente comentario:


“Finalmente, la noción de que Caldas era un competidor tiene sus méritos. Es cierto que ambos desarrollaban al mismo tiempo sus ideas con respecto a la geografía de las plantas y a la vez coincidían en muchas otras áreas de interés. Además, Caldas era más metódico y cauto en sus operaciones. Humboldt tendía a aceptar en mayor medida comentarios de segunda mano y mantenía notas sobre una más amplia variedad de tópicos”.


Publicaciones de Humboldt


Como se vio ya el importante aporte de Caldas al trabajo de Humboldt sobre la geografía de las plantas, conviene buscar si el prusiano dio algún crédito al neogranadino. 


En la primera edición del ensayo sobre la geografía de las plantas, en francés y de 1805, se encuentra sólo la siguiente cita:


“Durante mi viaje pude hacer un gran número de experiencias sobre la temperatura del agua hirviendo sobre la cumbre de los Andes. Publicaré otras, efectuadas por el señor Caldas, nativo de Popayán, físico distinguido, que, con un ardor sin ejemplo, se ha dedicado a la astronomía y a varias ramas de la historia natural”.


Algo similar escribe en la segunda edición, de 1807, titulada en alemán como Ideas sobre la geografía de las plantas.


En otras tres publicaciones del barón que se consideraron no hay mención de Caldas o la hay para referirse a temas ajenos a la geografía de las plantas.


Queda entonces bien claro que Humboldt ignoró totalmente la colaboración que Caldas le brindó con respecto a una ciencia en trance de fundación.


Publicaciones de Caldas


En primer lugar, conviene señalar que Caldas no menciona en su “Memoria sobre la nivelación de las plantas…” que haya conversado con Humboldt al respecto. Tampoco hay  referencia en sus cartas a discusiones con Humboldt o Bonpland sobre dicho tópico.


Pero el neogranadino rinde homenaje a Humboldt con lo que publica en el Semanario de la Nueva Granada. En efecto, el 23 de abril de 1809 aparece allí el trabajo de Humboldt sobre geografía de las plantas, basado en una traducción de Jorge Tadeo Lozano a partir del francés. Además, Caldas incluye un Prefacio y unas Notas en las cuales hace observaciones y correcciones a datos del prusiano. Es notorio que el neogranadino no publica en el Semanario su propia memoria sobre fitogeografía en la vecindad del ecuador. 


Lo anterior pone de presente que Caldas no muestra preocupación por la prioridad en el establecimiento de una nueva ciencia conocida como geografía de las plantas, ni tampoco sobre la primicia en la publicación respectiva.


Sin embargo, en unas extensas Notas al trabajo de Humboldt, Caldas sin ningún complejo corrige muchos aspectos del trabajo del prusiano y lo hace con seguridad. 


De todos modos, no queda ninguna duda sobre la calidad de Caldas como precursor entre nosotros de la geografía de las plantas.




Conclusiones:

- Se sabe que tanto Humboldt como Caldas se ocupaban de la geografía de las plantas antes de su encuentro, y así puede deducirse de la documentación citada en este trabajo.


- El encuentro en la Audiencia de Quito durante 1802 fue sorpresivo para los dos naturalistas pues Humboldt no esperaba tal interlocutor y Caldas comprendió la importancia de lo que hacía. La interacción fue benéfica para ambos pero, si se quiere hablar de un origen eurocriollo de la fitogeografía, no hay duda de que se trató de una relación entre un maestro y un discípulo aventajado.


- Humboldt quiso tener prioridad en publicación como lo pone de presente su pronta publicación francesa en 1805 de su ensayo sobre la geografía de las plantas, en tanto que Caldas no mostró preocupación al respecto. Como fundador y director del Semanario de la Nueva Granada, Caldas dio amplio espacio al mencionado trabajo de Humboldt y ni siquiera publicó allí su memoria sobre la nivelación de plantas, la cual se cree apareció por primera vez en Anales de Ingeniería (1896), una revista de la Sociedad Colombiana de Ingenieros.


- Para Caldas fue muy importante conocer el perfil barométrico que con información de Humboldt le delineara y remitiera su amigo Santiago Arroyo en 1801.


- Humboldt debió reconocer la contribución de Caldas a su conocimiento geográfico y climático de las regiones tropicales. En sus publicaciones relacionadas con la geografía de las plantas, e incluso en otras de su viaje a las regiones ecuatoriales, el prusiano no dio ningún crédito al neogranadino.


- Las correcciones de Caldas a Humboldt muestran que aquel tenía un conocimiento mayor y más preciso de la geografía de las plantas en las condiciones del trópico.


- Un aporte original de Caldas lo constituye la concepción de sus láminas fitogeográficas: no son perfiles o cortes verticales sino dibujos que con perspectiva dan idea del contorno topográfico de las montañas.


- Con pocas excepciones, en el ámbito internacional no se ha reconocido suficientemente los aportes de Caldas a la fitogeografía y al respectivo trabajo de Humboldt en la vecindad de los Andes.


- No cabe duda de que Caldas es precursor entre nosotros de la geografía de las plantas.