Palabra y obra

Africa, according to Diana Uribe
África, según Diana Uribe
Autor: Daniel Grajales
7 de Febrero de 2015


La autora aseguró que gran parte de las tradiciones colombianas están más cerca del continente africano que de España, y adelantó que trabaja en un proyecto virtual para difundir la Historia.


Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 

Durante su visita a Medellín, para participar en el Hay Festival, Diana Uribe compartió vivencias sobre herencia africana con Teresita Gómez. 

La travesía de Diana Uribe por África comenzó hace siete años, cuando viajó a Burkina Faso y Malí.


En estos territorios, la colombiana se dio cuenta de que la comida tenía un sabor que no le era desconocido, que las danzas hacían que quisiera mover sus caderas y que algunas de las actividades domésticas no la sorprendían.


Entonces, nació su nuevo libro África nuestra tercera raíz, en el que presenta un homenaje a la herencia africana en Colombia, y rememora las expresiones de la cultura popular que podrían desaparecer si se desplazan a la sombra las pieles negras que han escrito la historia del país. 


“El desayuno era plátano frito, comen pescado de río. La música parecía una mezcla entre la chirimía y ska, todo lo había vivido, todo lo había sentido. Me di cuenta de que no nos habían contado esa historia, pasaron muchas etapas para hacer este proyecto editorial, en lo que pasaron más de quince viajes”, aseguró Diana Uribe.


Según la autora, el desconocimiento de las raíces africanas en el país tiene que ver con “un problema de visibilidad, que es el colonialismo, el cual se apropia de las historias, sólo cuenta la suya, y cuenta las demás desde su punto de vista. Tenemos mucha información sobre Europa, pero no tenemos igual cantidad de información del mundo indígena y del mundo afro”. 


El escritor Esteban Carlos Mejía destacó que África nuestra tercera raíz “es una obra de gran calidad histórica, musical y lingüística. Al usar la oralidad para transmitir la historia, el trabajo de Diana Uribe ha calado entre la gente. Su propuesta tiene una carga analítica, una gran capacidad de síntesis, es increíble que en un libro pueda sintetizar tantos hechos históricos”. 


La pianista colombiana Teresita Gómez agregó que “Diana Uribe es la única persona que nos puede hablar de África. Ella la conoce muy bien, la lleva en su corazón, la conoce mejor que yo que soy una negra. A veces se olvida cuáles son nuestras raíces. Yo digo mucho que aquí hay problemas raciales y me dicen que no, pero contado por ella se aclaran muchas cosas”.


Diana Uribe y la Historia


Entre cuadernos y lápices, Uribe eligió los libros. La calculadora no se robó su interés y tampoco la métrica. Su talento lo encontró en atraer a los demás con lo que ella disfrutaba, leer y analizar la Historia. 


“La Historia yo siempre la he llevado en el alma. En el colegio me aprendí, solita, la historia de la Guerra Civil Española. Yo leía y me veía todos los programas de Historia. De Navidad, cuando tenía 13 años, me regalaron una enciclopedia de diez tomos. Sentía que había una relación entre lo que pasaba afuera y la vida mía”, detalló.


Sin embargo, su decisión fue estudiar Filosofía y Letras, ya que “era una época en la que la pedantería era la regla, las cosas se iban entre las discusiones y los lenguajes, aprontándose de las ideas”. 


Catalina González, directora del Departamento de Filosofía de la Universidad de los Andes, donde Uribe cursó su carrera, explicó que entre la Historia y la Filosofía existe gran compatibilidad.


“Evidentemente la filosofía, por lo menos la occidental, que comienza en el siglo V a.C., habla de una tradición de larguísimo aliento, es una actividad permanente. Desde entonces, hasta hoy, siempre está bebiendo de las fuentes de filósofos anteriores, no hay ninguno que comience de cero, siempre está respondiendo a la tradición, si no fuera así, no habría una correcta interpretación de los textos de otros filósofos”.


Sin embargo, el éxito de la carrera de Diana Uribe necesitó de una tercera disciplina, la Comunicación. 


Los medios


Luego de trabajar como docente en colegios, Uribe comenzó a trabajar en las universidades. Sus conferencias y clases comenzaron a llamar la atención de los bogotanos, quienes se sorprendían con los ejemplos que ella utilizaba para sus clases, situados entre las realidades “del Externado de Colombia, la Javeriana y la Plaza de Bolívar”. 


Fue el periodista Yamid Amat quien descubrió su talento para explicar la geopolítica a través de la historia, con lo que comenzaría su trabajo en los medios.


 “Cuando Amat abrió el proyecto Radionet, me llamó a mí. Mi experiencia en radio había estado ligado a un programa de rock, pero el vio en mí la capacidad de contextualizar las noticias. Ahí comenzaron mis viajes, una invitación de la Unión Europea a estudiar la  reunificación alemana, una del Museo de Antioquia a entrevistar al maestro Botero en Pietrasanta y una del Gobierno japonés a estudiar la historia y la religión”, precisó Uribe. 


Entonces, la forma de contar de Uribe permitió que el público comenzara a sentirse identificado con ella, ya que su lenguaje se alejó de lo académico y se centró en acercar a través de ejemplos sencillos. 


Henry Estrada, director de Radio Bolivariana, difusora en la que hace más de tres décadas Diana Uribe compartió su conocimiento, explicó que “la radio es efectivamente una gran pantalla, más grande que la del cine, porque es la de la imaginación, trabaja con la creatividad, con las imágenes mentales, a través del lenguaje. Por eso su riqueza, por eso no tiene fin, sencillamente es imaginación a través de las ondas. Puede recrear constantemente momentos en las sombras”.


Además de Amat, los maestros de radio fueron Andrés Salcedo y Fernando Calderón, en sus voces descubrió la magia de contar la historia. 


“Un día me pusieron a trabajar con los locutores, y yo comencé a sentir algo extraño. Después comprendí que eran quienes habían contado la historia de mi país, la Vuelta a Colombia, la catástrofe de Armero”.


Para ella, la radio es el medio más accesible, “lo pueden escuchar a uno en la selva, en el río, en la montaña, en todas partes”. 


La crítica


No es un secreto que Diana Uribe ha sido criticada por los historiadores, por los académicos y otros interesados por contar la historia. 


Sebastián Gómez, doctor en Estudios Latinoamericanos, docente del Departamento de Historia de la Universidad de Antioquia, precisó que “Diana Uribe demuestra que nuestra sociedad colombiana, tanto en lo académico como en lo social, la historia todavía es una disciplina que tiene mucho por construir. Diana Uribe, Memo Ángel y William Ospina se han dedicado a la difusión de la historia en formato literario o informativo, pero están muy lejos de difundirlo como lo han hecho Simon Schama, Mike Dash y Ken Burns para Europa y Estados Unidos. La figura de historical writers, escritores históricos, que existe en el mundo anglosajón, no existe en Colombia”.


El académico puntualizó que “su trabajo suscita bastante recelo, ya que la comunidad historiadora duda de alguien que lo sepa todo. Para ningún historiador del país es fácil conocer las diferentes circunstancias. Ella habla de África, de Oceanía, del precámbrico, con la misma propiedad que te habla del Bogotazo, de López Pumarejo y la Segunda Guerra Mundial”. 


Aun así, Uribe ha sostenido que su trabajo no es de historiadora: “Yo lo que soy fundamentalmente, y ante todo, es una pedagoga, lo que yo hago es pedagogía. Primero fue en los colegios, donde descubrí con los adolescentes los códigos del lenguaje”. 


Con ese interés, Uribe presentará este febrero su proyecto www.casadelahistoria.com.


Su forma de trabajar tiene tres grandes culpables: Diderot, la enciclopedia y la Ilustración, ya que decían que “los derechos, sino se conocían, no se podían ejercer”. Entonces, su manera de ejercer los derechos es conocer la historia, y democratizar la cultura es trabajar por ello. 


“Yo creo que lo que uno no puede explicar fácil no lo tiene claro, todo lo que usted sabe lo puede explicar en palabras sencillas. El conocimiento es para todo el mundo, todo se puede entender por todos, no hay cosas que estén más allá del alcance de la gente”, concluyó Diana Uribe. 




La autora

Diana Uribe nació en Bogotá, el 30 de marzo de 1959. Es hija de Tomás B. Uribe y nieta de Tomás Uribe Márquez. 


Estudió en el Colegio San Jorge de Inglaterra (Bogotá) y estudió Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes, graduándose con una tesis sobre los movimientos juveniles de los años 1960.


Su trabajo en los medios comenzó como analista internacional en la desaparecida cadena Radionet, luego a la cadena Caracol Radio con un programa los fines de semana llamado La historia del mundo. 


Fue además analista internacional durante el inicio de la invasión de Irak de 2003 para noticieros nacionales.


En 2008 presentó su primer audiolibro, La historia de las civilizaciones contada por Diana Uribe, en la que a través de seis discos resume momentos de la historia de la humanidad. Un año después, publicó el segundo, llamado La historia de las independencias contada por Diana Uribe, cuyo principal tema es la independencia latinoamericana en el siglo XIX. 


Rusia, Turquía y Sudáfrica fueron los destinos siguientes en su recorrer, por lo que presentó en el 2011 su obra La historia en los viajes.


Sus artículos han sido publicados por medios de diferentes países y su voz ha participado en diferentes formatos radiales, en la mayoría de apariciones hablando de Historia y Geopolítica.