Cultural

Land of the Sibundoy, Magic land
Valle del Sibundoy, magia indígena
14 de Diciembre de 2012


El paisaje, la tradición indígena, su música y gastronomía, se combinan en el Valle del Sibundoy constituyéndose en uno de los destinos turísticos con mayor potencialidad en el país.


Carrozas en época de carnaval.

Programa de Turismo Colegio Mayor de Antioquia Camilo Restrepo Ayala Docente Colegio Mayor de Antioquia


Ubicado en el Alto Putumayo, a una hora y media de Pasto por carretera, se encuentra uno de los paisajes colombianos más atractivos por su panorama, que puede apreciarse desde miradores completamente naturales.  Son cuatro los municipios que confluyen en el valle: Santiago, Colón, Sibundoy y San Francisco.  Municipios que albergan las culturas indígenas Kamentsa e Inga, donde el viajero puede recibir las enseñanzas de los taitas y chamanes que tienen la sabiduría del yagé y sumergirse en experiencias que le conectan con sensaciones ligadas a la “Pacha Mama” o Madre Tierra.


El yagé es una planta que, según la cultura indígena, concentra el poder, la voluntad y el conocimiento. Con él podemos ir a las estrellas, entrar en las plantas, en las montañas, en el espíritu de otras personas, conocer el futuro de nuestra vida o la de otros, ver las enfermedades que se tienen y curarlas.


En Sibundoy, el visitante podrá involucrase en un ejercicio de sanación espiritual con la cultura Kamentsa, en el cual la gastronomía, la música, las bebidas y el ambiente generado en la ceremonia producen emociones difíciles de igualar.


El paisaje de páramo es sencillamente espectacular, se caracteriza por una altiplanicie rodeada de relieves suaves y quebradizos y páramos con alturas que varían entre los 3.000 a 3.500 metros sobre el nivel del mar.


Las artesanías son otro de los atractivos de la región, inspiradas en las estrellas, las plantas, los animales y la familia.  Son obras de arte donde se muestran las relaciones que se tejen entre las fuerzas de la naturaleza.


El cuy es el protagonista fundamental de la gastronomía de la región.  Generalmente asado, se acompaña con las múltiples variedades de papas que allí se cultivan. Productos como el chilacuan,  la wuatsimba, el sixey, los  ullucos y preparaciones como quimbolitos, hojaldras, envueltos de maíz y yuca hacen que la región tenga un patrimonio amplio y único. Todo esto combinado con los hervidos de frutas y el canelazo, hacen valorar la cocina autóctona.


Después de Navidad, el Valle del Sibundoy se convierte en un carnaval que empieza el 28 de diciembre con la fiesta del agua, continúa el 31 con el desfile de año viejo y termina del 4 al 7 de enero con su versión del Carnaval de Negros y Blancos, donde los artesanos demuestran su creatividad en la presentación de carrozas en las que recrean mitos, leyendas, paisajes y tradición.


Este es uno de los fascinantes destinos turísticos por descubrir y disfrutar en nuestro país.