Cultural

Soledad Acosta, diverse voices of silence
Soledad Acosta, diversas voces del silencio
Autor: Daniel Grajales
27 de Diciembre de 2013


Mientras otros autores narraban historias en las que la mujer tenía una labor doméstica, Soledad Acosta de Samper ya relataba a una letrada y reflexiva.


Foto: Cortesía 

Como no había colegios femeninos en Colombia, los padres de Soledad Acosta decidieron enviarla a estudiar fuera del país. 

Bogotá, 5 de mayo de 1833. El coronel Joaquín Acosta, prócer de la independencia de Colombia, acompañaba a su esposa, la inglesa Caroline Kemble Rou, que daba a luz a una niña a quien decidieron llamar Soledad. 


Una nueva colombiana que llegaba al mundo en una época en la que existía un cuestionamiento directo al papel que tenían las mujeres en la sociedad; situación que marcaría su vida y obra.


Convertida en mujer, con alma de literata y después de viajar por el mundo, Soledad regresaría al país para contraer matrimonio con el escritor y político José María Samper, era 1855.


Su vida, que terminó en 1913, hace 100 años, fue un constante cuestionamiento de los ideales de la sociedad que relató en sus letras, en las que plasmó miles de voces que padecían en silencio su realidad. 


“¿Cuál es el papel de la mujer en la época actual? He aquí una de las cuestiones más debatidas en los últimos 50 años y una de las que más han apasionado a los espíritus, sobre todo entre las razas sajonas y anglosajonas en donde la mujer manifiesta más independencia y es también más perita y más capaz de hacer uso de ella”, escribiría la autora en 1892 en su ensayo “Aptitud de la mujer para ejercer todas las profesiones”. 


Estas reflexiones de Soledad Acosta de Samper, una de las literatas más prolíficas del siglo XIX, motivaron al Ministerio de Cultura de Colombia a declarar el 2013 como el Año Soledad Acosta. Celebración que aún no termina ya que hasta marzo de 2014 la Biblioteca Nacional tendrá abierta su exposición “Voces y silencios. Soledad Acosta de Samper, 100 años”.


“Este 2013 se conmemoran 100 años del fallecimiento de Soledad Acosta de Samper, cuya obra es desconocida para muchos de los colombianos, el propósito de esta celebración es difundir su trabajo ya que puede ser considerada la más prolífica y diversa autora del siglo XIX”, aseguró la presidente del Año Soledad Acosta, Jacquin Strouss de Samper.


La exposición 


Jacquin Strouss de Samper, quien cursa actualmente una maestría en historia y ha estado impulsando el Año Soledad Acosta desde hace dos años, Carolina Alzate, profesora de literatura de la Universidad de Los Andes y conocedora de la obra de la autora, Isabel Corpas de Posada, estudiosa de los artículos religiosos de Acosta, Mariluz Vallejo, profesora de periodismo de la Universidad Javeriana, Patricia Miranda y el museógrafo Carlos Betancur, quienes hacen parte del equipo de la Biblioteca Nacional, conformaron el equipo interdisciplinario que articuló el guion de la exposición “Voces y silencios. Soledad Acosta de Samper, 100 años”.


“La obra de Soledad Acosta es muy amplia, cubre cuatro décadas de trabajo y hay que mirarla desde muchos puntos, cubre muchas disciplinas. Los contenidos que reúne la muestra en su mayor parte estaban en la Biblioteca Nacional y los complementamos con los archivos de la Biblioteca Yerbabuena, de la Fundación Caro y Cuervo, la Academia de la Lengua y la Biblioteca Luis Ángel Arango”, narró Carolina Alzate.


La casa en la que habitó Soledad Acosta, que aún existe y está ubicada diagonal al Teatro Colón de Bogotá, hizo parte vital del proceso de creación artística de Lehyla Cárdenas, artista plástica que construyó una instalación para esta muestra, inspirada en la arquitectura del lugar y los objetos que allí se encuentran.


“El diario de Soledad Acosta y cada una de las pistas que encontramos en sus documentos y textos históricos nos sirvieron como pistas para hacer el corte misceláneo que contiene la muestra, exponemos cada una de sus facetas”, precisó Cárdenas.


Soledad, la escritora


Además de su rol de esposa, Soledad Acosta construyó 20 novelas, 50 cuentos, editó, escribió y publicó cinco periódicos; colaboró en diferentes revistas, hizo ensayos y hasta traducciones de textos científicos. Una obra a la que este año la Biblioteca Nacional decidió crearle una bibliografía, digitalizarla y hasta reeditarla de la mano del Ministerio y sus programas de lectura buscando que salga del silencio y el desconocimiento.


Camilo Páez, coordinador de colecciones de la Biblioteca Nacional, comentó que fue un trabajo arduo el que llevaron a cabo para reunir la obra de Acosta. Según él “la publicación de la obra de la autora se hizo en la prensa del siglo XIX, que está incompleta, por ello fue necesario desarrollar una gran investigación”.


Un trabajo que quedará para el futuro, puesto que luego de que termine la exposición, gracias a las posibilidades de la digitalización y la promoción de lectura que prepara el Ministerio de Cultura, los lectores podrán conocer más del trabajo de la autora. 


“Para la difusión la Alcaldía de Bogotá sacó una edición de ‘El libro al viento’ y lo incluyó en su colección Letras de Santa Fe; además tres novelas suyas, a través de Fundalectura, se llevarán a todo el país. Serán cerca de 5.000 ejemplares de cada una de estas obras que el Ministerio tendrá para distribuir en el Plan Nacional de Lectura”, enfatizó a su vez Strouss de Samper.


Entre los textos de la autora tiene vital importancia su diario, ese que relata los momentos de la vida de Acosta y más que ello recrea la forma de vida de la mujer de su época.


“Me he decidido a escribir todos los días alguna cosa en mi diario, así se aprende a clasificar los pensamientos, y a recoger las ideas que una puede haber tenido en el día”, escribió en su “Diario Íntimo”, Soledad Acosta de Samper.


De la obra de Soledad Acosta, Carolina Alzate destacó además su forma de concepción de la mujer. La autora, que fue contemporánea a Jorge Isaacs quien dejó en su novela “María” el perfil de una mujer y su historia de amor un precedente literario, presentó una mirada diferente del género femenino que ampliaba el horizonte a su papel en la sociedad.


“En la obra de Soledad Acosta aparecen heroínas que no mueren de amor, las mujeres de sus escritos no mueren de amor. En sus relatos tienen bibliotecas, tienen amigas, escriben diarios y cartas, hacen tertulias, escriben como ella”, finalizó Alzate.