Cultural

Fire at the workshop of the sculptor Betancur
Fuego en el taller del escultor Betancur
1 de Febrero de 2016


Un incendio y una quemadura en la pierna del artista Miguel Ángel Betancur tienen suspendidas las clases en su Taller Galería Escultor.


Foto: Giuseppe Restrepo 

Aproximadamente 200 esculturas, de mediano y pequeño formato, componen el taller de Miguel Ángel Betancur.

Nathalia Baena Giraldo


Mientras restauraba el busto de Simón Bolívar que le encargó la Universidad Pontificia Bolivariana, el artista antioqueño Miguel Ángel Betancur sufrió un accidente. Una parte de su Taller Galería Escultor, ubicado en Envigado, se incendió debido a la manipulación de productos inflamables. Como consecuencia, tuvo una quemadura de segundo grado en la pierna derecha, que va desde el empeine hasta la rodilla.


Betancur, nacido en 1953, ha realizado más de 35 monumentos públicos, entre ellos el de Simón Bolívar llamado Bolívar y la libertad, situado en el Parque Principal de Envigado y el Chiminigagua o la Creación de la luz, localizada en la Central Hidroeléctrica de San Carlos. Es hijo del escultor antioqueño José Horacio Betancur y actualmente dirige cursos de escultura en barro, madera, piedra y bronce. El artista explica que “el trabajo en el taller lo tengo frenado mientras me recupero, pues la herida fue fuerte y hay que esperar a que sane para que no se infecte”.


“Todo empezó con la preparación de la acera de abejas y el aceite de trementina, que es un derivado del petróleo, mezcla que realizaba para terminar de moldear una escultura de Simón Bolívar. Calenté la acera y el aceite al baño María pero, lamentablemente, el agua se evaporó mucho y en segundos el calor hizo que el vidrio en el que tenía la mezcla estallara y se incendiara. Las cosas cayeron al suelo, se formó una cortina de fuego y me quedé atrapado en el taller”, cuenta Miguel Ángel Betancur.


Además añade que “creí, como en las películas, que si saltaba no me pasaría nada. Cuando salté por encima del fuego se me incendió el pantalón y tuve una quemadura de segundo grado en la pierna derecha. Corrí a pedir ayuda a los vecinos y en cuestión de minutos me ayudaron a apagar con extintores el incendio. Los bomberos llegaron tarde, cuando ya el fuego había cesado”.


Encima del horno del taller de Betancur había frascos inflamables de thinner, petróleo, parafina, cera y al lado costales de aserrín con los que realizaba los moldes de yeso. El fuego pudo haberse propagado y provocado una explosión de mayor tamaño, sin embargo, el incendio no causó daños más graves que la quemadura.


Es importante mencionar que, tras el accidente, el escultor Miguel Ángel Betancur sigue en pie con los proyectos planeados para este año, entre los cuales está, además de terminar la obra del busto de Simón Bolívar para la UPB, hacer una exposición en el Museo Juan del Corral en Santafé de Antioquia, se tratará de una muestra de esculturas en sólo piedra. También realizará una exhibición en el Club El Rodeo, donde compartirá con el público creaciones junto a varios artistas.


Betancur concluye que el proyecto principal será seguir trabajando en una serie de mármoles que está haciendo para un coleccionista particular que le da la libertad de trabajar a su gusto.




El artista y la escultura

La madre de Miguel Ángel Betancur soñaba con tener un hijo sacerdote. En cuarto de primaria Betancur comenzó sus estudios en un seminario. No tenían vacaciones en diciembre y un domingo como cualquier otro fue a misa. Había dos filas de hombres, el altar al fondo y gente comulgando. Betancur cuenta que le dio por mirar para atrás y se le atravesó una muchachita “lo más de linda” dice, y añade que en ese momento quedó prendado de esa mujer. No fue en enero a casa por ver a la muchacha. “Empecé a coquetearle hasta que cayó en mis brazos y fuimos novios. En mis pensamientos -en ese entonces no estudiaba escultura- soñaba con moldear vírgenes desnudas. Mis esculturas hoy son esas vírgenes desnudas que soñaba en el seminario”.


Para el escultor antioqueño, la gran lucha del artista es la constante búsqueda de la identidad. “Pienso que el arte es la máxima expresión de libertad. Si yo un día quiero hacer una escultura en hierro, la hago. Si la quiero con barro, o con piedra, la hago. El arte soy yo, es mi vida, no una fórmula. Soy consecuente con mi pensamiento”.