Cultural

“Francisco Antonio Cano seen from present-day art”
Francisco Antonio Cano visto desde el arte actual
Autor: Juan Esteban Agudelo Restrepo
8 de Mayo de 2013


La exposición En el Horizonte de Cano fue inaugurada anoche, a las 7:00 p.m., en el Centro de Artes de la Biblioteca Luis Echavarría Villegas, de la Universidad Eafit.


Foto: Giuseppe Restrepo 

Reproducción de “Horizontes”, de Francisco Antonio Cano, que es exhibida en el Centro de Artes de Eafit. La obra original se expone permanentemente en el Museo de Antioquia. 

 


Hace 100 años, en el momento en que se cumplía el primer centenario de la independencia de Antioquia, la historia del arte regional vio nacer una de sus obras cumbres, “Horizontes”, que fue pintada a propósito de la celebración y se convirtió en la más famosa pintura de Francisco Antonio Cano. 


Este año, cuando se conmemoran 200 años de esa independencia, y la obra cumple su primer siglo, la Universidad Eafit se preguntó cómo sería interpretada hoy esa pintura. Así nació su nueva exposición: En el Horizonte de Cano, Una Mirada Desde el Arte Actual. 


“Al cumplirse 200 años de la Independencia de Antioquia, el curador Alberto Sierra y la Universidad Eafit propusieron a algunos artistas de la ciudad una revisión a la obra de Cano, una nueva mirada a su trabajo y a su época. La convocatoria permitía escoger cualquier obra del maestro. Y de nuevo la preferida por la mayoría de los artistas participantes fue ‘Horizontes’”, presenta la curaduría de la muestra.


“Ese cuadro se ha mantenido como una esencia de lo que significa la antioqueñidad, de esas cosas que llamamos raza, de la exploración del territorio y la colonización campesina, de migración, es un cuadro símbolo, se supone que es la obra política más importante de hace un siglo. Les pedimos a los artistas que se pusieran a estudiar y pensar en la obra de Cano”, explica Alberto Sierra, curador de la exposición. 


En total, más de cincuenta  artistas locales hacen parte de la exposición, que reúne a varios de los nuevos nombres de la ciudad, así como a otros ya consagrados y conocidos por un público más amplio, como Luis Fernando Peláez o Fredy Serna; o el veterano fotógrafo Jesús Abad Colorado, ya que los temas abordados por Cano de vida campesina quedan evidenciados de una manera actual en sus fotografías de desplazamiento y migración. 


Las interpretaciones 


“Horizontes” es hoy un ícono de la historia de la colonización antioqueña, que hace referencia a ideales culturales como la pujanza y el progreso. 


En la obra se muestra una pareja de campesinos. Ella carga un hijo en sus brazos, como símbolo del futuro, mientras que él tiene en sus manos un hacha, como símbolo del trabajo, que además ha adquirido importancia histórica por ser la herramienta que aparece en el himno antioqueño. Detrás de ellos está el paisaje típico de la zona antioqueña andina y montañosa. El hombre aparece señalando con su dedo hacia el horizonte, y la forma en que está pintada su mano hace una clara referencia a la obra “La creación”, del pintor renacentista Miguel Ángel. El paisaje señalado por su dedo no se ve, no queda pintado, sino que es símbolo del futuro por labrar, del horizonte que vendrá. 


“Es una pintura muy política, pero en las interpretaciones que los artistas hicieron no aparece solo lo político, mirar a Cano significa muchas cosas”, afirma Sierra.


Así, “Horizontes”, en la exposición de Eafit, aparece estirada, copiada varias veces, puesta sobre soportes no convencionales, estudiada en libretas de dibujos, sus montañas aparecen interpretadas con luces de neón y con escuadras, o se utilizan los conceptos a los que alude para hacer una revisión de cómo están esos idearios en la actualidad. Además, se hace referencia a otras obras famosas del artista, así como a la figura misma de Cano. 


Sara Herrera, por ejemplo, tomó uno de los paisajes más famosos del pintor, “Paisaje con ganado orejinegro”, y lo reprodujo, pero agregó un tigre acechando a la manada de ovejas. 


Fredy Alzate, por otro lado, sacó el horizonte de la concepción idealizada que se pueda tener de él, e hizo un horizonte en el que se muestra una mina a cielo abierto, en la cual la tierra va siendo consumida por la mano del hombre. 


La artista Evelyn Velásquez decidió basarse en la “Virgen de los lirios”, de Cano, convirtiéndose ella misma en una virgen de los lirios que, en una fotografía, se camufla entre esculturas religiosas. 


Fredy Serna decidió llevar “Horizontes” a tres dimensiones, y realizar una escultura en la que quedan representados los dos campesinos del cuadro.


Finalmente, y entre las muchas otras que se presentan, una de las obras más curiosas le pertenece a Sebastián Restrepo, quien, preguntándose qué tenía en común él con Cano para realizar la obra, estudió su árbol genealógico y encontró que es “el nieto de una cuñada de un sobrino de Cano” y el “nieto de un trabajador de un nieto de un expresidente amigo de Cano”, y  todo ello lo muestra a través de fotos y dibujos. 



Francisco Antonio Cano

 


Nació en Yarumal en 1865.


Se inició como pintor aquí, en Antioquia, donde además fue ilustrador de periódicos locales. Continuó su formación en Francia. Una de las historias más famosas sobre el pintor es que, cuando se iba a quedar sin dinero para continuar estudiando en Europa, aquí se hicieron fiestas con el fin de recoger fondos para su manutención allá. 


Cano, como reseña la Biblioteca Virtual de Antioquia de la U. de A., “fue director y profesor de las Escuelas de Artes de Medellín y Bogotá. Además, director de la Litografía Nacional. Edita la revista El Repertorio Ilustrado y funda la revista Lectura y Arte. Fue miembro de la Academia Colombiana de Bellas Artes”.


Murió en Bogotá en 1935.