Cultural

The Oscar, Hollywood and politics
El Óscar, Hollywood y la política
1 de Marzo de 2013


¿Por qué Argo ganó el Oscar a la mejor película? Es difícil decirlo. Se pueden aventurar muchas respuestas, pero todas son especulaciones.



 Imagen de la película Argo, cuya trama se desarrolla en el Irán del Ayatola Jomeini, en 1979.


Jerónimo Atehortúa


Especial para EL MUNDO


Los valores artísticos no son los que definen qué película es la mejor para la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de EE.UU. Lo que en realidad resulta importante de los Oscar no son las razones que llevan a una película a ganar, sino aquello que la Academia dice y deja ver en su fastuosa ceremonia al elegir un film como el más valioso.


Año tras año, el discurso en la entrega de premios es el mismo: el cine es un arte maravilloso porque nos acerca a nuestros sueños, nos emociona como nada en el mundo, nos puede hacer reír o llorar con facilidad, etc.


Y es que Hollywood se ha fundado sobre una idea firme: el cine es ante todo un espectáculo que opera como una fábrica de fantasías capaz de cambiar nuestras vidas. Argo, dirigida, producida y protagonizada por Ben Affleck, es un fiel representante de este pensamiento, y en este sentido, se puede decir que con justicia (o mejor con justeza), se ha erigido como el ganador perfecto.


El relato de la película es más o menos el siguiente: En plena revolución islámica iraní, la Embajada de los Estados Unidos es tomada y sus trabajadores secuestrados. Seis diplomáticos escapan y se esconden en la casa del embajador de Canadá. Como sus vidas peligran, la CIA, al no existir otra alternativa, decide enviar a Tony Méndez, un agente experto en rescates, que ingresará al país disfrazado de productor de cine en busca de locaciones, les dará pasaportes falsos a los refugiados y los hará pasar por miembros de un equipo de filmación. 


Además de thriller político, Argo es una película sobre Hollywood. Para llevar a cabo su plan, Tony debe recrear toda una producción de cine y para ello necesita la ayuda de Hollywood, allí entran en acción dos personajes, un maquillador ganador del Oscar (John Goodman) y un  experimentado productor (Alan Arkin), que le ayudarán a montar una falsa producción de ciencia ficción, que servirá de excusa para ingresar a Irán.


Plena identidad


De este modo, Ben Affleck le ha entregado a Hollywood un relato con el que puede identificarse plenamente. El film representa el feliz matrimonio entre el cine y la política exterior de los EE.UU. Esto es algo que Hollywood justamente quiere celebrar en un año de cifras alentadoras para la industria. No es menor que el premio a la mejor película fuera entregado por la mismísima primera dama de la nación, Michelle Obama, desde la Casa Blanca, pues de este modo queda replicado en la realidad aquello que Argo solo afirmaba en la ficción. 


Algunos dirán que Argo ganó el Oscar porque en ella las piezas encajan a la perfección.  El lenguaje cinematográfico está a la orden de una sólida historia, cuyo drama se dilata con el fin de priorizar la emoción del público, para luego finalizar con un apoteósico triunfo del ingenio norteamericano sobre las fuerzas del mal. Y si bien ello puede ser cierto, no creo que eso sea razón suficiente para ver en Argo una obra maestra.  Hollywood es una aceitada fábrica de películas, que una de ellas sea narrada con precisión dramática no es motivo para celebrar de más. 


El verdadero plus de Argo yace en su tono claro y conciso para afirmar el poder del cine y de la industria como fuente de fascinación capaz de trascender fronteras, convirtiéndose en un artefacto político. Al fin de cuentas los héroes de la película nos son otros que la CIA y Hollywood, con lo cual el film deja un aire de cinismo y autocomplacencia extraño.




Recorrido triunfal


Además de los premios Oscar que obtuvo, a lo largo de la temporada de premios al cine la película Argo recibió numerosos reconocimientos. Estos son algunos de ellos:


Premios Oscar: Mejor película, Mejor guion adaptado (Chris Terrio) y Mejor montaje (William Goldenberg).


Premios del Sindicato de Actores: Mejor reparto.


Globos de Oro: Mejor película drama y Mejor director (Ben Affleck).


Premios Bafta: Mejor película, Mejor director (Ben Affleck) y Mejor montaje (William Goldenberg).


Sindicato de directores de Estados Unidos: Mejor Director (Ben Affleck).


Critics’ Choice Movie Awards: Mejor película y Mejor Director (Ben Affleck).