La ciudadanía alza su voz y notifica a las Farc

Autor: Dirección
6 febrero de 2018 - 12:00 AM

Las manifestaciones fueron actos de valientes ciudadanos que superaron el miedo sembrado por las Farc y el matoneo orquestado por el Gobierno y los medios de comunicación, para exigir el cumplimiento del acuerdo final

Las más recientes salidas proselitistas de Rodrigo Londoño e Iván Márquez, jefes de las Farc en la guerrilla y en la política, despertaron protestas de centenares de ciudadanos en resistencia pacífica, que les reclamaban cumplir sus obligaciones de verdad y justicia, la mínima que el país aceptó, antes de incursionar en política y prepararse para ocupar las curules que les otorga el acuerdo final. Las manifestaciones en Armenia, Pereira y Florencia recogen las voces de las víctimas y de ciudadanos que descartan que una paz que merezca tal nombre pueda lograrse sobre impunidad y olvido. Quienes protagonizan estos actos demuestran valentía al enfrentar a quienes fueron sus victimarios y, además, someterse al matoneo de medios de comunicación y propagandistas del acuerdo.

Lea también: Derrotas y esperanzas de la democracia

El carácter espontáneo de las protestas, revelado en los carteles hechos a mano y los cánticos poco coordinados, exige interpretaciones que trasciendan prejuicios o deseos, permitiendo comprender las debilidades del acuerdo con las Farc, hacia dónde puede ir el posconflicto y cuáles son los retos de las instituciones, si es que pretenden ajustar un proceso en el que las partes se apresuraron para abrir las puertas de la política a los jefes farianos, subyugando los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición, a ese propósito.

En la carrera final para suscribir, publicar y dar apariencia de refrendación al acuerdo final, los personeros de los tres poderes públicos impusieron un acuerdo que la mayoría, así fuera pequeña, había rechazado y que muchos aceptaron esperanzados en las promesas de que se haría justicia. Entonces, las Farc vieron realizado su objetivo de llegar a la política para darle nuevo aire al castrismo, que agoniza ahogado por los fracasos de sus personeros en Cuba, Venezuela, Ecuador y demás países. Fue grave el yerro de los representantes del Estado y la guerrilla al pretender imponer un acuerdo que ofreció privilegios a quienes se desmovilizarían y restó derechos a la sociedad que durante 50 años perdió vidas, estabilidad y oportunidades, por su acción terrorista. Esa sociedad silenciada es la que ahora protesta por la impudicia de los farianos para enrostrarle al país su impunidad.

La coyuntura creada por la coincidencia, que se alertó, de la campaña política y la falta de decisiones para las Farc en materia de justicia evidencia lo que mucho se ha escrito y dicho sobre la necesidad de que los miembros de la Justicia Especial para la Paz cumplan sus obligaciones con rigor y equilibrio, exigiendo a los victimarios ofrecer verdad, profiriendo sanciones razonables con los hechos y buscando que se cumpla el compromiso de reparación. En la situación actual, la JEP tiene en sus manos la balanza que puede garantizar la paz respetuosa de la sociedad, así sea imperfecta, o romper el débil equilibrio hoy existente, causando nuevas exclusiones y las consecuencias que ellas acarrean.

Lo invitamos a leer: Tempranera participación política de las Farc choca con las mayorías

Si el sistema electoral y las autoridades tuviesen capacidad, y voluntad, de garantizar elecciones limpias, la consecuencia a esperar según la amplitud de manifestaciones contra la participación de las Farc en política sería la mínima, sino inexistente, votación. Como no ocurre así, las responsabilidades de la ciudadanía se acrecientan con la necesidad de vigilar el proceso, en el que ya asoman denuncias por presiones a los electores, y especialmente controlar las jornadas de votación, conteo y escrutinio de los votos, buscando que los hechos sí representen la voluntad popular.

Compartir Imprimir

Comentarios:


Destacados

Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín
Mundo Literario /

Lo más de la Fiesta del libro 2018  

película Somos Calentura
Mundo Fantástico /

Somos calentura: el baile como resistencia, una salida en el Pacífico

Orquesta de Graciela Bello
Palabra & Obra /

En lo de Laura

Obra de Miguel Ángel
Palabra & Obra /

La responsabilidad por el otro Ferdinand v. Schirach y el asunto penal

Poeta Pablo Neruda
Palabra & Obra /

Pablo Neruda, el gran poeta de la audacia y la originalidad

Artículos relacionados

Marchar con las víctimas para defender sus derechos
Editorial

Marchar con las víctimas para defender sus derechos

Las víctimas de las Farc han convocado a una gran movilización para reclamar por sus derechos vulnerados y no reconocidos por sus victimarios y el Estado

Lo más leído

1
Más Deportes /

La Maratón fue una carrera de enseñanzas

La Maratón Medellín aún lamenta los episodios tristes con que terminó el evento el pasado domingo, pero...
2
Política /

Panorama político

En los municipios del área metropolitana del Valle de Aburrá siguen apareciendo candidatos a las...
3
Columnistas /

La Venezuela errante

Los venezolanos nos ponen a prueba porque desafían nuestra capacidad de responder ante la tragedia hecha...
4
Columnistas /

Torpe y desesperada guerra del gobierno actual contra el narcotráfico

En la guerra contra el narcotráfico esta medida es inútil y responde más a criterios moralistas y...
5
Columnistas /

¿Orquesta sin batuta?

Estrategias, programas y planes perfilan y dan rumbo a un gobierno.
6
Agroindustria /

Cafeteros dan la pelea por el precio del grano dentro y fuera del país

Mientras el Comité Directivo de la Federación planteó un precio interno mínimo por carga de $760.000,...