La Patria Boba

Autor: Pedro Juan González Carvajal
14 agosto de 2018 - 12:04 AM

Lo importante de conocer la historia es evitar que recaigamos en los mismos horrores y errores de nuestros antepasados, cosa que en Colombia no hemos podido ni querido entender.

Hace 208 años iniciábamos uno de los períodos más extraños, ridículos y vergonzosos de nuestra historia. Después de la quebrada del florero, y sin tener muy claro para qué es que estábamos queriendo la independencia, salvo para que los criollos tuvieran mayor control del territorio y la burocracia y no se tuviera que recurrir a funcionarios mandados desde España para el efecto, iniciamos un período de lucha interna con los argumentos de que no nos pusimos de acuerdo si debíamos organizarnos de manera Federal o Centralista. Esto dio pie a lo que hoy conocemos como el sexenio de la Patria Boba, donde en vez de organizarnos, nos pusimos a pelear entre nosotros, dando papaya y abriendo las puertas para que la Monarquía Española iniciara el proceso de recuperación y reconquista del territorio, enviando a dos nefastos personajes: Juan Sámano y Pablo Morillo, los cuales nos derrotaron con todo éxito.

Lea también: Qué es la guerra

Ejemplo palmario de la situación anterior fue el combate entre Antonio Nariño y Atanasio Girardot en las laderas de Monserrate.

Siendo una de las principales víctimas, puesto que finalmente fue fusilado, nuestro sabio, el gran Francisco José de Caldas, desde su periódico y en plena Patria Boba, se disculpa ante la historia: “Todas las naciones tienen su infancia y sus épocas de estupidez y de barbarie. Nosotros acabamos de nacer…….”.

Lo importante de conocer la historia es evitar que recaigamos en los mismos horrores y errores de nuestros antepasados, cosa que en Colombia no hemos podido ni querido entender.

Apenas hace poco nos dimos cuenta del craso error cometido en nuestro deficiente esquema educativo (que no sistema educativo) al haber agrupado en el gran paquete de las Humanidades, los cursos de Geografía e Historia, lo cual ha tenido como efecto que en los últimos 20 años nuestros jóvenes apenas han tenido la oportunidad de gruesos brochazos de crónicas y anécdotas sobre estos dos temas fundamentales en la construcción de una verdadera ciudadanía, al perderse la oportunidad de tratar de inculcar una verdadera conciencia geográfica e histórica: Ante los interrogante de “¿De dónde vengo y dónde estoy?” nuestros pobres muchachos apenas balbucean.

Sin embargo, no cogemos experiencia: las luchas en Colombia continúan dándole prioridad a los intereses grupales o individuales, por encima de los intereses nacionales.

Lo invitamos a leer: Qué es la paz

La minería contra la protección del medio ambiente, lo urbano contra lo rural, el proteccionismo contra la competencia abierta, la industria contra los servicios, los seguidores del político X contra los amigos del político Y, los amigos de la guerra contra los amigos de la paz, los terratenientes contra los campesinos y los indígenas, los corruptos contra todos nosotros, y finalmente, los colombianos contra los colombianos.

¡No hay derecho!

Se hace necesario un detente y un replanteamiento inmediato, puesto que la modernidad nos dejó atrás hace rato y la post modernidad peor, y ahora cuando nos encaminamos hacia el tercer decenio de este siglo, seguimos en las mismas, lamentablemente manejados por los mismos.

Seguimos al garete, sin definir el rumbo, plasmado en unos verdaderos objetivos nacionales. El concepto de nación, así como el de ciudadanía, no le importa a nadie. La construcción de una verdadera Democracia con justicia social y equidad, es una quimera y los esfuerzos que estamos haciendo hoy para lograr comunicarnos entre nosotros mismos y con el resto del mundo gracias a una infraestructura más o menos decente, -rescatando que más vale tarde que nunca-, depende de la voluntad política de los gobernantes de turno.

Lástima que nuestra Colombia, tan rica y tan exuberante, haya sido a través de la historia tan mal querida y tan mal administrada.

Insisto en la necesidad de dotar a Medellín con un adecuado Centro de Espectáculos, un Velódromo cubierto y un Autódromo que cumpla con los requisitos internacionales.

NOTA: Al nuevo Presidente, buen viento y buena mar.

Compartir Imprimir

Comentarios:


Destacados

Museo Casa de la Memoria Medellín
Urbanismo /

La Toma, una chica con historia

Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín
Mundo Literario /

Lo más de la Fiesta del libro 2018  

película Somos Calentura
Mundo Fantástico /

Somos calentura: el baile como resistencia, una salida en el Pacífico

Orquesta de Graciela Bello
Palabra & Obra /

En lo de Laura

Obra de Miguel Ángel
Palabra & Obra /

La responsabilidad por el otro Ferdinand v. Schirach y el asunto penal

Artículos relacionados

Entre sombras
Columnistas

Entre sombras

El ejercicio del poder se encuentra afincado, sobre todo, en las estrategias que manipulan el miedo y el odio.

Lo más leído

1
Política /

Senador Iván Agudelo arma rancho aparte

Anda consiguiendo candidatos para afrontar la campaña territorial en Antioquia y Medellín. Ya se deja ver...
2
Política /

Panorama político

El contraste a la cosecha de divorcios políticos que se presentó en las últimas semanas en Antioquia, lo...
3
Política /

Un huracán pasó por la Asamblea

Pese a los estragos que causó el ciclón la vieja coalición resistió el impacto. El diputado liberal de...
4
Columnistas /

El espectáculo de la decadencia

Cuando dejemos de ser simplemente espectadores, todos esos histriones se van a terminar atragantando con...
5
Urbanismo /

La Toma, una chica con historia

Crónica con fábricas muertas, el puente de “Brooklyn” y la quebrada Santa Elena.
6
Salud /

La pastilla del día después bajará de precio: MinSalud

La píldora hace parte de una lista de más de 1.042 medicamentos que el Ministerio de Salud regula para...