Desde otros puntos de vista

Autor: Alberto Maya Restrepo
18 junio de 2018 - 12:10 AM

Una cosa es ser socio del club y otra las condiciones mismas del socio que piensa ser sujeto de crédito.

Al gobierno Santos, empezando por la cabeza, poco se le cree y, más bien, desconfianza da cuando algo dice porque después resulta que es al contrario, o cuando algo ofrece y más adelante no cumple. El ingreso de Colombia a la Ocde tiene tanto de largo como de ancho. Veamos.

Vea también: De todo un poco

Supongamos que Colombia no forme parte de ese club y acuda oficialmente al gobierno finlandés para que oriente en pautas para combatir la corrupción. Seguro que con gusto colaborará. Supongamos que Colombia oficialmente acude a Corea del Sur para que le diga cómo implementar programas de educación. Seguro que ayudará. Supongamos que Colombia oficialmente acude al gobierno del Reino Unido para que le de pautas en materia tributaria. Seguramente lo hará. En fin, Colombia tiene buenas relaciones alrededor del mundo y con gusto los países amigos cooperarían en que las condiciones sociales y económicas del país vayan por mejor camino. Entonces, ¿para qué pertenecer a la Ocde?

Si Colombia accede, digamos, al FMI buscando un préstamo, no se va a encontrar con dos ventanillas, una que diga: miembros de la Ocde, y otra que diga: Otros. El simple hecho de formar parte del club con sede en París no garantiza mejores tasas o, en general, mejores condiciones. La solvencia, las características de lo que se piensa financiar con el préstamo, el entorno social y político del país, su historial como deudor, etc. es lo que pesa, entre otros, a la hora de estudiar la solicitud, aprobar el crédito y fijar condiciones. Si no, ¿cuántos socios de clubes sociales encopetados han entrado en quiebra o son morosos irredentos? Una cosa es pertenecer al club y otra las condiciones mismas del socio que piensa ser sujeto de crédito.

¿Será que si EPM llegare a necesitar refinanciar las deudas adquiridas por HidroItuango, por el hecho de ser Colombia miembro de la Ocde, le accederían sin más? No creo… otros factores serían los determinantes en ese caso.

Se ha dicho que las mediciones que nos haga la Ocde serán comparadas con las de los países más ricos y desarrollados del planeta. ¿Acaso lo que sobra en Colombia no son mediciones, encuestas y demás y, luego, diagnósticos y sobrediagnósticos? Pues que se comparen las cifras nuestras con las de esas naciones poderosas. Para ello no hay que pertenecer al club.

A un bogotano como Santos le encanta ser socio del Gun Club, del Club El Nogal, del Club los Lagartos, etc., así tenga que dejar de comer para cumplir con las cuotas de sostenimiento mensuales y no ser señalado de “pobre”. Parafernalia, shows, exhibición son términos que Santos tiene muy en mente para sacarlos a relucir en cualquier oportunidad, sobre todo si con esa oportunidad pretende hacernos olvidar las finanzas públicas. A propósito, ya hasta de la solapa del saco se quitó Santos la paloma de plata que exhibió mientras imploraba por el Nobel. Ya ese show no lo necesita, aparte de que seguirla usando sería recordarnos, no lo que logró, sino el lío en que estamos metidos por cuenta de las posturas de la Farc, quien ahora pretende manejar los hilos, aun extralimitándose, de todo lo que se le dio, como la JEP, ahora también agencia de viajes.

La Secretaría General de la Ocde queda en París, una de las ciudades más costosas del mundo; sus instalaciones son formidables y nada falta allí a su burocracia. Según cálculo de un economista de la Universidad de Medellín, el costo (hoy) de la cuota para Colombia sería de entre 50.000 y 60.000 millones de pesos al año. Los programas de alimentos para niños, los recursos para ciencia e investigación, entre muchos otros, han sido drásticamente recortados porque “no hay dinero”, así que pagar las cuotas a ese club suena a gasto suntuario, es decir, estilo Santos bogotano.

El último recurso es que ese ingreso a la Ocde debe ser aprobado por el Congreso. Ojalá allí se haga caso a quienes, con conocimiento de causa y desprovistos de ánimos exhibicionistas, dicen que no es necesario entrar a tal club.

Vea además: Para iniciar

                                                 ***

P.S.- Y… ¿cuánto hay que pagar por ser “socio global” de la Otan? Más gastos en parafernalia.

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